Cómo las evaluaciones en las escuelas pueden detectar depresiones en estudiantes

06/04/2022

Más de 2 millones de jóvenes en Estados Unidos han sufrido recientemente una depresión severa, pero menos del 30% ha recibido un tratamiento constante y adecuado a su salud mental.

Al mismo tiempo, el porcentaje estimado de adolescentes entre 12 y 17 años que han tenido un episodio depresivo importante en el último año ha aumentado del 8% en 2010 al 15,7% en 2019. La pandemia solo ha empeorado las preocupaciones sobre la salud mental de los jóvenes, puesto que las restricciones sociales y el cierre de escuelas han provocado un mayor aislamiento. ¿Pero cuál es realmente la situación actual?

Estado Nacional de Emergencia en Salud Mental Infantil

Desde marzo de 2020 a octubre del mismo año, la proporción de visitas al servicio de urgencias relacionadas con la salud mental de niños entre 5 y 11 años aumentó un 24% en comparación con 2019. Igualmente, las consultas entre los jóvenes de 12 a 17 años crecieron un 31%, según un informe de noviembre de 2020 realizado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. En octubre, la Academia Americana de Pediatría, la Academia Americana de Psiquiatría Infantil y Adolescente y la Asociación de Hospitales Infantiles declararon conjuntamente un "Estado Nacional de Emergencia en Salud Mental Infantil".

Necesidad de evaluaciones universales

Un estudio recientemente publicado en la revista JAMA Network Open de la Asociación Americana de Medicina, indica que llevar a cabo una evaluación universal en todos los niños y niñas en la escuela puede ayudar a detectar depresiones antes de que la situación se agrave.

El estudio, el primer ensayo clínico aleatorio a gran escala que evalúa exclusivamente el cribado de la depresión en estudiantes de secundaria dentro del entorno escolar, ha ofrecido un resultado donde se evidencia que centrarse en todos los estudiantes en lugar de solo algunos, puede identificar más casos que pasan desapercibidos pero que pueden necesitar tratamiento.

Las evidencias del estudio

El ensayo incluyó a 12.909 estudiantes de 14 escuelas de secundaria de Pensilvania y se llevó a cabo del 6 de noviembre de 2018 hasta el 20 de noviembre de 2020.

Los estudiantes se dividieron en dos grupos. Un grupo recibió exámenes específicos para la depresión basados en los comportamientos individuales observados, mientras que en el otro grupo todos los alumnos fueron seleccionados mediante un cuestionario.

El estudio encontró que los estudiantes que fueron examinados universalmente tenían casi seis veces más probabilidades de ser identificados con síntomas de trastorno depresivo y dos veces más probabilidades de empezar el tratamiento en comparación con sus compañeros que no fueron examinados universalmente.

El doctor Deepa Sekhar, autor del estudio, pediatra y profesor asociado de la Facultad de Medicina de la Universidad Estatal de Pensilvania, afirma que la detección universal de los estudiantes para detectar la depresión podría ayudar a abordar la creciente necesidad entre los jóvenes de servicios de salud mental, reduciendo el número de jóvenes con depresión que nunca llegan a ser diagnosticados.

La importancia de las escuelas

En este ensayo clínico aleatorio, el cribado universal aumentó con éxito la identificación de los síntomas depresivos y el inicio del tratamiento entre los adolescentes, confirmando el valor de este enfoque para abordar esta creciente preocupación de salud pública.

Llevarlo a cabo en las escuelas es fundamental porque éstas crean un entorno más equitativo para la detección, puesto que la mayoría de los adolescentes asisten a clase, independientemente de la raza, la etnia y el estado socioeconómico. Sin embargo, a pesar de los beneficios potenciales de las pruebas universales, Sekhar advierte que las escuelas deben tener la capacidad de gestionar el posible aumento de la necesidad de servicios de salud conductual a medida que se identifican más estudiantes con síntomas de depresión.

Compromiso de padres, madres y sociedad

Es sorprendente que en más del 40% de los casos con un resultado positivo, los estudiantes no iniciaron un tratamiento por falta de consentimiento de los padres o del propio estudiante. Es posible que padres y madres no den su consentimiento si no ven que los resultados académicos de su hijo están en peligro. Esto reafirma la evidencia de que es necesario aumentar la alfabetización en salud mental de padres y adolescentes, a la vez que es necesario abordar el estigma social y racionalizar los procesos de consentimiento de los padres.

Asimismo, los resultados tienen implicaciones políticas significativas en términos de legislación, en lo que se refiere a los exámenes de salud mental de los adolescentes, el consentimiento y los servicios de seguimiento.

Acceso a las fuentes de consulta:

More Depression Screening at School Can Help Kids Get Treatment. US News.

Screening in High Schools to Identify, Evaluate, and Lower Depression Among Adolescents. JAMA Network.