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Qué es y cómo evitar el síndrome del niño hiperregalado la próxima Navidad

22/11/2019

Se acerca la Navidad, y con ella la ilusión de los niños por todo lo que esta época implica: calles iluminadas, casas decoradas, momentos de fiestas familiares, canciones, tiempo para jugar y también, regalos. 

A medida que se aproximan las fiestas navideñas los niños empiezan a pensar en las celebraciones que les esperan y en su carta para Papá Noel o los Reyes Magos, enumerando con emoción los regalos que les gustaría recibir. Se trata de momentos muy especiales que son vividos con gran expectación y, en la mayoría de casos, envueltos de magia. Es normal que en esta época los niños se muestren nerviosos y entusiasmados.

En esta época de tanta ilusión para los más pequeños, es importante que los padres acompañen a los niños en su emoción, pero también han de saber guiar y orientar de manera adecuada, como parte de la educación socioemocional que necesitan los niños. Es importante planificar y pensar bien no sólo qué regalar sino también cuántos regalos hacer.  Para ello, se ofrecen algunas sugerencias:

¿Cuántos regalos hacer?

Hoy en día los niños están expuestos a elevadas dosis de publicidad y a un mundo en el que el consumo está muy normalizado. Además, en algunas ocasiones, la falta de tiempo que los adultos dedican a los niños puede hacer que se intente contrarrestar esta carencia de tiempo con una mayor cantidad de regalos. 

Sin embargo, regalar demasiado puede ser más perjudicial de lo que pensamos. De hecho, cada vez se habla más del “síndrome del niño hiperregalado” o “sobrerregalado”, que se refiere a que muchos niños tienen demasiado de todo, más de lo que pueden realmente atender. Este exceso de regalos puede tener implicaciones negativas, como dificultar el desarrollo de una adecuada tolerancia a la frustración, ya que están acostumbrados a tener siempre lo que quieren y no se les da la oportunidad de aprender que a veces no pueden tener algo. El exceso puede también hacer que el niño valore poco sus cosas y que se potencie el materialismo y consumismo. Por otra parte, el exceso de juguetes no ayuda a favorecer el desarrollo de la imaginación y creatividad del niño. 

Teniendo en cuenta esta problemática, es difícil determinar cuál es el mejor número de regalos que un niño debe recibir. En general, es importante pensar en los regalos que más ilusión puedan hacer al niño, los que realmente quiere o necesita, priorizando la calidad del regalo a la cantidad. 

Hasta los dos años, puede estar bien hacer dos regalos. Los niños de esta edad tienen poca capacidad de atención y tener dos regalos facilita que se puedan centrar bien en ellos. Después, según los expertos, lo ideal sería hacer cuatro o cinco regalos en Navidad, dependiendo del tipo de regalo.

Una posible orientación es lo que algunos psicólogos y educadores llaman la “regla de los cuatro regalos”, que establece que, a partir de los cuatro años, la mejor opción es limitarse a cuatro regalos. Además de regalar algo que haga mucha ilusión al niño, se recomienda regalar algo que sea útil y se dan ciertas orientaciones: 

  • Algo que realmente desee: podemos pensar en algo que realmente quiera el niño y que le haga ilusión. Puede ser un juguete o algo que espere con muchas ganas. Si al niño le gusta, es bueno relacionarlo con la actividad física, como por ejemplo un patinete, una bicicleta, patines, etc.
  • Un objeto que pueda llevar: puede ser una pieza de ropa, unas zapatillas deportivas, una sudadera o algún accesorio, como una mochila para la escuela o un reloj.
  • Algo educativo: Los regalos educativos pueden ser muy estimulantes y hacer que el niño se ilusione y se divierta mucho. Se puede regalar una cosa con la que pueda aprender, como material para hacer manualidades, puzles, libros para iniciación de la lectura o material para hacer experimentos.
  • Algo que realmente necesite: podemos pensar en algo que el niño necesite, como algún accesorio para sus actividades extraescolares, algo para su habitación o material escolar. 

¿Qué características buscar en los regalos?

Favorecer creatividad u otras habilidades

Al tratar de elegir un regalo, puede ser recomendable pensar en juguetes u objetos que ayuden a favorecer la creatividad. Los niños disfrutan más con regalos que les permiten crear, experimentar o inventar que con juguetes que ya lo dan todo hecho.

