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Tortícolis en la infancia

20/12/2016

La tortícolis consiste en una posición anómala de la cabeza, con inclinación de la misma hacia un lado y rotación del cuello hacia el lado contrario. Esta postura suele acompañarse de rigidez, junto con dificultad o imposibilidad para recolocar la cabeza en su posición normal. En algunos casos se acompaña de dolor.

Es importante tener en cuenta que la tortícolis no es una enfermedad, sino una manifestación común a varias enfermedades y trastornos.  Por tanto, si un niño presenta tortícolis siempre se debe buscar su causa.

Puede presentarse a cualquier edad, incluso en recién nacidos. En este grupo de edad su forma más frecuente es la tortícolis muscular congénita. Es una tortícolis de causa muscular que se produce en recién nacidos en los que algún músculo del cuello ha sufrido algún daño antes o durante el parto. Como consecuencia del proceso inflamatorio y de la cicatrización posterior, el músculo queda acortado, lo que produce la desviación y dificulta que el recién nacido gire la cabeza en sentido contrario.

Si consideramos el resto de edades, la más frecuente es la de causa muscular reactiva o postural. Es aquella que se produce como consecuencia de una postura anómala, en cuyo caso suele aparecer con mayor frecuencia por la mañana al levantarse, o de un movimiento brusco de la cabeza, con aparición del dolor de forma brusca a raíz del mismo. En estos casos el tratamiento es sintomático, con antiinflamatorios como el ibuprofeno para aliviar el dolor, calor local seco y suave, reposo deportivo y, en algunos casos, collarín cervical y relajantes musculares.

Si bien es poco frecuente, en algunos casos la tortícolis puede ser debida a enfermedades graves. Las más importantes son las infecciones del área del cuello y las producidas por tumores de la parte posterior del cerebro y de la médula espinal.

En el caso de las infecciones, la mayoría son complicaciones de procesos infecciosos como las faringoamigdalitis y las otitis medias agudas. En estos casos, la fiebre, el mal estado general del niño, el dolor con la deglución, el dolor intenso en la garganta y la presencia de ruido al respirar son los principales signos de alerta.

En los tumores cerebrales, la tortícolis aislada, sin ningún otro síntoma, es una forma de presentación poco frecuente, pues suele producirse asociada a síntomas como el dolor de cabeza, los vómitos, vértigo, visión doble…

Finalmente, existe un tipo de tortícolis provocada por algunos medicamentos. Se trata de un efecto secundario de fármacos que se utilizan para el tratamiento de los vómitos (metroclopramida, de nombre comercial Primperan®), antihistamínicos, fármacos para el tratamiento de las convulsiones y de la psicosis. En estos casos, la causa de la tortícolis es una distonía, un aumento brusco del tono muscular de un grupo muscular concreto o de varios. Cuando afecta a los músculos del cuello produce una tortícolis, pero también puede afectar otros grupos musculares y producir muecas faciales, dificultad para hablar y movimientos anormales de los ojos en forma circular (crisis oculogiras).

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