Preguntas y respuestas sobre el virus del papiloma humano (VPH)

12/09/2022

¿Qué es el virus del papiloma humano (VPH)?

El Virus del Papiloma Humano (VPH) es un virus que afecta fundamentalmente el área genital tanto de hombres como de mujeres. Existen dos grandes grupos de VPH, según el tipo de lesiones que pueden desarrollar:

  •  VPH de “bajo riesgo oncogénico” (VPH-BR): Este grupo de virus puede provocar lesiones visibles en forma de verruga (condiloma) que se transmiten por el contacto genital y no están relacionadas con el cáncer.
  • VPH de “alto riesgo oncogénico” (VPH-AR): Son un grupo de virus que provoca cambios en las células o lesiones premalignas ya que potencialmente puedan dar lugar a un cáncer, aunque esta situación es muy poco frecuente.

Se transmite principalmente mediante las relaciones sexuales y su infección es muy frecuente: aproximadamente 8 de cada 10 mujeres (y una proporción similar de hombres) tendrán una infección por el VPH en algún momento de su vida, pero la gran mayoría la eliminarán (aproximadamente el 80-90%) sin tener ninguna consecuencia. 

En un pequeño porcentaje de casos el virus puede persistir (no eliminarse) durante un largo periodo de tiempo.  

En estos casos, los VPH-AR pueden producir cambios en las células a las que infecta (lesiones premalignas) que en algunas ocasiones pueden dar origen a un cáncer. Las lesiones premalignas se pueden observar en las células del cuello del útero (a estas lesiones las llamamos CIN), en la vagina (VaIN), en la vulva (VIN), en el periano (PaIN), en el ano (AIN) y en ell pene (PIN). El VPH también puede provocar lesiones en la orofaringe (área de la boca y la garganta).

Dado que la región anatómica que se afecta con más frecuencia por el VPH es el del cuello del útero (también denominado cérvix); en este artículo informativo hablaremos más específicamente de esta zona.

¿Cómo se detecta el VPH?

La infección no da ninguna sintomatología, ni flujo aumentado, ni mal olor ni picores. Se detecta en el contexto de una revisión ginecológica donde se realiza una toma para estudiar las células del collado del útero.

¿Qué produce el virus del papiloma de alto riesgo (VPH-AR)?

La mayoría de las lesiones premalignas son muy lentas, pueden tardar meses o años en producirse y la mayoría regresan sin necesidad de tratamiento.

Hay 3 tipos de lesiones en función del grado de alteración que provoca en las células:

  • LSIL/CIN1: Son alteraciones muy leves, no se consideran lesiones premalignas y la gran mayoría (el 80-90%) desaparecen solas sin necesidad de realizar ningún tratamiento. Habitualmente se realizan controles, con la periodicidad que indique el médico de referencia, para ir controlando su evolución.
  • HSIL / CIN2: Son alteraciones moderadas. Aunque un porcentaje importante de estas lesiones se eliminan (especialmente en mujeres jóvenes) sin necesidad de hacer tratamiento, en general, se tratan. En casos excepcionales se puede realizar un seguimiento a la espera de que la lesión desaparezca sola; si no es así, es necesario tratarlas.
  • HSIL / CIN3: Son lesiones premalignas que tienen mayor riesgo de progresar con el tiempo a un cáncer. Alrededor del 20% de estas lesiones pueden eliminarse solas. Sin embargo, casi siempre se tratan por el riesgo de progresión a cáncer. 

¿Cómo se puede prevenir el cáncer de cuello uterino?

Prácticamente todos los cánceres de cuello de útero son producidos por el VPH. Por lo que la mejor manera de evitar el cáncer de cuello de útero es mediante la vacuna frente al VPH. La vacuna permite crear de defensas (anticuerpos) contra del VPH de modo que previene la infección en caso de contactar con el virus: los anticuerpos inducidos por la vacuna impiden que el virus entre en las células y las infecte. La vacuna frente al VPH posee muy pocos efectos secundarios y, la mayoría, muy leves (como dolor en el brazo o dolor de cabeza). Esta vacuna se la pueden poner tanto hombres como mujeres y no existe un límite de edad, aunque es mejor antes de tener la primera relación sexual. 

