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Los peligros ocultos de los vasos entrenadores y los biberones

18/05/2012

Con un año de edad los niños apenas han dado sus primeros pasos y las caídas son frecuentes. Si además intentan caminar y beber del vaso o el biberón a la vez, las lesiones pueden ser considerables. ¿Qué solución existe?
Un estudio publicado por la revista Pediatrics señala que los biberones, los vasitos y las tazas con asas que se usan para entrenar a los más pequeños para beber como los adultos no son tan inocuos cómo parecen. La investigación apunta a que los servicios de urgencias de Estados Unidos atendieron alrededor de 45.000 niños menores de 3 años por percances que tuvieron lugar mientras usaban estos objetos entre los años 1991 y 2010. Por lo tanto, más de 2.000 niños sufren percances por esta causa cada año en EE.UU.

Según el informe, el 71% de este tipo de lesiones tiene lugar porque los bebés caen al suelo mientras intentan caminar y beber del vaso a la vez. Esta cifra también incluye magulladuras y golpes en la boca. En concreto, son los niños de 1 año de edad los más propensos a sufrir este tipo de accidentes. Sin embargo, la tasa de lesiones se ha reducido en casi un 30% en las últimas dos décadas, gracias a un mejor control de la calidad de los productos y cambios en su diseño y ergonomía para adaptarlos a las necesidades de bebés y niños en crecimiento.

La Academia Americana de Pediatría y la Academia Americana de Odontología Pediátrica recomiendan que la transición del biberón al vaso de entrenamiento tenga lugar después de que el bebé haya cumplido los 12 meses de edad. Retrasar este paso podría reducir las lesiones, apuntan los expertos.

A pesar de esto, los investigadores ponen en duda que los niños de 2 años hayan adquirido la habilidad de beber en un recipiente sin asas por los cuantiosos casos de accidentes de niños de esa edad que manipulaban una botella mientras caminaban. El uso de tazas, que son algo más difíciles de agarrar, puede ayudar a los más pequeños a adquirir el hábito de sentarse o permanecer quietos mientras beben en lugar de moverse. La autora principal del estudio, Sarah Keim, del Hospital Nacional de Niños de Columbus, Ohio (EE.UU.), pide a los padres que inculquen buenos hábitos y que, sobre todo, vigilen qué objetos usan los niños en sus rutinas. 

Referencia bibliográfica

The Hidden Dangers of Baby Bottles, Pacifiers and Sippy Cups. Time Magazine, 14 de mayo de 2012 [acceso: 15 de mayo de 2012]. Disponible en: healthland.time.com/2012/05/14/the-hidden-dangers-of-baby-bottles-pacifiers-and-sippy-cups/

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