Pruebas y seguimiento durante el embarazo

11/01/2022

¿Qué pruebas se te van a realizar durante el embarazo?

A modo de esquema-resumen, se listan en la siguiente figura las distintas pruebas que te van a realizar durante el embarazo según el trimestre en el que te encuentres.

En la parte inferior de la figura se comparten las pruebas que se relaizan en caso de embarazo de riesgo.

Seguimiento en el primer trimestre

Durante el control normal del embarazo, la primera prueba que te realizarán será la analítica del primer trimestre, que preferentemente se toma entre las 8-10 semanas de gestación. No es necesario realizarla en ayunas. 

Los objetivo de la analítica del primer trimestre son los siguientes:

  • Detectar anemia y otros problemas sanguíneos.
  • Descartar que tengas infecciones como el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), hepatitis B y sífilis. En caso de que sea necesario, se deberán mirar otros: en caso de gestantes menores de veinte años se han de descartar clamidia, enfermedad de  Chagas si provienes de zonas endémicas, hepatitis C en caso de tatuajes y/o piercings, entre otros...
  • Estudiar tu inmunidad respecto al virus de la rubeola.
  • Conocer tu grupo sanguíneo.
  • Evaluar los niveles de glucosa.
  • Determinar proteínas que nos ayudarán más adelante para evaluar el riesgo del síndrome de Down (proteína plasmática-A asociada al embarazo o PAPPA y beta-coriogonadotropina o beta-HCG).

Alrededor de las 12 semanas se realizará la ecografía del primer trimestre. 

Los objetivos de la ecografía del primer trimestre son:

  • Comprobar que el corazón late.
  • Determinar el número de embriones.
  • Medir la longitud del embrión (se conoce como longitud céfalo-caudal o CRL del inglés crown-rump length). Es muy importante porque nos ayuda a calcular la nueva fecha de la última regla que será de referencia durante todo el embarazo.
  • Detectar malformaciones evidentes.
  • Evaluar el flujo sanguíneo que llega a tu útero (arteria uterina).
  • Medir la translucidez nucal (TN).
  • En caso de que sea necesario, buscar el hueso nasal y evaluar flujos sanguíneos del embrión.

Cribado combinado del primer trimestre

Después de realizar estas dos pruebas, se tiene en cuenta la edad materna que tendrás al momento del parto, el valor de la beta-HCG, la PAPP-A y la medida de la translucidez nucal para calcular el riesgo de que tu bebé pueda tener tres enfermedades cromosómicas específicas: 

  • Síndrome de Down
  • Síndrome de Edwards
  • Síndrome de Patau

Hay cuatro categorías posibles de riesgo: 

  • Bajo riesgo
  • Riesgo intermedio
  • Alto riesgo 
  • Muy alto riesgo.

Estas pruebas no son diagnósticas, nos permite clasificar las embarazadas en función del riesgo. En función del riesgo de que te salga, el médico o comadrona te informará del significado y las opciones que tienes para completar el estudio.

Entre las diferentes opciones, destacamos:

  • DNA fetal en sangre materna:
    • Es una técnica reciente que consiste en aislar material genético de tu bebé con una analítica de sangre tuya. 
    • No nos sirve para diagnosticar, pero nos permite reevaluar la necesidad de otras pruebas más invasivas.
  • Biopsia corial
    • Consiste en tomar una muestra del corion (tejido placentario). 
    • Con esta técnica podremos diagnosticar o descartar las anomalías cromosómicas (Down, Edwards, Patau) así como de otras enfermedades genéticas. 
    • Esta técnica consiste en la introducción de una pinza de diámetro muy reducido a través del cuello de la matriz y acceder de este modo al corion. El procedimiento se realiza bajo control ecográfico.

Cribado preclampsia en el primer trimestre

Con los valores de la analítica de primer trimestre conjuntamente con los valores de las arterias uterinas, del valor de la tensión arterial y de tus antecedentes (edad materna, cuántos hijos has tenido, si fumas, tu etnia, y si padeces diabetes) te calcularemos el riesgo de sufrir hipertensión durante el embarazo (preeclampsia). 

Tu médico o comadrona te informará del resultado y de la conducta a seguir en el caso de un resultado de tener un "alto riesgo de preclampsia".

Seguimiento en el segundo trimestre

Alrededor de las 16 semanas, se toma un cultivo de orina (urocultivo) para ver que no crezcan bacterias. El embarazo es una situación que favorece el enlentecimiento en el vaciamiento vesical por lo que puede favorecer las infecciones de orina. 

