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Diez conceptos clave para comer sano y con menos dinero

02/03/2016

¿Crees que comer sano es sólo una cuestión económica? ¡En absoluto! Sigue estos 10 conceptos clave para tener una dieta sana y equilibrada y al mismo tiempo ahorrar en la compra de alimentos.

Hay muchas maneras de ahorrar en la compra de alimentos. Los 3 pasos principales son:

  • Planificar antes de comprar
  • Comprar los artículos al mejor precio 
  • Preparar las comidas preferentemente en casa

Comer sano y sin gastar demasiado

A continuación se detallan 10 consejos prácticos para ahorrar en la compra de alimentos y asegurarte una dieta sana, variada y equilibrada:

1. Muy importante: ¡planifica!

Planifica comidas para la semana antes de dirigirte al centro donde realizarás la compra, de esta manera evitarás comprar de forma impulsiva alimentos innecesarios, los "extras", que a menudo hacen subir mucho la factura final. Ten en cuenta los alimentos que ya tienes en casa y haz una lista de los que necesitas comprar.

Incluye platos como guisos y estofados de legumbres y verduras, son platos muy económicos y nutritivos.

2. Busca el mejor precio, compara y contrasta

Revisa el periódico local, la publicidad de las tiendas del barrio, los mercados y los supermercados para buscar ofertas y descuentos. Pregunta si hay tarjetas de fidelización que ofrezcan ahorros adicionales o días en los que haya descuentos especiales.

3. Compra alimentos de temporada

Comprar frutas y verduras de temporada reduce mucho los costes y aumenta el sabor y frescura de los productos. Si no tienes que utilizar inmediatamente todo lo que compras, puedes preparar algunas hortalizas y congelarlas o bien cocinar sofritos, escalibadas, pisto, etc. que sirvan para acompañar platos de los menús de la semana.

Si es posible es mejor comprar los alimentos a granel, suelen ser más baratos.

4. Los alimentos diseñados para ahorrar tiempo en la cocina pueden resultar más caros

Los alimentos llamados "de conveniencia", diseñados para ahorrar tiempo en la cocina, como platos congelados, precocinados, verduras precortadas y ensaladas listas para consumir, pueden resultar más caros que los productos sin manipular.

5. Alimentos buenos, nutritivos y baratos

Algunos alimentos son opciones de bajo coste durante todo el año. Por ejemplo, las legumbres ofrecen una gran riqueza nutricional a un precio muy bajo. Los huevos son otro ejemplo con una gran proporción de proteínas de origen animal, más económicos que carnes y pescados, y son unos sustitutos excelentes de estos. Entre los frutos secos, las avellanas suelen ser las más baratas.

Actualmente hay una oferta de pescado de piscifactoría de gran calidad y a muy buen precio. También son baratos y muy nutritivos la caballa, las sardinas y los boquerones. Entre las carnes, cabe destacar el pollo y el conejo. De las verduras hay que elegir siempre las más abundantes en la temporada. En cuanto a las frutas, consume las de temporada: en invierno, las naranjas, las mandarinas, las manzanas y las peras, y en verano, las sandías, los melones y los melocotones y albaricoques.

6. Cocina una vez... ¡y ten comida para toda la semana!

Si puedes, prepara unas cuantas bases de recetas que tengas pensadas hacer durante la semana. Por ejemplo, cuece legumbres, arroz o pasta, hierve patatas con piel o prepara algunas salsas. Refrigera y/o congela en recipientes pequeños. Utilízalo durante toda la semana, combinándolo con los alimentos frescos a los que puede acompañar.

Consulta sobre recetas, técnicas culinarias y formas de aprovechar la comida con otras personas, mayores de vuestra familia, abuelas, amigos o vecinos, que a menudo tienen mucha experiencia.

7. Ajusta las cantidades... y deja que la creatividad fluya

Ajusta el tamaño de las raciones a las necesidades de los comensales y evita que sobre comida preparada. Reutilizar las sobras de la comida, cambiando las preparaciones, añadiendo ingredientes y condimentando con especias y hierbas aromáticas es una excelente forma de aprovechar y reducir gastos. Recuerda, ¡tirar la comida es tirar el dinero!

8. Conserva adecuadamente los alimentos

Comprueba la temperatura de la nevera y presta atención al orden y la limpieza de la despensa. Un alimento mal conservado se daña antes y puede ser peligroso para la salud. Para más información sobre la conservación de los alimentos, consulta Cuatro normas para preparar alimentos seguros.

9. Si comes fuera de casa...

Comer a menudo fuera de casa puede resultar muy caro. Ahorra aprovechando las ofertas, los descuentos, los platos únicos bien equilibrados, los platos especiales del día, etc. Recuerda que la opción de la fiambrera o incluso la opción del bocadillo y la fruta pueden ser grandes aliadas. El agua es la bebida más saludable y más barata.

10. Los "extras" hacen crecer la factura

Alimentos como golosinas, bebidas azucaradas, bollería, precocinados, aperitivos salados y dulces, bebidas alcohólicas, etc. deberían tener poca presencia en la cesta de la compra. No son alimentos básicos, a menudo pueden desequilibrar la alimentación y también el presupuesto.

En el siguiente enlace puedes consultar propuestas de menús semanales que aseguran una dieta sana y equilibrada con productos y sugerencias de procesamiento que garantizan un gasto económico y razonable.

Asimismo, también podrás consultar una propuesta orientativa sobre el gasto medio semanal que supone un listado de alimentos típicos para una familia de 4 personas (2 adultos y 2 niños).

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