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¿Sabes cuál es el hábito diario que contribuye más a la obesidad infantil?

24/01/2020

Ver la televisión es, según un estudio liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), el hábito que más influye en el desarrollo de sobrepeso y obesidad durante la infancia.

La investigación, que se ha publicado en la revista Pediatric Obesity, se ha elaborado tras analizar los datos de 1.480 niños de Sabadell (Barcelona), Guipúzcoa y Valencia, participantes en el proyecto INMA (Infancia y Medio Ambiente). Para llegar a esta conclusión, las expertas de ISGlobal, evaluaron cinco hábitos cotidianos: actividad física, horas de sueño, consumo de televisión, ingesta de vegetales e ingesta de alimentos ultraprocesados, en el estilo de vida de niños de cuatro años.

Cómo se llevó a cabo el estudio

Para conocer los hábitos de vida de los pequeños, se pidió a madres y padres que aportaran detalles sobre estos, a través de cuestionarios. Para medir el impacto que ejercían estas costumbres en su salud, calcularon el índice de masa corporal (IMC), el diámetro de cintura y la presión sanguínea de cada participante en ese momento y cuando cumplieron los siete años.

«La mayoría de estudios hasta ahora se han centrado en el impacto que tienen estos hábitos por separado, sin valorar los efectos acumulativos», comentó Martine Vrijheid, investigadora en el programa de Infancia y Medio Ambiente de ISGlobal.

«Sabemos que los comportamientos poco saludables tienden a coexistir e interrelacionarse entre sí y por eso los hemos examinado en conjunto», ha añadido.

Según el informe, aquellos niños que con cuatro años son menos activos y están más aferrados a la televisión muestran mayor riesgo de padecer sobrepeso, obesidad y síndrome metabólico al cumplir los siete años.

Las investigadoras también tuvieron en cuenta el tiempo dedicado a otras actividades sedentarias, como leer, pintar o montar rompecabezas y concluyeron que estas no parecen influir en la aparición de sobrepeso u obesidad.

El peligro de estar sometido a la publicidad de dulces y procesados

«Cuando ven la televisión, los niños ven muchos anuncios de comidas poco saludables. Esto puede propiciar el consumo de estos alimentos», afirmó Dora Romaguera, investigadora de ISGlobal.

Los productos ultraprocesados, como bollería, bebidas azucaradas o cereales refinados, son ricos en azúcares, sal y grasas saturadas, pero su aporte nutricional es muy baja y, según esta investigación, un consumo elevado de estos alimentos a los cuatro años se relaciona con un IMC más alto a los siete.

Además, el hecho de estar frente a la pantalla «les disuade de practicar actividad física e interrumpe su tiempo de sueño», añadió Silvia Fernández, investigadora postdoctoral de ISGlobal. Las investigadoras han resaltado que un tiempo de sueño adecuado a la primera infancia es crucial para controlar el peso más adelante.

«Según estudios previos, el 45% de los niños no duerme las horas recomendadas por día, (entre nueve y doce horas según la Academia Americana de Pediatría (AAP). Esto es preocupante porque la falta de sueño en la infancia se relaciona con la obesidad», remarcó Fernández.

«Identificar los hábitos que fomentan sobrepeso y obesidad en la infancia puede ayudarnos a definir estrategias preventivas que eviten la aparición de otras afecciones cardiovasculares y metabólicas en la vida adulta», concluyó Rowaedh A. Bawaked, autora también del estudio e investigadora del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM).

Acceso a la fuente de consulta:

Impact of lifestyle behaviors in early childhood on obesity and cardiometabolic risk in children: Results from the Spanish INMA birth cohort Study. Pediatric Obesity. [Fecha de consulta: 24/01/2020] 

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