Por qué es beneficioso que los padres estén presentes durante los procedimientos dolorosos

01/03/2016

Sin lugar a dudas, y como demuestran numerosos estudios, es beneficioso que los niños estén acompañados por sus padres cuando se les va a someter a algunos procedimientos dolorosos, tales como analíticas de sangre, sutura de heridas, sondajes urinarios, punciones lumbares o reducción de fracturas o luxaciones. En algunos casos, y en hospitales incluso, se les anima a estar presentes durante la inducción de la anestesia antes de una cirugía.

Independientemente de que se utilicen medidas que disminuyan el dolor y la ansiedad (fármacos tópicos, inhalados o por vía venosa), la separación de sus padres genera en los niños una gran ansiedad. Por eso, su presencia puede ser una parte fundamental de las llamadas “medidas no farmacológicas”. Es decir, aquellas acciones como acompañar al niño, explicarle paso a paso qué va a sentir y qué puede hacer para aliviar el dolor.

Estas acciones, realizadas con la colaboración y con la presencia de sus padres, contribuyen a disminuir la ansiedad, tanto del paciente como de sus familiares, y puede facilitar a los profesionales sanitarios la realización del procedimiento. 

Asimismo, como muestran las encuestas realizadas en algunos de estos estudios, la vivencia de la mayoría de los padres es positiva, manifiestan estar satisfechos de haber estado presentes y que en caso de darse de nuevo la circunstancia volverían a hacerlo. 

Por otro lado, en general, la conclusión al evaluar la experiencia del personal sanitario que realiza el procedimiento (generalmente enfermeras y en algunas de ellas médicos) es que la presencia de los padres no incrementa significativamente su estrés, no dificulta la realización de la técnica ni complica la docencia de personal en formación. 

Por ello, en los servicios de atención al paciente pediátrico (urgencias, generalmente, pero por extensión también cualquier centro sanitario) cada vez más se recomienda ofrecer a los padres la opción de estar presentes durante la realización de estos procedimientos, siempre y cuando sigan las indicaciones y escuchen las sugerencias del personal sanitario que lo va a llevar a cabo.

En cuanto a la presencia de los padres durante la reanimación de un niño en situación de parada cardiorrespiratoria, si bien ha de ofrecerse, por las particularidades de la situación y la gravedad, merece una consideración aparte de la de los procedimientos dolorosos. 

A continuación os mostramos en este vídeo del Hospital Sant Joan de Déu sobre la presencia de los padres durante la inducción a la anestesia.

Acceso a las fuentes de consulta:

Dingerman RS et al. Presencia de los progenitores durante los procedimientos cruentos complejos y la reanimación cardiopulmonar: revisión sistemática de la bibliografía. Pediatrics (Ed esp). 2007;64(4):209-224.

Gamell Fullà et al. ¿Están presentes los padres durante los procedimientos invasivos? Estudio en 32 hospitales de España. An Pediatr (Barc). 2010;72(4):243-249. 

Martínez Moreno et al. Presencia de los familiares durante la realización de procedimientos invasivos. An pediatr (Barc). 2012;77(1):28-36.

Parra Cotanda C, Luaces Cubells C, Pou Fernández J. ¿Deberían los padres estar presentes durante los procedimientos invasivos en urgencias? An Pediatr (Barc). 2009;70(3):293-296.

 

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