• El portal de la salud para las familias
  • El Observatorio de la salud de la infancia y la adolescencia
  • Más de 1000 consejos de salud para tus hijos
  • La guía de la salud y el bienestar para tus hijos

Marisco: una manera fácil de comer más pescado

Cebada con mejillones
29/04/2014

No nos cansamos de repetir que debemos intentar comer más pescado, reduciendo a la vez el excesivo consumo de carne.

Cada uno debería buscar las estrategias que mejor se adapten a su forma de comer para fomentar su consumo. Pero antes que nada habría que saber bien qué se incluye dentro del grupo del pescado. 
 
Habitualmente hablamos del pescado blanco y pescado azul, diferenciados entre sí por su contenido de grasa, pero en esta ocasión queremos hacer hincapié en el marisco, un grupo de alimentos con grandes propiedades nutricionales y gastronómicas que también consideramos dentro del grupo del pescado. 
 
El marisco se puede dividir en dos grandes grupos: crustáceos y moluscos. Los crustáceos son la gamba, el langostino, la cigala, la langosta, el bogavante, el cangrejo, el buey de mar o el percebe. Dentro de los moluscos, encontramos los moluscos bivalvos (que tienen dos conchas), los moluscos univalvos o gasterópodos (tienen un caparazón) y los cefalópodos (no tienen cáscara). 
  • Moluscos bivalvos: mejillón, navaja, almeja, berberecho, ostra, vieira... 
  • Moluscos univalves: tornillo. 
  • Cefalópodos: calamar, pulpo, sepia...

A nivel nutricional, el componente más destacado es la proteína, que al igual que otras fuentes animales son de alta calidad. Su contenido en grasa es muy bajo y también destacan por su contenido en minerales. Berberechos, almejas y mejillones son buenas fuentes de calcio y hierro. 

A la hora de comprarlo, podemos encontrar fresco, de congelado y en conserva. Es muy importante descongelarlo bien y una vez descongelado deberemos consumirlo rápidamente, ya que en caso contrario, se puede oxidar. Para cocerlo, podemos hacerlo con agua y abundante sal, para simular el agua de mar donde habitan. Otra opción es hacerlo a la plancha, a fuego vivo y poco tiempo de cocción será suficiente. Y para aprovechar todas las cáscaras, nada mejor que hacer un caldo bien sabroso. 

En esta ocasión os presentamos dos recetas con mejillones, muy ricos en hierro y con muchas opciones a la hora de cocinarlos e introducirlos en diferentes platos. La primera receta que os presentamos son unos mejillones al vapor con limón, una manera muy fácil y rápida de prepararlos. La segunda, cebada con mejillones, semejante a un tradicional arroz con marisco, pero en este caso, con cebada.

Mejillones al vapor con limones

Ingredientes para 4 personas

  • 2 kg de mejillones de roca
  • 2 limones
  • 1 hoja de laurel
Musclos al vapor

Elaboración

  1. Haga que el niño limpie los mejillones bajo el grifo sacando los filamentos que tienen adheridos. 
  2. Haga que corte el limón en cuartos. 
  3. Por el volumen que ocupan los mejillones, deberán realizarse por tandas. 
  4. En un cazo ancho coloque los mejillones, un chorro de agua, limón y una hoja de laurel. 
  5. Tapar y lo ponga a fuego vivo hasta que hierva y se abran todos juntos. 
  6. Retirar del fuego y espere a que se enfríen ligeramente. 
  7. Haga que el niño saque la primera cáscara de los mejillones y los vaya poniendo en una bandeja de servir. 
  8. Se pueden servir con el jugo que han dejado por encima y que el niño pueda aliñar.

Cebada con mejillones

Ingredientes para 4 personas

  • 200 g de cebada (u otros cereales) 
  • 300 g de sepia limpia 
  • 8 c / s de sofrito de tomate y cebolla 
  • 2 l de caldo de pescado 
  • 750 g de mejillones 
  • perejil picado 
  • Unas hebras de azafrán 
  • 1 ñora 
  • sal 
  • Aceite de oliva virgen extra

Elaboración

  1. Haga que el niño ponga la ñora con agua para que se hidrate durante unos minutos. Luego puede retirar la pulpa con la ayuda de un cuchillo. 
  2. Saltear la sepia troceada en una cazuela con aceite de oliva. 
  3. Agregue el sofrito, el azafrán, la pulpa de ñora y un poco de perejil picado. 
  4. Agregue el caldo. 
  5. Agregue la cebada. Poner a punto de sal y dejar cocer muy lentamente durante una hora aproximadamente. 
  6. Los últimos 5 minutos haga que los niños añadan los mejillones. Tapar hasta que se abran. 
  7. Servir con perejil picado.
Artículo y recetas realizadas por:
 
Fundació Alícia
 

Comparte