• El portal de la salud para las familias
  • El Observatorio de la salud de la infancia y la adolescencia
  • Más de 1000 consejos de salud para tus hijos
  • La guía de la salud y el bienestar para tus hijos

«Según lo que comas, eres una persona más interesante y brillante»

17/07/2016

Entrevista a Carme Ruscalleda, reconocida cocinera a nivel internacional y propietaria del Restaurant Sant Pau que cuenta con tres estrellas Michelin.

«La cultura también se mastica y se bebe»

¿Cómo comen nuestros hijos hoy en día?

Como la mayoría de nutricionistas, opino que la población nunca había estado tan bien alimentada y nutrida, pero eso no quiere decir que se coma adecuadamente... Es un tema importante y largo de analizar y discutir: ¿se come suficiente naturaleza y suficiente cultura? Yo defiendo que la cultura también se mastica y se bebe y, en este sentido, quizás sí que tenemos que trabajar más.

¿Qué consecuencias puede tener esto en los niños?

Si una familia no tiene en la lista de cosas importantes la cocina y la nutrición sana, puede desarrollar, por ejemplo, enfermedades. El mundo oriental cura a través de la alimentación. Los buenos alimentos son una fuente de energía, de felicidad y de inspiración. Yo defiendo que, según lo que comas, eres una persona más interesante y brillante; por ejemplo, si te nutres con pienso, eres una persona más gris. Por eso es muy importante pensar qué nos llevamos a la boca.

«Según lo que comas, eres una persona más interesante y brillante»

Actualmente, hay una creciente obesidad infantil. ¿Es sólo debida a la alimentación?

Es debida a los abusos y a los malos hábitos. A veces, también hay una genética que acompaña. Pero si, además de tener esta genética, existe el dopaje de productos de pastelería, con unas grasas que no corresponden y una vida sedentaria, el individuo irá engordando. Al final, esto es como todo: dedica un momento a pensar qué estás haciendo con tu vida, cómo te comportas, qué comes, etc. Un día puede ser divertido comer un dulce, pero enseñemos a nuestros hijos a comer pan con aceite y sal; cultivemos su gusto. La salud es comer un poco de todo y mucho de nada.

«Compra tomates a alguien que ame el hecho de vender tomates»

¿Qué piensa de los productos transgénicos?

Forma parte de la codicia de la producción; buscar que un tomate dure mucho y no se estropee. Al final, haces un análisis y resulta que ese tomate tiene genes de pescado. ¿Cómo puede ser que un vegetal tenga genes de pescado? Un tomate tiene una vida corta y tienes que saber comprarlo; saber que no todos tienen el mismo tamaño ni el mismo sabor. Por lo tanto, compra tomates a alguien que ame el hecho de vender tomates. Lo que hace falta es que el producto sea sano. La transgenia va en contra de la salud y, por lo tanto, no interesa aunque el producto final sea muy bonito. Los alimentos los diseña la naturaleza, no nosotros.

Usted es autodidacta, ¿verdad?

Totalmente. Sólo he trabajado en mi cocina. Tengo la suerte de venir de una familia agrícola y campesina que comerciaba con los alimentos que producía; vivíamos de vender la leche de las vacas, el vino de la viña, las legumbres y las verduras del campo. Esto hace que la mesa cambie en cada estación. Cada temporada tiene unas formas, unos olores, unos aromas y unos sabores diferentes. Era una mesa donde se analizaba mucho el producto y éramos conscientes de que éste tenía unas cualidades diferentes porque la naturaleza mandaba. Todos estos conocimientos hacen que aprendas sin darte cuenta y si, además, la cocina ya te atrae, aprendes a hacer la tuya.

«Los alimentos los diseña la natura, no nosotros»

¿Cómo se enseña esto en la escuela?

Está bien que en la escuela se hable del valor de un ajo o de una cebolla, pero estos valores se deben practicar en casa. Hoy en día, es difícil que un niño vea cómo se ordeña una vaca o cómo una gallina pone un huevo, pero lo que no puede ser es que descubra en una granja escuela que una fruta tiene piel o hueso porque sólo la ha tomado en batido o brik, o que no sepa que una lechuga tiene una raíz con arena porque sólo ha comido de las que ya van cortadas y en una bolsa.

¿Cree que se debe obligar a los niños a comer de todo?

Obligándoles no se consigue nada, sólo que se cierren más. A los niños se les gana mediante el gusto por las cosas buenas. Los pequeños tienen la percepción gustativa muy desarrollada. Les gusta el sabor dulce y el color rubio, por tanto, es difícil que coman verdura, ya que no les seduce; entonces, no les des una verdura amorfa y hervida, sino propón un plato de verduras rico y divertido, que no sea una mezcla pastosa.

¿Sus hijos han ido de colonias?

Sí, ya lo creo. Fueron de pequeños y hemos tenido recuerdos de todo tipo. Es una experiencia muy positiva, y aún nos cuentan a veces cosas de las colonias. Mis hijos han ido mucho a la viña de su abuelo y están a menudo en contacto con la naturaleza, pero para un niño de ciudad las colonias son maravillosas; ver que una gallina tiene plumas, que un huevo puede salir un poco sucio y debe lavarse... Los niños deben mancharse los pantalones con el césped y la madre debe esperárselo. Le estáis ofreciendo el contacto directo con la naturaleza y esta nos carga de energía. Naturaleza pura y dura.

Esta es una entrevista realizada por La Granja , Granja Escuela que se dedica íntegramente a la educación y a la enseñanza de niños y jóvenes en edad escolar a través de las emociones.

La Granja contesta:

¿Qué puedo hacer para que mi hijo/a coma bien y de todo?

Si quieres que tu hijo esté sano y aprecie la buena mesa, los aromas de una buena paella hecha con el corazón o la conversación después de una comida, cultiva en casa la cultura culinaria. Participad todos en la compra y haz que el niño compruebe si el tomate huele a tomate antes de comprarlo. Ir a comprar debe ser una actividad guiada y con una intención: inculcar al niño una cultura tradicional y centenaria.

En casa, los días que tengáis más tiempo, haced talleres de cocina; el niño puede hacer el rebozado, cortar los tomates o especiar las comidas con un toque original, una manera de entrenar también la creatividad. En la mesa, apagad el televisor y hablad del día; de las cosas positivas que han pasado en el trabajo y en la escuela, para potenciar el optimismo. Agradeced, también, la cena y ese aroma del tomate que tu hijo ha escogido para ti.

Si queréis inculcar la cultura culinaria a vuestro hijo, es posible y no hace falta dinero. ¡Sólo hacen falta tiempo y ganas de hacer una actividad nueva muy enriquecedora!.

 

¡Buen provecho!

Comparte