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El chupete, ¿es bueno o malo para el bebé? Pros y contras

07/04/2016

Muchos bebés tienen un fuerte reflejo de succión. Algunos de ellos incluso se chupan los dedos antes de nacer ya que les proporciona un efecto placentero y de calma.

Es por ello que muchos padres confían tanto en el chupete, pero ¿es realmente adecuado? A continuación listamos una serie de pros y contras respecto a su uso y algunos consejos.

Los pros

Para muchos bebés, los chupetes representan una manera de sentir placer y satisfacción entre comidas. Estas son las principales ventajas del uso de los chupetes:

  • Calman a los bebés. Algunos bebés son más felices y se sienten más relajados cuando tienen algo que chupar o succionar.
  • Ofrecen una distracción temporal. Los chupetes pueden ser útiles durante las inyecciones, análisis de sangre u otros procedimientos médicos.
  • Ayudan a los bebés a dormir.  Si tu bebé tiene dificultades para dormirse, el chupete puede ayudarlo a coger el sueño.
  • Ayudan a aliviar las molestias durante el vuelo. Los bebés no pueden regular por voluntad propia los cambios de presión del aire tragando saliva o bostezando. El uso del chupete les puede ayudar.
  • Reducen el riesgo del Síndrome de la Muerte Súbita del Lactante (SMSL). Distintos investigadores han descubierto una asociación directa entre el uso del chupete durante el sueño del bebé y un menor riesgo de padecer el SMSL.
  • Se pueden desechar. Cuando llega el momento de quitarle el chupete al bebé, puedes desecharlo. Si tu hijo luego empieza a chuparse el dedo, ya será más difícil romper con este hábito.

Los contras

Por otro lado, los chupetes también llevan asociados una serie de inconvenientes: 

  • El uso precoz del chupete puede interferir con la lactancia materna. Chupar un pecho es diferente a chupar un chupete o un biberón, y algunos bebés son muy sensibles a estas diferencias. Algunos estudios sugieren que el uso temprano de tetinas artificiales está asociado a una disminución de la lactancia materna exclusiva, aunque no está del todo claro si las tetinas artificiales causan problemas en la lactancia materna o sirven como solución a un problema ya existente. 
  • Tu bebé puede volverse dependiente del chupete. Si tu bebé utiliza el chupete para dormir, quizá debas levantarte varias veces por la noche para calmar los lloros del bebé cuando se le cae de la boca.
  • El chupete puede incrementar el riesgo de infecciones en el oído medio. Aun así, las tasas de infecciones en el oído medio son generalmente más bajas desde el nacimiento hasta los 6 meses, cuando el riesgo de SMSL es mayor y cuando los bebés están más ‘interesados’ en los chupetes.
  • El uso prolongado del chupete puede conllevar problemas dentales. El uso normalizado del chupete durante los primeros años de vida no causa problemas dentales a largo plazo. No obstante, el uso prolongado del chupete puede causarle al bebé malformaciones en la dentadura.

Qué puedes hacer y qué no

Si eliges ofrecer el chupete a tu bebé, recuerda estos consejos:

  • Espera a que la lactancia esté consolidada. Sé paciente. Quizá te lleve algunas semanas o más establecer una rutina regular de lactancia. La Academia Americana de Pediatría (AAP) recomienda introducir el chupete a partir de las 4 o 6 semanas después del nacimiento.
  • No utilices el chupete como primera línea de defensa. Algunas veces un cambio de posición o un rato de balanceo pueden calmar el llanto del bebé. Ofrécele el chupete sólo después de las comidas o entre comidas. ¡No permitas a tu hijo que lo utilice todo el día!
  • Escoge chupetes de silicona de una sola pieza. Los chupetes hechos de dos piezas constituyen una amenaza para la salud de los bebés si se rompen, ya que podrían tragarse las piezas. Una vez elijas un chupete determinado, ten a mano chupetes idénticos.
  • Deja que tu bebé establezca el ritmo. Si el bebé no está interesado en el chupete, pruébalo más tarde o directamente deja de dárselo. Si el chupete se le cae de la boca mientras está dormido, no le pongas otra vez.
  • Mantenlo limpio. Antes de ofrecerle el chupete, comprueba que esté completamente limpio. Antes de los 6 meses de edad (su sistema inmunitario está madurando) hiérvelo o lávalo en el lavaplatos; a partir de los 7 meses lávalo con agua y jabón. Resiste la tentación de “limpiarlo” en tu boca, sólo conseguirás propagar más gérmenes al bebé.
  • No lo cubras de azúcar. No pongas sustancias dulces en el chupete.
  • Vela por su seguridad. Remplaza los chupetes con frecuencia, utiliza un tamaño apto para la edad del bebé y observa si se pierden piezas o se deteriora. Nunca utilices una cadena o una cuerda demasiado larga, el bebé podría ahogarse con ella.

¿Cuándo es mejor que el bebé abandone el chupete?

Para reducir el SMSL, la AAP recomienda ofrecer el chupete durante la siesta o durante la noche hasta el primer año. No obstante, a medida que el bebé va creciendo, los riesgos del chupete empiezan a superar los beneficios. Mientras que muchos niños dejan el chupete por su cuenta entre los 2 y los 4 años, otros necesitan ayuda para romper el hábito.

Según la edad de tu hijo, consulta estos consejos para que deje el chupete:

  • Lactantes. Abrazar, mecer, cantar, poner música suave o masajear al bebé pueden ser alternativas muy efectivas en vez del chupete.
  • Primeros 2 años. Actividades, juguetes u otros objetos de afecto pueden ayudar a distraer al niño del deseo de tener el chupete.
  • Niños a partir de los 2 años. Considera la opción de llegar a un trato con tu hijo, por ejemplo cambiando el chupete por un libro o un juguete, o explícale un cuento que le ayude a comprender la necesidad de dejarlo. Quizá tu dentista pueda participar en el proceso de abandono del chupete explicándole los riesgos que tiene el chupete para su boca.

En cualquier caso, ante cualquier duda recomendamos visitar al pediatra o al dentista.

Fuente: Mayo Clinic

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