• El portal de la salud para las familias
  • El Observatorio de la salud de la infancia y la adolescencia
  • Más de 1000 consejos de salud para tus hijos
  • La guía de la salud y el bienestar para tus hijos

Rotavirus, la causa más común de diarrea grave en neonatos y niños pequeños

05/03/2015

El rotavirus es la causa más común de la diarrea grave en neonatos y niños pequeños.

Es uno de los varios virus que a menudo causan las infecciones denominadas gastroenteritis. ¿Cómo evitar que el niño se infecte?

Infecciones por rotavirus

Prácticamente todos los niños han contraído una infección por rotavirus antes de cumplir los 5 años. El rotavirus es una de las principales causas de diarrea. Las infecciones graves por rotavirus son la principal causa de las diarreas graves, que puede conducir a una deshidratación que requiere hospitalización, sobre todo en lactantes y niños pequeños.

En los países en vías de desarrollo, las infecciones por rotavirus causan cientos de miles de muertes.                

Síntomas de la infección por rotavirus 

Los niños afectados por una infección por rotavirus suelen presentar fiebre, náuseas y vómitos, que a menudo van seguidos de retortijones abdominales y de diarreas acuosas y frecuentes. También pueden tener tos y secreción nasal. 

A veces, la diarrea que acompaña a esta infección es tan fuerte que es muy fácil que lleve a la deshidratación, entre cuyos signos se incluyen los siguientes: sed, irritabilidad, inquietud, apatía, ojos hundidos, boca, lengua y piel secas, reducción de la cantidad de visitas al baño para orinar (en niños) y pañales secos durante varias horas seguidas (en bebés).                            

Contagio

El virus se trasmite a través de las heces de las personas infectadas antes y después de que presenten síntomas de la enfermedad. Los niños pueden contraer la infección si se meten los dedos en la boca después de tocar algo contaminado con el virus. Lo más habitual es que el contagio ocurra porque los niños no se lavan las manos antes de comer o después de usar el váter.                                

La gente que está al cuidado de bebés y de niños pequeños, como el personal sanitario y el de las guarderías, también puede propagar el virus, sobre todo si no se lava las manos después de cambiar los pañales a bebés y/o niños pequeños.                        

Prevención del rotavirus

Actualmente en España hay una única vacuna comercializada: RotaTeq® y no está financiada por el sistema sanitario público, por lo que hay que pagar su precio íntegro en las oficinas de farmacia y conservar la vacuna en nevera hasta su administración. En cualquier caso, debe ser un médico quien indique la vacunación. La pauta completa consiste en 3 dosis.

Otras medidas de prevención pasan por lavarse bien las manos y con frecuencia es la mejor forma de limitar la propagación de las infecciones por rotavirus.

Los niños infectados se deben quedar en casa hasta que dejen de tener diarrea. En los hospitales, los brotes de rotavirus se controlan aislando a los pacientes infectados y siguiendo un estricto procedimiento de lavado de manos.                 

Tratamiento profesional

Si un lactante o un niño de menos de tres años que ha contraído una infección por rotavirus se deshidrata moderada o gravemente, es posible que deba ingresar en un hospital para que le administren líquidos por vía intravenosa (VI) a fin de restablecer las concentraciones de fluidos y de sales minerales en su organismo. Si el niño es mayor, seguramente se podrá tratar en casa sin problemas.                               

Es posible que el pediatra solicite un análisis de sangre, de orina o de heces de tu hijo para confirmar que su diarrea está provocada por el rotavirus, en vez de por bacterias.       

Tratamiento doméstico 

Para evitar la deshidratación, sigue las indicaciones del pediatra sobre qué debería comer y beber tu hijo. No le des a tu hijo ningún medicamento para los vómitos o para la diarrea de venta sin receta médica a menos que te lo indique el pediatra.                                    

Por lo general, los niños con diarrea leve que no están deshidratados deben seguir comiendo con normalidad, pero deben incrementar la ingesta de líquidos (excluyendo los zumos de frutas y los refrescos, que empeoran la diarrea).

Los niños con deshidratación de leve a moderada deben ingerir una solución oral de rehidratación en cantidades reducidas y tomas frecuentes y, cuando mejoren, deberían seguir con su dieta normal. A los bebés alimentados con leche materna no se les debe dejar de amamantar. 

Cuándo consultar al pediatra

Llama al pediatra si tu hijo presenta síntomas de infección por rotavirus, como diarrea acuosa, fiebre, náuseas, vómitos o signos de deshidratación.      

                           

Comparte