Hasta ahora, el calendario de vacunaciones de Cataluña solo recomendaba la vacunación contra el VPH en chicas a los 11-12 años y en personas con condiciones de riesgo. La vacunación en chicas empezó a implementarse en el curso 2007-08 y provocó la disminución de más del 60% de la incidencia de las verrugas anogenitales en chicas de entre 16 y 19 años, una década después. Esta vacunación ha dado protección indirecta a chicos y hombres, con la reducción de un 4-6% de las verrugas genitales. A partir de este nuevo curso escolar 2022-2023 se incluirá también a los chicos de 11 a 12 años.

El Departament de Salut, pionero en el Estado español, ha puesto en marcha esta medida con la voluntad de garantizar la protección frente a la infección del VPH tanto en chicos como en chicas y, por tanto, la equidad independientemente del sexo.

Otra forma de evitar que se produzca el cáncer de cuello de útero es realizar un análisis de una muestra del cuello del útero a todas las mujeres sanas a partir de cierta edad (cribado). Con el cribado se intenta diagnosticar una enfermedad en mujeres que no tienen síntomas (en fase muy inicial) o antes de que aparezca (en fase de lesión premaligna). Habitualmente el cribado se realiza con la citología o con una prueba para detectar la infección por el VPH.

En las pacientes que tienen alteradas las pruebas de cribado (citología y/o determinación de VPH) debe realizarse un control específico que variará en función de las alteraciones que se observen en las pruebas. Habitualmente se realiza una colposcopia (visión aumentada del cuello del útero), y ante la sospecha de lesión se pueden tomar biopsias.

Actualmente en el Estado español se comienza el cribado a los 25 años mediante citología cada 3 años y, a partir de los 30 años y hasta los 65 años se puede seguir haciendo citología cada 3 años o bien determinar el VPH cada 5 años. Ante la presencia de síntomas como sangrados en las relaciones sexuales, debe consultarse al médico, independientemente de la edad y de cuándo fue el último control.

¿Cómo se tratan las lesiones producidas por el VPH?

El virus no tiene un tratamiento específico, pero sí que existen tratamientos para las lesiones que produce y, así, evitar que estas lesiones progresen. También existen algunos tratamientos que ayudan a nuestras defensas a eliminar el VPH.

Entre los distintos tratamientos de las lesiones premalignas del cuello del útero el principal es la conización cervical. Se trata de una intervención quirúrgica que consiste en extirpar la zona del cuello del útero que contiene la lesión. Esta intervención puede realizarse con anestesia local o con general, es poco agresiva, sin apenas dolor en el postoperatorio y muy conservadora (permite que el cuello del útero mantenga su función y por tanto no altera la capacidad reproductiva).

Existen otros tratamientos, que se usan más frecuentemente en otras áreas afectadas por el VPH (vagina, vulva, periano y ano). Estos tratamientos consisten en destruir la lesión mediante láser, mediante congelación (crioterapia), mediante calor (electrocoagulación) con sustancias químicas (ácido tricloroacético), o con otro tipo de cremas que activan la inmunidad frente al VPH y que la paciente puede aplicar sobre la lesión (imiquimod).

Todos estos tratamientos son capaces de facilitar la eliminación de las lesiones premalignas y frecuentemente también de la infección persistente por el VPH.

¿Qué puede ayudar a eliminar el VPH?

El VPH se elimina gracias a nuestras defensas por lo que es muy importante tener una vida sana con una dieta equilibrada y ejercicio físico.

No fumar y el uso adecuado del preservativo han demostrado ser útiles para la eliminación del VPH.