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Los juegos de apuestas online: un problema de salud pública

01/02/2019

Imágenes de deportistas famosos, rodeados de amigos y de mujeres con aspecto de modelo, anunciando juegos o casas de apuestas online, son referentes de lujo y glamour cada vez más al alcance de nuestros hijos/as.

Está demostrado que la publicidad tiene un impacto muy negativo en personas jóvenes, pero el verdadero peligro de este tipo de mensajes es que acaban normalizando una actividad de riesgo como es el juego online, cada vez más adictiva.

Los peligros de jugar a póquer desde el sofá 

Casi todos los jóvenes y adolescentes, tienen al alcance un smartphone al que conectarse. Es por eso que el juego online es doblemente peligroso porque tiene unas características que lo hacen más adictivo que el presencial. Se puede jugar desde casa, desde cualquier dispositivo, a cualquier hora y es anónimo. Personas (mayoritariamente mujeres) que nunca jugarían en un casino o en una máquina por vergüenza, pueden hacerlo desde su casa para desconectar", sostiene Susana Jiménez-Murcia, jefe de la unidad de juego patológico del Hospital de Bellvitge, que ve como cada vez llegan más mujeres jóvenes a las consultas con problemas de adicción al juego.

Al mismo tiempo, sigue creciendo el número de menores de edad jugando, a los que nadie exige ninguna identificación, que pueden estar jugando anónimamente, y sin que los padres sean conscientes, desde el sofá de casa.

Un problema de salud pública

Los jugadores de apuestas online no sólo son más jóvenes sino que también desarrollan la adicción más rápido y contraen deudas más elevadas.

El 31 de marzo de 2016 Omaira Abbas, de 18 años y vecino de Cardiff, capital del País de Gales, envió a sus padres un par de mensajes telefónicos diciéndoles que los quería mucho. Después se dirigió hacia el trabajo, el restaurante donde trabajaba, pero no llegó. Su cuerpo apareció flotando trece días después en las aguas del río Ely, uno de los que atraviesan la ciudad. Cuatro meses más tarde, el fiscal que investigó las circunstancias de su muerte concluyó que Abbas se había suicidado y que, muy probablemente, la razón eran las deudas que había acumulado jugando en casinos y otras apuestas, todas online.

Dos casos, quizás excepcionales "pero no infrecuentes", que revelan lo que el catedrático Mark Griffiths, de la Nottingham Trent University, especialista en conductas adictivas, asegura: "que estamos ante un problema de salud pública y social, porque hay muchas consecuencias para la salud física de los adictos a los juegos de azar". Griffiths menciona trastornos tales como "depresión, insomnio, malestar intestinal, migraña y otros problemas relacionados con el estrés". El catedrático alerta del "creciente riesgo" para los jóvenes de las consecuencias de las apuestas. Y más aún desde que los adolescentes, incluidos los de la franja de edad más baja, llevan en el bolsillo un casino con forma de teléfono móvil.

El enemigo en casa

La mayoría de chicos de entre 11 y 16 años con conductas problemáticas respecto el juego, han desarrollado su obsesión básicamente a través o a partir de los juegos de ordenador y de las redes sociales que consumen habitualmente en sus hogares. Videojuegos como Counter-strike: Global offensive, Dota2, Call of duty, Overwatch y League of legend, son juegos que entran dentro de la categoría de los llamados nuevos e-sports.

En estos juegos hay equipos, competiciones locales, nacionales, globales y fans que las siguen no sólo desde su casa, sino que también se reúnen en pabellones polideportivos para animar a sus equipos favoritos. Y, además, se puede apostar. Como en el fútbol real.

Los menores tienen barra libre porqué no hay manera de comprobar la edad de quien hace la apuesta. A la hora de hacer estadísticas, Mark Griffiths engloba los adolescentes de 11 a 16 años y los jóvenes de 16 a 25 dentro del mismo "2% de la juventud del país con problemas con el juego".

Aparte de las apuestas en e-sports, lo que puede acabar desatando una tendencia nada recomendable, son los juegos gratuitos de los móviles que se convierten en otros incentivos - "cebos", dice Griffiths-, que los especialistas también critican. De hecho, las posibilidades de un móvil, y todo lo que ofrece en este campo, son "el primer factor de riesgo para que un niño pueda acabar desarrollando una adicción", alerta.

Cómo hacer frente a este problema

El juego online es todavía una pequeña parte de todo el pastel del negocio de azar en España. Según los datos de la dirección general de Ordenación del Juego (DGOJ), que depende del ministerio de Hacienda, el juego tradicional todavía supone un 94% de todo el negocio en España, mientras que el juego online sólo llega al 6%. Pero la tendencia del juego por internet es de una clara progresión, tanto en el volumen de dinero, como en los márgenes que obtienen las empresas del sector y en el número de jugadores.

Hay que encontrar pues, una manera urgente de proteger a nuestros jóvenes y adolescentes frente este problema, y ​​hay que hacer pedagogía en las escuelas. Pero para poder detectar y tratar a los jóvenes en los primeros estadios de esta adicción, los expertos sostienen que es imprescindible la formación de los médicos de cabecera.

"Del mismo modo que los médicos de cabecera piden a los pacientes sobre otros comportamientos de consumo, tales como fumar y beber alcohol, debería poder hacer lo mismo con las apuestas. El problema es que no se habla porque tradicionalmente la adicción al juego no se ha percibido como una cuestión de salud. Pero lo es ", afirma Griffiths.

Acceso a la fuente de consulta:

Joc online. La ludopatia disfressada d’esport. Adolescents i joves, principals víctimes de les apostes per internet. Diaria Ara. [Fecha de consulta: 01/02/2019]

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