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Utilización del óxido nitroso en pediatría

25/09/2018

El óxido nitroso, un gas presente en la atmosfera en concentraciones muy bajas (alrededor de 320 partes por mil millones), se utiliza en medicina en concentraciones del 50 y 70% por sus efectos analgésicos (reduce el dolor), ansiolítico-sedantes (relajante) y amnésicos. 

Se administra por vía inhalatoria, a través de una mascarilla (niños pequeños) o de una boquilla (niños mayores y colaboradores). Es un gas incoloro e inodoro. A través de la circulación el óxido nitroso pasa rápidamente al sistema nervioso central, donde produce su efecto en 2-3 minutos.

El uso de óxido nitroso ofrece algunas ventajas importantes respecto a otros sedantes. Su vía de administración, inhalada, es indolora. Su inicio de acción es rápido y entre tres y cinco minutos alcanza su efecto máximo. Es seguro, pues produce una sedación consciente, sin depresión respiratoria y sin los riesgos de otros fármacos que producen una sedación más profunda. Por último, presenta efectos secundarios poco frecuentes y leves, que ceden en pocos minutos tras finalizar su administración.

Estas características hacen que se utilice con mucha frecuencia en servicios de urgencia y plantas de pediatría como tratamiento de la ansiedad que produce en los niños la realización de algunos procedimientos, tales como la canalización de vías venosas, curas o suturas de heridas, punciones lumbares… El uso de óxido nitroso puede asociarse a otros tratamientos del dolor y de la ansiedad, como anestésicos tópicos (EMLA, Gel-LAT).

Por el contra, hay que tener en cuenta que su potencia analgésica es baja, de tal forma que en procedimientos que produzcan dolor moderado o intenso (reducción de fracturas o luxaciones, por ejemplo) no es suficiente para tratar el dolor y ha de utilizarse únicamente como tratamiento asociado a analgésicos más potentes, anestésicos locales, etc.

Sus efectos secundarios más frecuentes son náuseas, vómitos, euforia, parestesias, vértigo, alteración de la percepción visual, angustia y agitación. Si aparecen ha de interrumpirse su administración y los efectos suelen desaparecer en pocos minutos.

Acceso a las fuentes de consulta:
  • Capapé S. Sedación en urgencias para técnicas y procedimientos con óxido nitroso. An Pediatr Contin. 2008;6:231-5.
  • Gómez B, Capapé S,  F.J. Benito FJ et al. Efectividad y seguridad del uso de óxido nitroso para sedoanalgesia en urgencias. An Pediatr (Barc) 2011;75:96-102.
  • Bárcena E, Benito F, Fernández Y, Martín L, Míguez C, Travería F. Manual de analgesia y sedación en Urgencias de Pediatría. Segunda edición. 2012 Ergon. 
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