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Tu hijo quiere una mascota: analiza los pros y los contras

03/02/2015

En la mayor parte de las familias llega un momento en el que los más pequeños empiezan a pedir insistentemente una mascota, frecuentemente a partir de los cuatro años. Si tu hijo ya ha pronunciado la frase "¡Quiero un perro!", ha llegado la hora de analizar todo lo que supone introducir un animal de compañía en casa.

Antes de hacer un hueco en tu hogar a la mascota, habla con tu hijo para explicarle lo que implica tener un animal en casa, sus necesidades y todas las tareas que tendrá que realizar. Debes saber que aunque pueda asumir algunas rutinas de su cuidado (dependiendo de su grado de madurez podrán ser mayores), la responsabilidad es básicamente de los padres.

A la hora de seleccionar qué especie de animal adquirir, debes tener en cuenta la etapa de desarrollo del niño. Elige una mascota cuyas necesidades pueda atender. Algunas de ellas, como los gatos y más todavía los perros, requieren atención diaria. Hay otras opciones que demandan mucha menos dedicación, como los peces, tortugas, pájaros o hámsteres, que pueden ser una buena elección para los niños de menor edad.

Si finalmente la elección es un perro, es importante que sepas que hay razas con temperamentos más dóciles, adecuados para estar con niños. Lo ideal es consultar con un veterinario que te informe de la raza de perro que más os conviene. 

A la hora de decidirte a comprar el animal, valora el espacio del que dispones y, sobre todo, ten en cuenta que esta decisión debe ser consensuada. Todos los miembros de la familia debéis compartir el compromiso y valorar juntos si tenéis tiempo para el cuidado del animal.

Ventajas de tener una mascota:

  • Favorece la sociabilidad y la empatía. Convivir con un animal de compañía desde edades tempranas puede ayudar a los niños a tener una mayor seguridad en sí mismos y mejor relación con los demás. