Estreñimiento crónico infantil: causas, síntomas y tratamiento

28/01/2022

¿Qué es el estreñimiento crónico?

El estreñimiento se define como la dificultad persistente para defecar o una sensación de que la defecación es aparentemente incompleta y/o movimientos intestinales infrecuentes cada 3–4 días o con menor frecuencia. Esto puede causar dolor y/o molestias al paciente.

Causas del estreñimiento

El estreñimiento tiene muchas causas posibles, entre ellas destacan:

  • Alimentación inadecuada, por falta principalmente de fibra y poco consumo de líquido
  • Sedentarismo o inmovilidad
  • Ciertas patologías: alteraciones de la motilidad, malformaciones del intestino, hipotiroidismo, diabetes, entre otras
  • Fármacos
  • Factores psicológicos
  • Predisposición familiar
  • Estrés, cambios en la rutina, viajes, cambios de residencia
  • No hacer caso a «la llamada», no tener en cuenta o reprimir las ganas de defecar

¿Cuáles son los síntomas del estreñimiento?

Entre los síntomas más frecuentes destacan:

  • Sensación de defecación incompleta
  • Sensación de que hay algo que obstruye el intestino
  • Menos de tres defecaciones a la semana
  • Heces duras (se consideran excrementos duros cuando son en forma de bolas pequeñas)
  • Sensación de bloqueo / obstrucción al querer hacer una deposición
  • Gases
  • Distensión abdominal (el abdomen se siente lleno e hinchado)
  • Dolores o cólicos de estómago

Tratamiento

El tratamiento normalmente comienza con cambios en la dieta y en el estilo de vida, realizando actividad física, adquiriendo un hábito en la deposición acudiendo al baño a la misma hora, etc.

Si esos cambios no funcionan, el médico puede recomendar medicamentos o incluso cirugía, pero ésto dependerá de la intensidad con que pueda afectar al intestino.

Recomendaciones dietéticas

Aumentar el consumo de alimentos ricos en fibra:

  • Frutas y verduras, preferiblemente con piel. Consumir 2 porciones de verdura y 3 raciones de fruta al día
  • Legumbres, principalmente enteras, 3 – 4 veces a la semana
  • Cereales y/o derivados integrales o de grano entero, pan integral, avena, salvado de trigo, pasta integral, etc.
  • Incorporar frutos secos, aceite de oliva o aguacate en las preparaciones
  • Semillas: lino, sésamo, chía

Aumentar la ingesta de líquidos, preferiblemente agua.
Realizar ejercicio de forma regular.
Establecer horario de comidas, y fraccionar varias tomas al día.

Sugerencia de un menú rico en fibra

Desayuno
  • Yogurt con copos de avena y frutos rojos
Media mañana
  • Bocadillo de pan integral y semillas con aceite de oliva, jamón serrano
Comida
  • Ensalada de lentejas
  • Tortilla de champiñones y cebolla
  • Naranja
Merienda
  •  Un puñado de nueces
  • Pera con piel
Cena
  •  Puré de puerros y espárragos
  • Salmón al horno. Para acompañar, pan integral de semillas
  • Kiwi
Beber agua repartida durante todo el día