También se puede pensar en regalos que favorezcan otras habilidades específicas, como la atención, la memoria o la psicomotricidad fina o gruesa. 

Favorecer relaciones sociales

Hay regalos que ayudan a favorecer las relaciones sociales y las habilidades interpersonales. Juegos que impliquen jugar con amigos de forma cooperativa o en equipo pueden ayudar al desarrollo de habilidades sociales mientras que disfrutan jugando juntos. Algunos ejemplos serían juegos de mesa u objetos para realizar deporte en grupo.

Valores positivos 

Muchos regalos favorecen valores positivos, como la solidaridad o la atención a los demás. Es importante detenerse a pensar en los valores que transmite el regalo, ya que en muchas ocasiones puede ser la agresividad y violencia. 

Tiempo para disfrutar juntos

El mejor regalo puede ser el tiempo que pasamos con nuestros hijos. Podemos pensar en juegos o actividades que impliquen pasar tiempo juntos, con el niño. Pueden ser objetos con los que se pueda jugar de forma interactiva en casa o realizar juntos actividades en lugares que les guste mucho, como en la montaña o en algún lugar de la ciudad. 

Materiales y seguridad

En la medida de lo posible, y según el tipo de regalo, se recomienda optar por materiales naturales, con texturas agradables y que sean atractivos para los niños. La seguridad es un aspecto que está relacionado con la edad, ya que ciertos juguetes de mayores pueden ser peligrosos para los más pequeños. 

Juguetes adecuados para la edad

Los niños aprenden jugando y por ello es importante pensar que los juguetes estimulan su desarrollo y que han de ser adecuados para su edad. 

Como se ha comentado al hacer referencia a la seguridad, en ocasiones un regalo de mayores puede ser peligroso para los más pequeños. También puede ser contraproducente debido a que podría ser frustrante, en el que caso de no saber utilizarlo. Por otra parte, regalar un juguete propio de pequeño a un niño mayor puede resultarle aburrido. Algunas orientaciones relacionadas con la edad son:

  • Entre el año de edad y los dos años, se da un gran desarrollo motor (empiezan a andar), del lenguaje y de la capacidad representativa. Algunos de los juguetes que más gustan suelen ser bloques de construcción, piezas encajables, pelotas, coches, muñecos, material para pintar, plastilina, instrumentos musicales o cubos.
  • Entre los 3 y los 4 años, los niños muestran más destreza a nivel de motricidad fina y gruesa, más habilidades cognitivas (como razonamiento o creatividad) y ponen en práctica sus habilidades sociales y emocionales. Algunos juguetes adecuados para esta edad pueden ser los puzles, coches, muñecos y accesorios y material que permita la creatividad, como pintar o construir. 
  • Entre los 6 y los 8 años, continúa el desarrollo en las áreas anteriores y aumenta el interés por los iguales. Les gustan juguetes que favorezcan la motricidad gruesa (bicicleta, pelotas, cuerdas de saltar…) y fina (juguetes de construcción, material para pintar o manualidades, puzles…), el juego simbólico (muñecos, disfraces, juguetes para juegos de roles), instrumentos musicales, cuentos, juegos cooperativos de mesa, juegos de experimentos, microscopios…
  • Entre los 9 y los 11 años, les gustan más actividades complicadas, como juegos de estrategia, reflexión o experimentación. También disfrutan de complementos audiovisuales, electrónicos o deportivos o de entradas para espectáculos.
  • Entre los 12 y los 14 años, hay un gran desarrollo de la identidad y la intimidad, y van buscando su espacio. Ganan importancia los amigos y, con frecuencia, el mundo de la tecnología. Nor-malmente disfrutan con libros, música, entradas para espectáculos, complementos para de-portes o tecnología (videojuegos, ordenador).

Finalmente es importante recordar que el mejor regalo puede ser el tiempo que pasamos con los niños y que estas fechas pueden permitir que haya más momentos para compartir experiencias y emociones. Acompañar a los niños en el proceso y crear, jugar y descubrir sensaciones con ellos puede enriquecer mucho la experiencia. Es un tiempo para disfrutar juntos de la ilusión y la magia. 

María Ángeles Mairena - Psicòloga infantil i juvenil del Servei de Psiquiatria y Psicologia

María Ángeles Mairena García de la Torre

Doctora y Psicóloga Clínica. Servicio de Psiquiatría y Psicología 

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