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Ir a buscar setas, siempre con conocimiento y precaución

13/10/2015

Como dice el refrán, cuando en octubre llueve, el níscalo se mueve. El otoño es la mejor época para ir a buscar setas. Se trata de una actividad al aire libre ideal para disfrutar con niños, enseñarles a respetar la naturaleza, hacer ejercicio y, además, disfrutar de sus propiedades nutritivas.

La seta es un producto que nos ofrece la naturaleza en la temporada de otoño, con muchas vertientes con las que los niños disfrutarán descubriendo: la singularidad y las características de cada una de las setas y del entorno donde crecen, los beneficios nutritivos (como el bajo contenido energético y su alto contenido en fibra) y la contribución al sistema inmunitario, que ayuda a mejorar las defensas del cuerpo.

Sin embargo, algunas de ellas presentan serios riesgos toxicológicos, en especial la oronja verde (Amanita phalloides), que también crece en nuestros bosques junto con los níscalos, las negrillas, las trufas y otras especies bien exquisitas.

Es, por tanto, una muy buena idea aprovechar los fines de semana del otoño para salir en familia a buscar setas, pero siempre con conocimiento de causa. 

Consejos para los buscadores de setas noveles:

  • Coged SÓLO las setas que identifiquéis sin ningún tipo de duda.
  • NO cojáis ni aplastéis ninguna seta que no conozcáis. 
  • La mejor manera de coger una seta es haciendo palanca con el cuchillo y cogiéndolo todo. A los niños no debes dejarles nunca la navaja: dales un pincel, tipo brocha, para que te ayuden y le limpien la tierra, siempre con las láminas de la seta hacia abajo para que caigan las esporas al suelo.
  • No remováis la hojarasca con rastrillos, ya que se estropearían los micelios (el cuerpo de la seta) y provocaréis que en aquella tierra ya no vuelvan a crecer setas.
  • Llevad siempre una cesta de mimbre cuando salís a "cazar setas" y no una bolsa de plástico. Mientras paseáis por el bosque con vuestros hallazgos, las esporas caerán del cesto y contribuiréis a la regeneración del suelo.
  • Las setas que no tengáis que coger, no las rompáis, ni las arranquéis ni las piséis.
  • No cojáis las setas muy pequeñas: os daréis cuenta de que no tienen sabor. Dejadlas crecer. 
  • Evitad las intoxicaciones: no hay reglas generales para distinguir las setas comestibles de las que no lo son. La única manera es identificando la especie de manera correcta, y esto se consigue gracias al conocimiento y la pericia. No os fieis nunca de las pruebas caseras.
  • Es totalmente falso que las setas comidas por caracoles u otros animales no sean tóxicas. Sí lo pueden ser para las personas.

Si creéis que habéis comido setas tóxicas, id enseguida al centro sanitario más cercano para que el afectado reciba el tratamiento médico adecuado. Llevad los restos de las setas que habéis ingerido, que permitirá que los especialistas puedan identificar la especie y aplicaros el tratamiento lo antes posible. La eficacia del tratamiento depende, en parte, de la rapidez con la que se actúa.

Los síntomas de intoxicación varían según la especie: fuertes dolores de estómago, sudor frío, vómitos dolorosos y continuados, diarreas fétidas y abundantes, vértigo, periodos alternados de crisis y de calma e, incluso, inmovilización total. Los primeros síntomas se pueden presentar al cabo de poco rato de haber comido las setas, normalmente entre 30 minutos y 3 horas, o aparecer pasadas algunas horas, incluso 8 o 10, indicio de que la intoxicación implica un riesgo muy grande.

No sólo tiene que ir al centro médico el afectado por la intoxicación: si son unas cuantas personas las que han ingerido las mismas setas, aunque no presenten síntomas, es necesario que también reciban asistencia sanitaria, ya que es muy probable que también se hayan intoxicado.

Seguridad en las excursiones al aire libre: 

Al bosque y a la montaña, id siempre con mucha precaución, para evitar los accidentes. Os recomendamos que:

  • Planifiquéis bien la excursión.
  • Antes de salir, consultad la previsión del tiempo. Si el pronóstico no es bueno, dejadlo correr e id a buscar setas otro día.
  • Vestíos y calzaos adecuadamente, con ropa de colores vivos (naranja, amarillo...) porque facilita la localización en caso de pérdida. Llevad siempre un teléfono móvil con vosotros.
  • Proveeos de comida: los frutos secos os darán energía. Llevad botellas de agua para hidrataros.
  • No vayáis nunca solos a buscar setas y procurad conocer la zona, así como las vías de acceso.
  • Volved a casa antes de que oscurezca. Dentro del tiempo total que dedicaréis a la actividad, contad con el tiempo que tardaréis en hacer el camino de vuelta.
Si seguís todos estos consejos, seguro que llegaréis a casa con una cesta llena. Antes de preparar la comida, consultad con alguien que entienda para distinguir las setas comestibles de las que no lo son para evitar cualquier riesgo.
 
Tenéis disponibles algunas recetas para disfrutar de las setas en familia a vuestra disposición en la web de Faros de la mano de la  Fundació Alicia.  

¡Que aproveche!

 

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