• El portal de la salud para las familias
  • El Observatorio de la salud de la infancia y la adolescencia
  • Más de 1000 consejos de salud para tus hijos
  • La guía de la salud y el bienestar para tus hijos

Yogur: un alimento muy valioso para dar a tus hijos

26/01/2016

El yogur aparece en la historia de la alimentación 6000 años antes de Cristo. Es el producto de la fermentación de la leche por dos tipos de bacterias principalmente: Lactobacillus bulgaricus y Streptococcus thermophilus. La leche que se utiliza puede ser leche entera, desnatada o incluso nata y también pueden ser una mezcla de ellas, posterior a la pasteurización. 

Las bacterias utilizan la lactosa de la leche y dan lugar al ácido láctico, es por esta razón que las personas intolerantes a la lactosa generalmente pueden tolerar bien este alimento (nota importante: esto va a depender de cada persona. Ante la duda consulta con un especialista). A consecuencia de la fermentación, disminuye el pH del producto evitando que crezcan otros microorganismos; el calcio y el fósforo presentes, ahora pueden absorberse de mejor manera y las proteínas mejoran su digestibilidad, o sea que nuestro organismo las puede digerir y absorber más fácilmente. 

Tipos de yogur

Los tipos de yogur que existen y que están regulados en el comercio son:

  • Yogur natural.
  • Yogur natural azucarado: yogur natural al que se le ha añadido azúcar o azúcares comestibles.
  • Yogur edulcorado: yogur natural al que se le ha añadido edulcorantes autorizados.
  • Yogur con fruta, zumos y/u otros alimentos: yogur natural al que se le ha añadido frutas, zumos y/u otros alimentos.
  • Yogur aromatizado: yogur natural al que se le ha añadido aromas y otros ingredientes alimentarios con propiedades aromatizantes autorizados.
  • Yogur pasteurizado después de la fermentación: yogur que ha sido pasteurizado después de su fermentación perdiendo la viabilidad de las bacterias lácticas específicas.

 ¿Qué evidencias existen actualmente sobre los efectos de este alimento en el organismo?

  • De una base de datos de personas adultas norteamericanas, se observó a largo plazo que los pacientes que consumían más de 3 porciones de yogur al día subían el 50% menos de peso y un 20% menos de peso en un año que los que no consumían o sólo consumían 1 porción diaria. 
  • Un alto consumo de lácteos y principalmente el yogur, está asociado levemente a una baja de peso, disminución de la circunferencia de cintura y muy asociado a la mantención de la masa muscular.
  • El yogur contiene abundantes probióticos (microrganismos vivos) y proteínas bioactivas. Estos compuestos nutricionales pueden tener un efecto beneficioso para la flora intestinal, moderando nuestro equilibrio energético, regulando de mejor manera la obtención de energía y la absorción de nutrientes, como también estimulando y activando moléculas que están involucradas en funcionamiento del organismo.
  • El yogurt contribuye a la calidad de la dieta de los niños proporcionado cantidades importantes de macro y micronutrientes esenciales. Entrega un aporte significativo de proteínas promoviendo el crecimiento y la mantención de la masa muscular.

Un mineral muy interesante que encontramos en abundancia en este alimento es el calcio. Junto con el fósforo contribuyen a la integridad y desarrollo de los huesos. Su participación en nuestro organismo es evidente incluso antes del nacimiento. Se ha observado que proporcionándoles este mineral de manera óptima a mujeres embarazadas, estaría asociado a un mayor crecimiento de los huesos, la masa y densidad ósea en sus hijos, llevando a efecto beneficioso en el tamaño y calidad de los huesos aparentemente entre los 6 y 9 años de esos niños.

Nuestro organismo requiere un promedio en niños entre 1.000 mg de calcio diario y un adulto 1.200 mg aproximadamente. En una porción de yogur de tamaño estándar (125 gr) podemos obtener 150 mg completos. En el caso de alimentos de hojas verdes que son muy ricos en calcio también, en una porción podemos encontrar 115mg, pero nuestro organismo sólo puede absorber el 5%, esto se traduce en 2,85 mg. Esto es un ejemplo que el yogur nos proporciona una mayor “biodisponibilidad” del calcio.

¿Qué tipo de yogur es el recomendado?

Recomendamos pues consumir yogur natural, debido principalmente al alto contenido de azúcares añadidos que pueden tener los yogures con fruta comercial o saborizados. Podemos darle sabor nosotros con frutas naturales o esencias, de una manera más controlada.

El yogur puede ser utilizado en reemplazo de la leche, para consumirlo con cereales, podemos utilizarlo como salsa con especies para ensaladas o de acompañamiento para verduras como zanahorias, pepinos o calabacín en una pica pica y también podemos mezclarlos con fruta y hacer unos ricos batidos o congelarlos y comerlos como helados.

¡A disfrutarlo! 

Acceso a las fuentes de consulta:

Fisberg M, Machado R. History of yogurt and current patterns of consumption. Nutr Rev. 2015 Aug 1;73(suppl 1):4–7. 

Babio N, Becerra-Tomás N, Martínez-González MÁ, Corella D, Estruch R, Ros E, et al. Consumption of Yogurt, Low-Fat Milk, and Other Low-Fat Dairy Products Is Associated with Lower Risk of Metabolic Syndrome Incidence in an Elderly Mediterranean Population. J Nutr. 2015 Oct 1;145(10):2308–16. 

Astrup A. Yogurt and dairy product consumption to prevent cardiometabolic diseases: epidemiologic and experimental studies. Am J Clin Nutr. 2014 May 1;99(5):1235S – 1242S. 

Marette A, Picard-Deland E. Yogurt consumption and impact on health: focus on children and cardiometabolic risk. Am J Clin Nutr. 2014 May 1;99(5):1243S – 1247S. 

Rizzoli R. Dairy products, yogurts, and bone health. Am J Clin Nutr. 2014 May 1;99(5):1256S – 1262S. 

Wang H, Troy LM, Rogers GT, Fox CS, McKeown NM, Meigs JB, et al. Longitudinal association between dairy consumption and changes of body weight and waist circumference: the Framingham Heart Study. Int J Obes. 2014 Feb;38(2):299–305. 

Real Decreto 179/2003, de 14 de febrero, por el que se aprueba la Norma de Calidad para el yogur o yoghourt. Noticias Jurídicas. 

United State Department of Agriculture; Centre for Nutrition Policy and Promotions. Dietary Guidelines for Americans 2010.

Farran, A., Zamora, R., & Cervera, P. Tabla de composición de alimentos del CESNID 2004.

Comparte