Preguntas y respuestas sobre el virus del papiloma humano (VPH)

02/07/2021

¿Qué es el virus del papiloma humano (VPH)?

El Virus del Papiloma Humano (VPH) es un virus que afecta fundamentalmente el área genital tanto de hombres como de mujeres. Existen dos grandes grupos de VPH, según el tipo de lesiones que pueden desarrollar:

  •  VPH de “bajo riesgo oncogénico” (VPH-BR): Este grupo de virus puede provocar lesiones visibles en forma de verruga (condiloma) que se transmiten por el contacto genital y no están relacionadas con el cáncer.
  • VPH de “alto riesgo oncogénico” (VPH-AR): Son un grupo de virus que provoca cambios en las células o lesiones premalignas ya que potencialmente puedan dar lugar a un cáncer, aunque esta situación es muy poco frecuente.

Se transmite principalmente mediante las relaciones sexuales y su infección es muy frecuente: aproximadamente 8 de cada 10 mujeres (y una proporción similar de hombres) tendrán una infección por el VPH en algún momento de su vida, pero la gran mayoría la eliminarán (aproximadamente el 80-90%) sin tener ninguna consecuencia. 

En un pequeño porcentaje de casos el virus puede persistir (no eliminarse) durante un largo periodo de tiempo.  

En estos casos, los VPH-AR pueden producir cambios en las células a las que infecta (lesiones premalignas) que en algunas ocasiones pueden dar origen a un cáncer. Las lesiones premalignas se pueden observar en las células del cuello del útero (a estas lesiones las llamamos CIN), en la vagina (VaIN), en la vulva (VIN), en el periano (PaIN), en el ano (AIN) y en ell pene (PIN). El VPH también puede provocar lesiones en la orofaringe (área de la boca y la garganta).

Dado que la región anatómica que se afecta con más frecuencia por el VPH es el del cuello del útero (también denominado cérvix); en este artículo informativo hablaremos más específicamente de esta zona.

¿Cómo se detecta el VPH?

La infección por el VPH no da síntomas (no se asocia ni a picor, ni a mala olor, ni a un cambio en el flujo), así que la manera de detectarlo es asistir a las revisiones ginecológicas rutinarias donde se realizan pruebas específicas para ver si existe tal infección. El VPH se detecta mediante el análisis de una muestra que se coge del cuello del útero, habitualmente esta prueba de detección del VPH se realiza en la misma muestra que se coge para la citología (prueba que sirve para mirar con detalle las células del cuello del útero en busca de lesiones premalignas). 

¿Qué produce el virus del papiloma de alto riesgo (VPH-AR)?

Las alteraciones que produce el VPH en las células (lesiones premalignas) son muy lentas (pueden tardar meses o años en producirse), y además, la mayoría de estas se eliminan por si solos sin necesidad de tratamiento (regresión espontánea). Estos cambios de las células se pueden dividir en categorías según sean más o menos importantes: 

  • LSIL/CIN1: Son lesiones muy leves que informan de que existe infección por el VPH. No se consideran lesiones premalignas y la gran mayoría (el 80-90%) desaparecen solas sin necesidad de hacer ningún tratamiento. Habitualmente se realizan controles, con la periodicidad que indique el médico de referencia, para ir controlando su evolución.
  • HSIL /CIN2: Son alteraciones moderadas. A pesar de que un porcentaje importante de estas lesiones se eliminaran sin necesidad de hacer tratamiento (especialmente en mujeres jóvenes), son lesiones más importantes que las de LSIL/CIN1 por lo que, en general, se tratan. En casos  excepcionales puede hacerse un seguimiento a la espera de que la lesión desaparezca sola; si no es así, hay que tratarlas.
  • HSIL/CIN3: Son lesiones premalignas de mayor importancia ya  que tienen más riesgo de progresar con el tiempo a un cáncer. A pesar de ello algunas de estas lesiones (alrededor del 20%) se pueden eliminar solas. Sin embargo, como un porcentaje más importante puede progresar a cáncer, casi siempre se tratan.

