El 80 % de los pacientes con epilepsia tiene menos de 18 años

24/05/2013

El origen de la epilepsia puede ser muy variado en función de la edad del diagnóstico, aunque la incidencia más alta se da en los primeros diez años de vida, con una prevalencia de entre 75 y 250 casos por cada 10.000 habitantes. De hecho, el 80 % de los pacientes con epilepsia tiene menos de 18 años, y uno de cada cinco (unos 60.000 en España) tiene menos de 14 años.

Así lo asegura el Dr. Ignacio Málaga, miembro de la Unidad de Neuropediatría del Hospital Universitario Central de Asturias y uno de los coordinadores del primer Atlas de Epilepsia en la edad pediátrica, presentado el pasado año 2012 y avalado por la Asociación Española de Pediatría (AEP) y la Sociedad Española de Neurología Pediátrica (SENEP). Una de las conclusiones del Atlas es que establecer un diagnóstico y fijar el tratamiento más adecuado en cada caso es determinante en la evolución del paciente.

La epilepsia, lejos de tratarse de un trastorno neurológico incapacitante, tiene un pronóstico muy esperanzador, según reconoce el Dr. Málaga. Él asegura que el 70 % de los niños con epilepsia consigue la curación total o un control y una reducción de las crisis de convulsiones acompañadas de vértigos y mareos. 

Cabe destacar que entre un 20 % y un 30 % de los pacientes se curan por sí solos, sin necesidad de ningún tipo de tratamiento. No obstante, un 30 % de los afectados experimenta nuevos ataques epilépticos y un 40 % de los niños seguirán padeciendo epilepsia en la edad adulta.

El problema en estos casos, señala Málaga, es que, más allá de los propios síntomas, la epilepsia también afecta al desarrollo del niño, con problemas de aprendizaje o de adaptación.

Según el Dr. Francesc Sanmartí, jefe de la Sección de Neurofisiología del Hospital Sant Joan de Déu, estos pacientes deben derivarse a una unidad específica para realizar un estudio prequirúrgico, ya que uno de cada cuatro afectados son candidatos a cirugía.

"En los últimos 20 años se han sintetizado más fármacos que en más de 100 años", reconoce Sanmartí. Sin embargo, ha lamentado que "sólo unos pocos permanecen estables y con una eficacia probada". Además, este experto critica que "pese a ser una enfermedad con más prevalencia en la infancia, cuando sale un nuevo fármaco suele estar indicado para mayores de 16 o 18 años".

El síntoma más común de dicha enfermedad es la crisis epiléptica. En cualquier caso, hay que tener en cuenta que puede darse una crisis aislada sin que ello implique que se padece el trastorno; para el diagnóstico de la patología deben presentarse dos o más crisis espontáneas. La epilepsia también da lugar a otros síntomas como mareos, dificultad para hablar, convulsiones, rigidez muscular, etc.

En caso de presenciar un ataque epiléptico, es importante seguir las siguientes indicaciones:

  • No meter nada en la boca del paciente.
  • No mover al afectado.
  • Evitar que se golpee la cabeza.

Llevar al paciente a urgencias si: 

 

  • Se trata de una mujer embarazada.
  • Existe un traumatismo importante.
  • Tiene varias crisis seguidas y entre una y otra no recupera la conciencia, o si sufre una crisis que dura más de 5 minutos; en ambos casos se trataría de un estatus epiléptico, siendo muy peligroso.

Si se tiene cualquier duda ante un caso de posible epilepsia, hay que consultar al médico.

Referencias bibliográficas:

Un neuropediatra del Hospital coordina el Atlas de epilepsia en la edad pediátrica. Hospital Sant Joan de Déu, 2012 [acceso: 24 de mayo de 2013].