¿Cómo diferenciar el resfriado, la gripe y la infección por coronavirus en los niños?

29/11/2021

A diferencia del año pasado en que, de forma absolutamente excepcional, los virus típicos del invierno como rinovirus, VRS y gripe prácticamente no se detectaron, todo parece indicar que este año estos virus sí que circularán. 

El hecho de que la incidencia de SARS-CoV-2 (coronavirus), gracias sobre todo a la vacunación de los mayores de 12 años, haya bajado mucho su incidencia respecto el año pasado y que las medidas de restricción social y de uso de mascarilla y distancia social sean mucho menos estrictas que hace un año, hace que tengamos que estar atentos a una posible coincidencia en el tiempo de estos virus. 

De hecho, en otoño ya hemos podido comprobar como los niños se están contagiando más por virus comunes (rinovirus, enterovirus…) que el año pasado y ya hace semanas que se están detectando casos de VRS que provocan un aumento de las consultas en los Servicios de Urgencia y también el ingreso de algunos lactantes y niños/as por cuadros de bronquiolitis y broncoespasmo.

Cabe decir que, a día de hoy, la incidencia mayor de SARS-CoV-2 tiene lugar en los niños menores de 12 años, que están sin vacunar, por lo que este invierno continuaremos teniendo casos de COVID en pacientes pediátricos. En este contexto, es importante intentar identificar las características diferenciales de 3 cuadros clínicos (catarro común, gripe y COVID) que se pueden parecer mucho y que, con mucha probabilidad, coexistirán este invierno.

Así como la gripe y el resfriado común (o catarro) son “relativamente” fáciles de distinguir, la infección por SARS-CoV-2 en los niños/as tiene una variabilidad de expresión clínica mayor que puede hacer que su distinción con la gripe y con el catarro sea más difícil.

A continuación se describen las características más importantes de estos cuadros en los niños/as:

Resfriado o catarro común

Es la infección más frecuente. Está producida por virus diferentes, siendo uno de los más frecuentes el rinovirus. Los principales síntomas son:

  • Mucosidad nasal que inicialmente puede ser clara y posteriormente se vuelve más blanquecina e incluso amarillenta. La mucosidad nasal puede durar unos 7 días aproximadamente.  
  • Tos, seca o productiva, que puede durar hasta dos semanas. 
  • En algunas ocasiones la inflamación afecta a la garganta y los niños refieren dolor al tragar.
  • La fiebre no siempre está presente, siendo más probable en los niños más pequeños. Puede durar entre 3 y 4 días. No suele ser fiebre alta (<38,5ºC).

Gripe

La gripe es también una infección producida por un virus (Influenzae). Produce unos síntomas parecidos al catarro, tos y mucosidad, pero suele ir siempre con fiebre elevada que puede durar unos 5 días y que suele acompañarse de dolores generalizados (mialgias). En los bebés puede cursar únicamente con fiebre.

Infección por Sars-CoV-2 (COVID-19)

La infección por coronavirus en los niños suele cursar de forma muy leve o asintomática. Son raros los casos en que produce neumonías graves o cuadros inflamatorios generalizados similares a la enfermedad de Kawasaki.

En la mayoría de casos que cursa de forma sintomática, sus manifestaciones clínicas son superponibles a las del resfriado común (fiebre baja o ausente, tos seca o productiva, dolor de garganta) aunque la mucosidad nasal es menos frecuente que en los catarros. 

Así como en los adultos es frecuente que el COVID se presente como un cuadro muy parecido a la gripe (mialgias generalizadas, cansancio, fiebre que puede ser alta) en los niños/as, sobre todos los más pequeños, no suelen verse con tanta frecuencia estas manifestaciones típicas de la gripe. 

En los niños/as más mayores y en los adolescentes puede afectarse el olfato y el gusto, no siendo frecuente estas manifestaciones en edades más tempranas.

A continuación, se muestra una tabla para intentar diferenciar estos 3 cuadros clínicos. Como hemos dicho, esta diferenciación no es fácil ya que las manifestaciones clínicas del COVID en la edad infantil tienen mucha variabilidad.

Síntomas CATARRO GRIPE COVID-19
Fiebre >38ºC poco frecuente muy frecuente variable
Dolor de garganta frecuente poco frecuente frecuente
Tos seca frecuente frecuente frecuente
Cansancio poco frecuente frecuente frecuente en adolescentes, poco frecuente niños/as más pequeños
Dolor muscular casi nunca muy frecuente poco frecuente
Congestión nasal (mucosidad) muy frecuente frecuente poco frecuente
Estornudos muy frecuente poco frecuente poco frecuente
Pérdida del gusto y olfato poco frecuente poco frecuente frecuente en adolescentes y niños mayores

 

 

 

 

 

 

 

Ante la duda, y teniendo en cuenta la implicación que tiene diagnosticar un caso de COVID de cara a poder interrumpir potenciales cadenas de contagio, es importante consultar al pediatra que valorará si es necesario realizar una prueba microbiológica rápida para diagnosticar la infección por Sars-CoV-2 (PCR o antígeno).

Por último, comentar que las medidas preventivas para evitar estas tres enfermedades son las mismas: lavado de manos, distancia y mascarilla, esta última sobre todo para evitar casos de COVID y gripe. Es por eso que hemos de incidir en la importancia de seguir estas recomendaciones. La gripe, además, la podemos prevenir con la vacuna que cada año tenemos disponible. 

Con el objetivo de evitar esta posible confusión entre casos de gripe y COVID y al mismo tiempo con la voluntad de evitar las complicaciones que se pueden derivar de la gripe, es muy importante que este año se vacune contra la gripe el mayor número de personas. En la edad infantil esta vacuna se ha reservado tradicionalmente para grupos de riesgo, pero diversas sociedades científicas abogan para que sea administrada en todos los niños.

Mariona Fernández de Sevilla Estrach. Servei de Pediatria i Hospitalització.

Mariona Fernández de Sevilla Estrach

Pediatra. Servicio de Pediatría y Hospitalización.