Diabetes tipo II: porqué cada vez más niños sufren esta enfermedad y cómo prevenirla

08/03/2021

El pasado 14 de noviembre, como cada año, tuvo lugar el Día Mundial de la Diabetes con el objetivo de dar visibilidad a esta enfermedad y sensibilizar a la población sobre la importancia de implementar los hábitos de vida saludable desde edades tempranas como herramienta eficaz para prevenir esta enfermedad. 

Según el estudio más importante realizado sobre la diabetes hasta la fecha, casi el 14% de las personas mayores de 18 años, padecen diabetes tipo II en España, esto equivale a más de 5 millones de personas. Lo peor es que casi la mitad de los enfermos no están diagnosticados.

Hace tan solo una o dos generaciones, la diabetes tipo II era una enfermedad exclusiva de los adultos, pero desgraciadamente los malos hábitos de vida que tenemos hoy en día hacen que cada vez más niños padezcan esta grave enfermedad.

En el artículo de hoy explicaremos de forma sencilla qué es la diabetes tipo II, por qué se produce y cómo podemos prevenir su aparición.

¿Qué es la diabetes tipo II, por qué se produce y qué consecuencias tiene?

La diabetes tipo II es una enfermedad del metabolismo que provoca elevados niveles de glucosa en sangre. Para entender mejor qué es esta enfermedad, vamos a explicar brevemente cómo funciona el metabolismo.

Nuestro cuerpo utiliza la glucosa (o azúcar) como fuente de energía. Cuando comemos, la glucosa pasa a la sangre durante el proceso de la digestión y llega hasta las células para que éstas utilicen la glucosa como combustible.

Cuando nuestros niveles de azúcar en sangre se elevan, el páncreas produce insulina. La insulina es una hormona que actúa como una llave que permite la entrada de la glucosa en las células. Una vez que la glucosa entra en las células, los niveles de azúcar en sangre se estabilizan hasta que volvemos a ingerir alimentos.

La diabetes tipo II puede producirse por dos motivos:

  1. Porque el páncreas no produce suficiente insulina. 
  2. Porque los receptores de nuestras células dejan de reconocer la insulina. En este caso se produce un círculo vicioso hasta que el páncreas falla. Cuando la glucosa tiene dificultades para entrar en la célula, los niveles de azúcar en sangre continúan siendo elevados y el páncreas sigue produciendo insulina una y otra vez hasta que llega un momento en el que se cansa.

 También pueden producirse las dos alteraciones a la vez.

Con respecto a las consecuencias de esta enfermedad, la diabetes tipo II puede afectar a los vasos sanguíneos, los nervios, los ojos y los riñones. 

A largo plazo pueden producir complicaciones como:

  • Presión arterial alta
  • Colesterol alto
  • Enfermedad cardíaca y de los vasos sanguíneos
  • Accidente cerebrovascular
  • Enfermedad del hígado graso no alcohólico
  • Enfermedad renal
  • Ceguera
  • Amputación

Esta enfermedad no solo acorta la vida sino que hace que vivamos con peor calidad debido a las complicaciones que acarrea y que van empeorando con el paso de los años.

¿Por qué cada vez más niños padecen diabetes tipo II?

Como hemos mencionado antes, la diabetes tipo II en niños antes era inexistente, pero en los últimos años se aprecia un crecimiento de casos importante en niños y adolescentes.

Esto se debe principalmente al estilo de vida de muchas familias. Una mala alimentación, cargada de productos ultraprocesados como bollería, precocinados o bebidas azucaradas unido al sedentarismo, está provocando que cada vez haya más niños con obesidad, que es el principal factor de riesgo de padecer diabetes tipo II.

Los datos son muy preocupantes, y es que 4 de cada 10 niños (40%) de entre 3 y 8 años tienen sobrepeso en nuestro país.

¿Cuáles son los síntomas de la diabetes tipo II?

La diabetes tipo II es una enfermedad cuya detección precoz es muy importante.

Antes de desarrollarse la enfermedad, se produce una alteración llamada resistencia a la insulina. Esta resistencia a la insulina es un estado conocido como pre-diabetes. En ocasiones, si se actúa adecuadamente y de forma precoz, la resistencia a la insulina puede revertirse y por tanto, evitar que la enfermedad llegue a desarrollarse.

Esta resistencia a la insulina puede detectarse con un sencillo análisis de sangre o un pinchazo en el dedo. Un valor de azúcar en sangre superior a 100 mg/dL ya indica resistencia a la insulina.

Además de un elevado nivel de azúcar en sangre, también hay otros síntomas que hacen sospechar que un niño o un adulto pueden padecer diabetes tipo II. Alguno de estos síntomas pueden ser: 

  • Continua sensación de hambre o de sed
  • Cansancio excesivo
  • Visión borrosa
  • Muchas ganas de orinar
  • Hormigueo en manos y pies

Es importante consultar con el médico si se padece uno o varios de estos síntomas y no olvidar hacer analíticas de sangre periódicamente para controlar el estado de salud. 

¿Es posible prevenir la diabetes tipo II?

Por suerte, esta es una enfermedad que se puede prevenir. Aunque también tiene un factor genético, la mayoría de los casos de diabetes tipo II podrían prevenirse incorporando unos buenos hábitos de vida. 

Por tanto, mientras antes empecemos a cambiar nuestros hábitos, mucho mejor. Por eso es tan importante educar a los niños desde muy pequeños a llevar una vida saludable que los aleje de ésta y de otras muchas enfermedades.

 A continuación mencionamos las tres herramientas de prevención más importantes de la diabetes tipo II:

Dieta saludable

Mantener una dieta saludable, rica en productos naturales como frutas, verduras, carne y pescado, etc. y alejarte de productos ultraprocesados y cargados de azúcares es una de las formas más efectivas para reducir el riesgo de padecer esta enfermedad durante la infancia, adolescencia o en cualquier otra etapa de la vida.

Si inculcamos a nuestros hijos la importancia de comer de forma saludable, daremos un gran paso en la lucha contra la diabetes tipo II.

Ejercicio físico

El deporte es uno de los mejores instrumentos para prevenir la diabetes tipo II. Practicar ejercicio regularmente nos ayuda a cuidar nuestro metabolismo, estar más sanos y prevenir enfermedades como la diabetes o la obesidad.

Los niños necesitan jugar, correr y en definitiva, necesitan movimiento. Enseñar a los niños a amar el deporte desde pequeños es una de las mejores maneras de ganar salud a largo plazo.

Un sueño saludable

Es probable que no seas consciente de la importancia que tiene el sueño en nuestra salud, pero los estudios muestran que dormir bien también ayuda a prevenir la diabetes.

Dormir mal aumenta el estrés, la inflamación del organismo, hace que nos apetezca comer más cantidad y productos menos saludables. La falta de descanso también provoca que nos sintamos cansados, por lo que es más probable que pasemos más tiempo sentados en lugar de practicar ejercicio físico.

Algo tan sencillo como dormir ayuda a los niños a crecer fuertes y sanos. 

Como ves, luchar contra la diabetes está en tu mano. Un pequeño cambio en los hábitos de vida puede ser determinante para ganar la batalla a esta enfermedad ¡Únete a la vida saludable!

Artículo elaborado por:

María Pizaro