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Signos, síntomas y tratamiento del síndrome de Reye

02/07/2019

El síndrome de Reye afecta prioritariamente a niños de entre cuatro y catorce años de edad. La cantidad de casos de esta enfermedad ha disminuido muy considerablemente desde que los médicos empezaron a recomendar no administrar medicamentos que contengan salicilatos (como la aspirina) a niños y adolescentes, sobre todo durante enfermedades de origen viral. 

La mayoría de los casos de síndrome de Reye ocurren durante las epidemias de enfermedades virales, como después de brotes de varicela o de gripe. 

Signos y síntomas del síndrome de Raye

Los signos y los síntomas del síndrome de Reye casi siempre van precedidos de una enfermedad provocada por un virus. El síndrome de Reye puede empezar desde el primer día de una infección viral hasta dos semanas después de este tipo de infección. Entre sus síntomas, se incluyen los vómitos frecuentes, el cansancio o la somnolencia, la irritabilidad o el comportamiento agresivo y, en los bebés, la diarrea y la respiración rápida. 

Entre otros síntomas posibles, se incluyen los cambios en la vista, los problemas auditivos y el habla anormal. En las etapas más tardías, el niño se puede comportar de una forma irracional, estar confundido y/o tener debilidad muscular grave, convulsiones y/o pérdida de la conciencia. 

Tratamiento del síndrome de Raye

La detección precoz y el tratamiento inmediato son fundamentales. Las probabilidades de una recuperación total mejoran cuando el síndrome de Reye se trata en sus primeras etapas. Si un niño llega a las etapas posteriores del síndrome, puede sufrir lesiones cerebrales, tener discapacidades y hasta llegar a morir.

Los niños con este síndrome se suelen tratar en un hospital. Aquellos que estén gravemente enfermos deberán ingresar en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). Puesto que este síndrome no tiene cura, el tratamiento es de soporte vital. 

El niño puede recibir pequeñas cantidades de insulina para aumentar el metabolismo de la glucosa, corticoesteroides para reducir la inflamación cerebral y/o diuréticos para eliminar el exceso de líquidos. Si hubiera convulsiones, estas se tratarían con medicación. Si la respiración se enlenteciera demasiado o no resultara eficaz, el niño podría requerir ayuda respiratoria mediante respiradores.  

El pronóstico de los niños con síndrome de Reye ha mejorado gracias al diagnóstico precoz y a las mejoras en su tratamiento. 

Cómo detectarlo y cómo prevenirlo

Llama al médico de su hijo o recibe ayuda médica inmediata si está vomitando mucho, presenta cambios de comportamiento y/o tiene una somnolencia extrema, sobre todo si tu hijo acaba de pasar una enfermedad de origen viral, como una gripe o un catarro. 

Muchos niños con enfermedades virales presentarán algunos de estos síntomas, y la mayoría de ellos no habrán contraído el síndrome de Reye. Pero es mejor estar seguro porque un diagnóstico precoz es clave en el tratamiento eficaz de este síndrome. 

Para prevenir el síndrome de Reye, no uses nunca la aspirina ni otros medicamentos que contengan salicilatos para tratar la varicela, la gripe o cualquier otra enfermedad de origen viral. Muchos medicamentos de venta sin receta médica contienen salicilatos. Por eso, asegúrate de leer atentamente los prospectos cuando dudes sobre si un medicamento es o no seguro para tu hijo. Los niños y los adolescentes no deben tomar salicilatos, a no ser que se cuenten con el visto bueno de sus médicos. 

Acceso a la fuente de consulta:

Reye Syndrome. Kidshealth.  [Fecha de consulta: 03/05/2019]

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