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El coronavirus en el trastorno del espectro del autismo (TEA): repercusiones y recomendaciones

22/06/2020

El TEA y la ansiedad

El trastorno del espectro del autismo (TEA) es un trastorno que según el DSM-V afecta básicamente tres áreas: el área de comunicación; el área social y conductas repetitivas. Como la palabra espectro indica, la afectación de los casos es muy diversa, y va des de niños con un retraso intelectual, hasta niños con buenas capacidades intelectuales, pero todos ellos tienen en común una percepción de la realidad distinta y una baja comprensión social que a menudo les genera dificultades de relación con el entorno y por lo tanto mayor ansiedad.

El TEA y el coronavirus: situaciones y recomendaciones

La situación de confinamiento que ha supuesto la pandemia por COVID-19 y la incertidumbre hace que sea muy difícil estructurar el entorno o crear una rutina y ello ha generado más ansiedad en algunos casos, pero no en todos. En general, hemos observado dos maneras de afrontar el confinamiento:

  • Algunos niños con TEA al no tener una rutina y una estructura, más la incertidumbre y la menor actividad física, ha hecho que en estos días de confinamiento la irritabilidad y ansiedad incrementara notablemente.
  • Por el contrario, otros niños con TEA, al disminuir la exposición social (que es lo que les genera mayor estrés), se ha reducido la ansiedad notablemente.

Son muchas las indicaciones terapéuticas que se han dado para el confinamiento, pero el proceso no se acaba…

¿Qué pasará con la vuelta a la nueva normalidad?

Ya en la fase 0 de desconfinamiento, cuando las restricciones se están reduciendo, estamos empezando a ver cambios a tener en cuenta.

Los niños empiezan a salir y algunos de ellos se exponen a su miedo de ser contaminados. Es útil en estos casos:

  • Exponer una nueva rutina y un horario de salida.
  • Explicar bien que es la COVID-19, cómo se contagia y medidas a seguir.
  • Anticiparles las emociones que pueden tener al salir a la calle y darles opciones de gestión. Por ejemplo: que enseñen una tarjeta roja si ven que se ponen nerviosos o incluso ayudarles a indicar con la tarjeta y ante esta señal dar opciones: volver a casa, llevar algún objeto que les dé seguridad, etc.

Hay algunos casos que en casa estaban dentro de su zona de confort y se niegan a salir. No les motiva salir porque tampoco pueden hacer las cosas que querrían (jugar con los amigos por ejemplo), así que prefieren estar en casa jugando a la play/ordenador…tablet, etc. Para irlos exponiendo progresivamente puede ser útil:

  • Crear una rutina de salida.
  • Que las salidas sean entorno a su interés: por ejemplo si les gusta pokemon salir con el Pokemon Go y que así les motiva hacer el esfuerzo de salir de casa.

Aunque las mascarillas no son de uso obligado para personas con discapacidad hay que tener en cuenta que algunos niños con TEA tienen muchas hipersensibilidades y si ya les molesta el roce de un tejano es fácil imaginar lo que les puede suponer llevar una mascarilla… ello puede significar un retroceso y no querer salir aunque lo necesiten. Puede ser útil:

  • Buscar mascarillas de material más suave.
  • Añadir a las mascarillas algún detalle o dibujo relacionado con sus centros de interés.
  • El uso de pantallas de plástico como alternativa a la mascarilla.

En algunos casos la vuelta al exterior ha generado la exposición a estímulos que habían perdido el costumbre y que les ha generado más ansiedad: el ruido de los coches, el ruido de las personas, los olores, los colores… en niños con TEA, que estamos hablando que en algunos casos hay hipersensibilidades, la exposición a estos estímulos después de pasado un tiempo les puede generar cierta ansiedad, para ello:

  • Identificar aquellos elementos que le pueden generar estrés sensorial.
  • Anticipar con qué elementos se pueden encontrar.
  • Hacer una exposición progresiva. Si vemos que se saturan mucho, llevar unos cascos o tapones encima y que se los puedan poner y cada vez ir ampliando el período de exposición. Procurar no evitar la situación pues la ansiedad se podría incrementar.

Y la gran preocupación de muchos padres, sobre todo en aquellos casos que ahora están tranquilos y en su zona de confort, la reincorporación al colegio. En estos casos se recomienda:

  • Continuar con una rutina y estructura y anticipar los cambios que se vayan generando en la medida de lo posible.
  • Continuar con el tratamiento psicológico a pesar de que se crea menos necesario en algunos casos.
  • Seguir trabajando en la conciencia emocional y estrategias de gestión para situarlos en cómo se sienten y como lo pueden regular.
  • Continuar promoviendo las relaciones sociales: vía telemática, y a medida que se vaya pudiendo incorporar algo de contacto presencial.
  • Incorporación progresiva a la “nueva realidad”. A medida que se vayan pudiendo hacer nuevas cosas irlos exponiendo de forma controlada: salir una hora al día; iniciar terapia presencial; quedar con algún amigo a distancia…
  • Pensar que el primer trimestre del curso, será probablemente un repaso del anterior. Ante la preocupación de muchos padres por si les cuesta asumir el contenido o readaptarse a las exigencias académicas, se recomienda seguir las indicaciones actuales de cada centro para no perder el ritmo y pensar que al iniciar las clases presenciales, se tendrá en cuenta estos aspectos.
  • Hablar con el colegio para pactar una vuelta progresiva (vídeollamadas personales con los tutores, quedar un día antes de empezar el colegio para irse adaptando a la rutina, al lugar…).

En resumen, aunque cada familia y niño está viviendo este proceso de forma muy diferente, hay que tener en cuenta que los niños con TEA son especialmente vulnerables a los cambios y aunque parezca que algunos lo están tomando bien es necesario tener en cuenta que la reincorporación puede ser un proceso complicado. 

Por ello, es necesario mantener la calma, consultar con un profesional, procurar ir exponiendo de forma controlada a situaciones de más exigencia e intentando que haya una muy buena coordinación entre los distintos entornos del niño (familia, escuela y terapia).

Referencias:

De-la-Iglesia, M., y Sixto Olivar, J. (2012). Revisión de estudios e investigaciones relacionadas con la comorbilidad diagnóstica de los Trastornos del Espectro del Autismo de Alto Funcionamiento (TEA-AF) y los trastornos de ansiedad. Anales de psicología, 28 (3), 823-833. 

Hervás, A., Balmaña, N., y Salgado, M (2017). Los Trastornos del Espectro Autista (TEA). Pediatría Integral, 21 (2), 92-108.

Recursos y material de interés:

Desconfinamiento: información para las familias de pacientes con un Trastorno del Espectro del Autismo. Hospital Sant Joan de Déu.

Equipo Especializado de Orientación Educativa en TEA de Aragón: https://view.genial.ly/5e6cca4180c12e0fd1705be8/presentation-covid-19

AUTISMO Y CORONAVIRUS: 20 consejos para sobrellevar el aislamiento. AETAPI: http://aetapi.org/autismo-coronavirus/

Podéis encontrar más pautas y materiales en los enlaces que os dejamos a continuación:

Anna Valenzuela Palafoll

Anna Valenzuela Palafoll

Psicóloga experta en Trastorno del Espectro Autista (TEA). Unidad de Trastornos del Aprendizaje Escolar (UTAE).

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