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Qué es la fimosis y cómo tratarla

26/10/2012

Este artículo responde a las preguntas de muchos padres sobre la fimosis: ¿Se puede prevenir? ¿Cómo se detecta? ¿Cómo se trata?
La fimosis se produce cuando el prepucio, que es la piel que recubre el extremo del pene, no se retrae total o parcialmente e impide que el glande quede descubierto. Durante el primer año de vida, casi la mitad de los casos de fimosis se resuelven de forma espontánea. Así, se calcula que a los 3 años se solucionan el 90% de los casos .

Si el niño ya nace con fimosis (fimosis primaria ), esta se debe a unas adherencias entre la piel y el glande formadas durante la gestación. Estas adherencias se disuelven espontáneamente con la retracción suave e intermitente del prepucio y con las erecciones, por lo que la fimosis fisiológica se resuelve con la edad.

En cambio, cuando aparece posteriormente (fimosis secundaria ), suele deberse a la cicatrización de microdesgarros o lesiones que se producen en el orificio prepucial por mala higiene o por las retracciones excesivas realizadas al intentar abrir el orificio o para su limpieza.

Se detallan, a continuación, los síntomas y complicaciones más habituales derivados de la fimosis:

  • Micción dolorosa : la zona final del pene puede inflamarse por la orina acumulada, por lo que el niño puede tener dificultades y sentir dolor al orinar.
  • Infecciones reiteradas : al no poder retirar la piel para realizar una correcta higiene, la suciedad se puede acumular en la zona y producir inflamación y secreciones, e incluso, existe riesgo de extender la infección a la vejiga. Estas infecciones también producen dolor al miccionar.
  • Balanitis : es una infección causada por la acumulación del material secretado por las glándulas peneanas (denominado esmegma) en el surco balanoprepucial.
  • Parafimosis : es una complicación de la fimosis que requiere tratamiento urgente. Suele producirse cuando un prepucio demasiado estrecho se retrae más allá del glande y queda atrapado en el surco balanoprepucial. Esto provoca que el glande se inflame y, si no se trata a tiempo, puede incluso llegar a derivar en necrosis.

Se recomienda prevenir la fimosis (sólo es posible en el caso de la secundaria) a través de pautas relacionadas con la higiene del niño . Primero, hay que tirar hacia atrás la piel del prepucio, sólo hasta donde sea posible, sin forzar, y limpiar suavemente las secreciones acumuladas entre este y el glande. Intentar descubrir el glande a la fuerza, tirando hacia atrás el prepucio, puede causar laceraciones locales que crean un ambiente muy favorable para el desarrollo de infecciones.

Si con el tiempo no mejora, antes de optar por la cirugía para corregir la fimosis, existen tratamientos más conservadores como la administración de cremas de corticoides que se aplican en la zona de unión del prepucio y el glande.

Sin embargo, si aún así la fimosis no remite, probable cuando los niños tienen más de tres años, hay que optar por la cirugía. Lo más habitual es operar a los niños entre los cinco y los siete años, antes de la adolescencia, ya que así también se evitan posibles problemas psicológicos. En el caso de las fimosis secundarias o de las que provocan infecciones frecuentes, la cirugía es el tratamiento curativo en la mayoría de los casos, y consiste en la ablación total del prepucio, lo que se conoce como circuncisión .

Se recomienda consultar al pediatra si el estrechamiento es tal que obstaculiza la salida normal de la orina : el chorro no es uniforme o es muy débil, o tarda mucho en iniciarse y es excesivamente lento. También, es aconsejable acudir al médico si el niño ha cumplido los cinco años y no consigue descubrir el glande.

Fuentes:

La fimosis en el niño
: http://www.mibebeyyo.com/ninos/enfermedades-nino/fimosis-nino-1945
Fimosis en bebés y niños : http://www.webconsultas.com/bebes-y-ninos/el-bebe/fimosis-en-bebes-y-ninos-5408

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