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¡Las manos limpias evitan enfermedades y salvan vidas!

25/02/2020

El lavado de manos con jabón es una sencilla medida de higiene que evita la transmisión y contagio de muchas enfermedades infecciosas por lo que resulta importante conocer cuándo, cómo y por qué deberían lavarse las manos los niños.

La práctica del lavado de manos con jabón encabeza la agenda internacional de higiene con la celebración del Día Mundial de la Higiene de las Manos. Desde sus inicios en el 2008, año en que fue designado el Año Internacional del Saneamiento por la Asamblea General de las Naciones Unidas, el Día Mundial del Lavado de Manos, celebrado cada 15 de octubre,  ha estado reforzando el llamamiento hacia unas mejores prácticas de higiene en todo el mundo.

El lavado de manos con jabón es una de las maneras más efectivas y económicas de prevenir enfermedades infecciosas tan frecuentes como el catarro común, la gripe y la gastroenteritis aguda. Sin embargo, a pesar del potencial para evitar enfermedades y salvar vidas que tiene el lavado de manos con jabón, a veces puede resultar insuficiente o inadecuado si no se conoce la técnica adecuada. Por ello, queremos dedicar especial atención a este tema con el objetivo de que los más pequeños (y también los mayores) adquieran el hábito de lavarse las manos adecuadamente.

¿Por qué lavarse las manos?

Una de las principales vías de transmisión de infecciones es el contacto con el microorganismo responsable de la infección a través de las manos. 

Los niños son muy propensos a ensuciarse las manos y llevárselas a la cara, tocándose boca, ojos, nariz, etc. Si un niño no se lava las manos a menudo (sobre todo cuando está enfermo), puede esparcir gérmenes, bien directamente sobre otras personas o sobre las superficies que vaya tocando, facilitando así el contagio a otros niños.

Por ello, un niño con las manos sucias tiene muchas más probabilidades de infectarse con gérmenes de su entorno y transmitir la infección a quienes están a su alrededor.  

¿Cuándo lavarse las manos?

Es importante que el lavado de manos en niños y adultos se dé en las siguientes circunstancias:

  • Antés y después de visitar a una persona enferma.
  • Después de sonarse la nariz o toser.
  • Después de ir al lavabo.
  • Antes de preparar la comida.
  • Antes de comer y servir la mesa.
  • Después de tocar mascotas u otros animales.
  • Después de jugar al aire libre.
  • Y, en general, siempre que las manos estén sucias.

En el caso de los centros escolares y sanitarios, así como en los baños públicos, es especialmente recomendable colocar carteles en las instalaciones que recuerden la importancia de la higiene de manos y cómo y cuándo debería hacerse.

¿Cómo lavarse las manos correctamente?

Una higiene adecuada de manos debe basarse en:

  • Utilizar agua corriente tibia (ni fía ni caliente) y un jabón, preferiblemente líquido, que puede ser común o antibacteriano.
  • Frotar las manos entre sí enérgicamente sin dejar ninguna zona de la piel sin frotar: es preciso frotarse las manos por ambos lados, las muñecas y el área entre los dedos y alrededor de las uñas.
  • Lavarse las manos durante al menos 30 segundos. En los niños, una buena manera de asegurar que se lavan el tiempo necesario es hacerles cantar una canción de esa duración. 
  • Aclararse las manos con agua tibia y a continuación, secarse con papel desechable o con una toalla limpia de un solo uso. Realizar un adecuado secado de manos es tan importante como un buen lavado de las mismas, en lo que respecta a prevenir la transmisión de infecciones.
  • En los lavabos públicos, se recomienda además utilizar papel desechable para tirar de la cadena de inodoro y para abrir y cerrar la puerta del baño (los pomos de las puertas de los lavabos son lugares donde abundan los gérmenes).
  • En las situaciones en las que no haya acceso a agua corriente (por ejemplo, en ciertas excursiones o medios de transporte) una buena alternativa al lavado de manos con agua y jabón es usar toallitas impregnadas con solución antiséptica o gel desinfectante de manos.  Un adecuado desinfectante de manos debe incluir al menos un 60% de alcohol en su composición.

Por último, es importante que tanto padres como otros cuidadores se laven las manos frecuentemente junto a los niños para que les enseñen cómo hacerlo y ellos adquieran el hábito desde pequeños.

Acceso a la fuente de consulta:

SALVE VIDAS: límpiese las manos. Organización Mundial de la Salud (OMS) [Fecha de consulta: 14/02/2020]
Servei de Pediatria de l'Hospital Sant Joan de Déu

Servicio de Pediatría

Pediatría general

Mariona Fernández 

Laura Lecina

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