• El portal de la salud para las familias
  • El Observatorio de la salud de la infancia y la adolescencia
  • Más de 1000 consejos de salud para tus hijos
  • La guía de la salud y el bienestar para tus hijos

Prevenir y tratar la bronquiolitis en los niños

13/01/2015

La bronquiolitis es la inflamación, causada por un virus, de los bronquiolos, unas pequeñas vías respiratorias que desembocan en los pulmones de los niños y provoca que se hinchen y se llenen de mucosidad. De este modo, si tus hijos la sufren, pueden tener, entre otros síntomas, dificultades en la respiración. 

Esta enfermedad suele afectar principalmente a bebés y niños pequeños, pues sus vías respiratorias son de un tamaño más reducido, y por lo tanto, se obstruyen más fácilmente que las de los adultos. Además, es más frecuente en niños de género masculino y en bebés que no se han alimentado de leche materna. 

Causas de la bronquiolitis

Una infección viral, frecuentemente el virus sincitial respiratorio (VSR), suele ser el principal causante de la bronquiolitis. Los principales factores de riesgo en los niños son:

  1. Asistencia a guarderías
  2. Exposición al humo del tabaco
  3. Nacimiento prematuro
  4. Que padezcan  una enfermedad pulmonar o cardíaca crónica previa
  5. Que su sistema inmunológico esté debilitado por enfermedades o medicamentos  

Síntomas de la bronquiolitis

Los principales síntomas de la enfermedad son los siguientes:

  1. Congestión nasal
  2. Moqueo de nariz
  3. Tos leve 
  4. Fiebre baja
Éstos son síntomas similares a los de un resfriado común. Sin embargo, pueden empeorar y traducirse en:
  1. Ruidos o “pitos” en el pecho
  2. Respiración rápida
  3. Frecuencia cardíaca acelerada
  4. Retracciones: es decir, hundimiento del cuello y del tórax en cada respiración
  5. Ensanchamiento de las fosas nasales
  6. Irritabilidad y signos de fatiga y adormecimiento
  7. Falta de apetito
  8. Vómitos después de episodios de tos
  9. Apneas, sobre todo en el caso de bebés prematuros 
  10. Fatiga
  11. Piel azulada: sobre todo la de las uñas y los labios
  12. Deshidratación: causada por el esfuerzo respiratorio, los vómitos y la posible reducida ingesta de alimentos

Diagnóstico

Para diagnosticar la bronquiolitis el profesional médico realizará un examen físico y auscultará los pulmones y detectará posibles sibilancias -sonidos silbantes y chillones- y sonidos crepitantes durante la respiración. 

Además, puede realizar otros análisis como:

  1. Gasometría arterial: que mide la cantidad de oxígeno y de dióxido de carbono presente en la sangre, además de la acidez de ésta
  2. Radiografía del tórax
  3. Cultivo del flujo nasal: para determinar el virus que ha causado la enfermedad

Tratamiento

La mayoría de los casos de bronquiolitis son leves, de modo que no requieren de un tratamiento profesional concreto. Además, no se utilizan antibióticos en estos casos   porque no destruyen los virus, pueden producir efectos secundarios y si se usan de forma indiscriminada pueden contribuir a las resistencias bacterianas. Sólo en ciertas ocasiones se puede utilizar alguna medicación que desobstruya las vías respiratorias de los pequeños.

Sin embargo en el caso de los bebés que tengan problemas respiratorios, estén fatigados o incluso deshidratados, es recomendable que los evalúe un profesional, pues a veces pueden necesitar líquidos, oxígeno húmedo o ser hospitalizados. Sólo en los casos más graves se utilizan respiradores para ayudar al bebé a mejorar.

Por otro lado, recuerda que para tratar la bronquiolitis de tus hijos en casa:

  1. Asegúrate de que beban agua y aunque puede no apetecerles, intenta que lo hagan progresivamente y en pequeñas cantidades. También la leche materna o artificial es recomendable.
  2. Utiliza una perita y gotas nasales de solución salina: para despejar la congestión nasal, sobre todo antes de alimentar y acostar a los pequeños.
  3. Acuéstales en una postura ligeramente erguida, con la espalda un poco levantada, para reducirle el esfuerzo respiratorio.
  4. Si el médico lo recomienda, puedes administrarles paracetamol para bajar la fiebre y aliviar las molestias, pero siempre con la dosis y periodicidad adecuadas al peso de los niños.
  5. Procura que los pequeños descansen mucho.

Además, debes saber que para prevenir esta enfermedad es muy importante que los niños se laven las manos con frecuencia y que no estén cerca de personas resfriadas o que fumen. De este modo, reducirás el riesgo a que contraigan una de las enfermedades más comunes en los niños menores de dos años.

Acceso a los documentos originales:

Bronquiolitis. KidsHealth. 

 

 

Comparte