¿Cómo se puede prevenir el cáncer de cuello uterino?

Prácticamente todos los cánceres de cuello de útero son producidos por el VPH. Por lo que la mejor manera de evitar el cáncer de cuello de útero es mediante la vacuna frente al VPH. La vacuna permite crear de defensas (anticuerpos) contra del VPH de modo que previene la infección en caso de contactar con el virus: los anticuerpos inducidos por la vacuna impiden que el virus entre en las células y las infecte. La vacuna frente al VPH posee muy pocos efectos secundarios y, la mayoría, muy leves (como dolor en el brazo o dolor de cabeza). Esta vacuna se la pueden poner tanto hombres como mujeres y no existe un límite de edad, aunque es mejor antes de tener la primera relación sexual. 

Otra forma de evitar que se produzca el cáncer de cuello de útero es realizar un análisis de una muestra del cuello del útero a todas las mujeres sanas a partir de cierta edad (cribado). Con el cribado se intenta diagnosticar una enfermedad en mujeres que no tienen síntomas (en fase muy inicial) o bien antes de que aparezca (en fase de lesión premaligna). Habitualmente el cribado se hace con la citología o con una prueba para detectar la infección por el VPH.

En las pacientes que tienen alteradas las pruebas de cribado (citología y/o determinación de VPH) se tiene que hacer un control específico, que variará en función de las alteraciones que se observen en las pruebas. 

Habitualmente se hace una colposcopia, la cual consiste en mirar con un colposcopio el cuello del útero mientras ponemos unos líquidos (ácido acético y lugol). Generalmente, cuando hay lesión, estos colorantes marcan la zona de la lesión. De esta forma, podemos tomar biopsia, si es necesario, de estas áreas y confirmar la posible lesión y decidir cual es la conducta clínica que se debe seguir (tratamiento o control). Actualmente en España se empieza el cribado a los 25 años mediante citología cada 3 años y, a partir de los 30 años y hasta los 65 años se puede seguir haciendo citología cada 3 años o bien determinar el VPH cada 5 años. No obstante, si una mujer tiene síntomas (como, por ejemplo, sangrado con las relaciones sexuales) ha de consultar siempre al médico, independientemente de la edad y de cuándo fue la última vez que se hizo la citología o la determinación del VPH.

¿Cómo se tratan las lesiones producidas por el VPH?

El VPH no tiene un tratamiento específico antivírico, pero sí que existen tratamientos para las lesiones que produce y, así, evitar que estas lesiones den lugar a un cáncer. También existen algunos tratamientos que ayudan a nuestras defensas a eliminar el VPH.

Entre los diferentes tratamientos de las lesiones premalignas del cuello del útero el principal es la conización cervical. Se trata de una intervención quirúrgica que consiste en extirpar la zona del cuello del útero que contiene la lesión premaligna. Esta intervención puede realizarse con anestesia local o con general, es poco agresiva, sin apenas dolor en el postoperatorio y muy conservadora (permite que el cuello del útero mantenga su función y por tanto no altera la capacidad reproductiva).

Existen otros tratamientos, que se usan más frecuentemente en otras áreas afectadas por el VPH (vagina, vulva, periano y ano). Estos tratamientos consisten en destruir la lesión mediante láser, mediante congelación (crioterapia), mediante calor (electrocoagulación) con sustancias químicas (ácido tricloroacético), o con otro tipo de cremas que activan la inmunidad frente al VPH y que la paciente puede aplicar sobre la lesión (imiquimod).

Todos estos tratamientos son capaces de facilitar la eliminación de las lesiones premalignas y frecuentemente también de la infección persistente por el VPH.

¿Qué puede ayudar a eliminar el VPH?

El VPH se elimina gracias a nuestras defensas por lo que es muy importante tener una vida sana con una dieta equilibrada y ejercicio físico.

No fumar y el uso adecuado del preservativo han demostrado ser útiles para la eliminación del VPH.

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