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Moluscos contagiosos: qué son y cómo se tratan

18/03/2014

El molusco contagioso es una infección viral cutánea que causa pápulas o nódulos elevados con apariencia de perla en la piel. Es una infección benigna, y es bastante común entre los niños. ¿Qué debemos hacer si estas lesiones aparecen en la piel de nuestro hijo?

Los moluscos contagiosos producen una erupción cutánea formada por uno o diversos bultitos de color carne que suelen medir entre 2 y 5 mm. Esta infección no suele ser grave y, en la mayoría de casos, desaparece de manera espontánea al cabo de un tiempo. En general, suele afectar de manera más frecuente a los niños y, en el caso de los adultos, normalmente se considera una enfermedad de transmisión sexual.

En cualquier caso, hay que tener claro que los moluscos se contagian por contacto directo con la piel. En el caso de los niños, suele ocurrir cuando comparten ropa o toallas o se bañan en la misma piscina o bañera. Las lesiones normalmente aparecen en la cara, pecho, tronco, brazos y piernas y, de manera masiva, en los pliegues como las axilas y las ingles.

El molusco contagioso es una enfermedad benigna, que no suele presentar complicaciones y, por lo tanto, tiene un pronóstico bueno. De todos modos, pueden aparecer algunas complicaciones cuando los niños se rascan continuamente las zonas afectadas. En general, las afecciones más comunes derivadas de los moluscos son la dermatitis atópica, los eccemas y la aparición de inflamaciones o infecciones secundarias.

Síntomas

La lesión del molusco comienza normalmente como una pápula pequeña e indolora que puede crecer hasta convertirse en un nódulo de color carne y apariencia de perla. La pápula frecuentemente presenta un hoyuelo en el centro. Estas pápulas se pueden presentar en filas, en el lugar en el que la persona se ha rascado. El rascado u otros tipos de irritación hacen que el virus se propague en filas o en grupos, llamados montones.

Las pápulas tienen un ancho aproximado de 2 a 5 milímetros. Por lo general, no hay inflamación ni el consabido enrojecimiento, a menos que se hayan rascando o hurgando las lesiones.

La lesión cutánea comúnmente tiene un núcleo central o tapón de material blanco, ceroso o caseoso.

En la mayoría de casos, el molusco contagioso se cura de forma espontánea, aunque la duración puede ser muy variable; en general, la infección desaparece en entre 6 y 9 meses, aunque en ocasiones puede perdurar hasta 3 o 4 años. En muchos casos, sobre todo cuando la infección persiste en el tiempo, se recomienda el tratamiento, especialmente para evitar el contagio y la posibilidad de desarrollar complicaciones.

Tratamiento

Existen diversos tratamientos para el molusco contagioso y el más adecuado dependerá de cada caso concreto, algo que evaluará el doctor. En la mayoría de casos, el tratamiento más apropiado y menos doloroso es la lesión directa de los moluscos, un procedimiento que puede realizarse mediante láseres, crioterapia, electrocoagulación, etc.

Entre estos métodos, el que suele ser más eficaz y tener menos efectos secundarios es el curetaje. Este consiste en anestesiar la zona afectada con una crema de lidocaína y extirpar las lesiones mediante una cureta.

En general, los moluscos se curan sin dejar ningún tipo de marca ni cicatriz, excepto en casos concretos de mucha inflamación o de infección secundaria.

Prevención de contagios

Si nuestro hijo padece molusco contagioso, hay que seguir estas recomendaciones para prevenir cualquier contagio:

  • Evitar cualquier contacto físico estrecho, especialmente con las zonas de la piel afectadas.
  • No compartir baño, ropa o toallas ni bañarse en la misma piscina que otros niños.
  • Cubrir con ropa, tiritas o esparadrapo las zonas afectadas.
  • Lavarse las manos de manera frecuente.

Si se cumplen todos estos requisitos, en general, no será necesario sacar al niño de la guardería o del colegio, aunque siempre deberá valorarse cada caso concreto.

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