Resulta importante diagnosticar de forma precoz estas infecciones, ya que pueden estar relacionadas con un riesgo de parto prematuro.

Ecografía del segundo trimestre

Entre las 19-22 semanas se realizará la ecografía del segundo trimestre conocida como "ecografía morfológica". El objetivo de esta es evaluar todas las estructuras fetales evidentes por lo que es la ecografía que requiere más tiempo ya que se mira el feto de pies a cabeza. 

Sólo en casos seleccionados (falta de cribado del primer trimestre o detección de anomalías durante la ecografía), se realizará un nuevo cribado de enfermedades cromosómicas mediante el "cribado combinado de segundo trimestre".

En caso de detectar alguna anomalía durante la ecografía del segundo trimestre, se te recomendará ser visitada por una unidad especializada de medicina fetal. La prueba más utilizada para iniciar el estudio es la amniocentesis.

La amniocentesis consiste en obtener una muestra de líquido amniótico a través del abdomen con una aguja muy fina. 

Esta muestra será estudiada por el laboratorio y según los resultados, permitirá un manejo individualizado.

Analítica del segundo trimestre

Entre las 24-28 semanas, tendrás una nueva analítica de sangre o analítica de segundo trimestre en la que volveremos a mirar que no tengas anemia y la prueba de Coombs que permite saber si tu cuerpo ha creado anticuerpos contra la sangre de tu bebé. 

Además, tendrá lugar la prueba de O'Sullivan que consiste en beber agua azucarada y evaluar cómo la procesa tu cuerpo al cabo de una hora. De este modo, nos permite descartar si tienes problemas con la glucosa (diabetes gestacional). En caso de que esté alterada, se debe realizar una prueba más larga (3 horas) conocida como "curva de glucosa" que nos confirmará el diagnóstico.

Seguimiento en el tercer trimestre

Ecografía del tercer trimestre

A partir de las 32 semanas, será posible realizar la ecografía del tercer trimestre para evaluar la posición del feto (cefálica o de nalgas), el crecimiento de tu feto, cantidad del líquido amniótico, se realizará un repaso anatómico y un repaso de la placenta.

Ahora bien, en función de los diferentes hallazgos en las analíticas y/o ecografías realizadas durante el embarazo, podría ser que el personal que te atiende crea conveniente recomendarte un control adicional.

Frotis vaginorectal

Entre las 35 a 37 semanas, se te toma el frotis vaginorectal que es una muestra del flujo vaginal y del recto que permitirá averiguar si eres portadora de la bacteria Streptococcus agalactiae. 

Es importante detectarla porque es la principal responsable de infecciones graves en neonatos, por lo que si el resultado sale positivo se te recomendará realizar un tratamiento antibiótico el día del parto para evitar complicaciones en tu bebé.

Analítica del tercer trimestre

Además, durante estas semanas, se propone realizar la analítica del tercer trimestre. En esta analítica, se estudia de nuevo si presentara anemia (muy frecuente durante el embarazo, sobre todo en el tercer trimestre), coagulación (importante sobre todo de cara al parto) y se vuelve a descartar infección por VIH. 

Finalmente, en la situación actual de pandemia por SARS-CoV-2, en el tercer trimestre se realizará un estudio de inmunidad contra la COVID-19 y en caso de que sea negativa, se realizará una determinación del virus días previos al parto (PCR SARS- CoV-2).

Registro cardiotocográfico

A partir de las 39 semanas, se te realizarán el registro cardiotocográfico que consiste en monitorizar la frecuencia del latido del corazón fetal y las contracciones uterinas que lo evaluará el personal sanitario que te atenderá a la consulta.

Inducción médica

En caso de que el parto no haya tenido lugar antes de las 41 semanas, se te recomendará realizará una inducción médica del parto dado el riesgo incrementado de malos resultados obstétricos en las gestaciones por encima de la semana 41. 

Esta recomendación incluso puede fue antes de la semana 41 sobre todo si presentas otros factores de riesgo como obesidad, alto riesgo de preclampsia, edad materna avanzada, entre otros. 

En caso de que prefieras esperar un inicio espontáneo del parto, se propondrá realizar un control ecográfico cada 48 - 72 horas donde se determinará la cantidad de líquido amniótico y el flujo sanguíneo cerebral del bebé para confirmar que todos los hallazgos se encuentran dentro de la normalidad y resulta "seguro" esperar el inicuo espontáneo del parto (máximo hasta la semana 42).

Recuerda: esta contenido ha sido elaborado con el objetivo de informar. En ningún caso sustituye la consulta con el equipo asistencial. Ante cualquier duda, consulta con tu especialista.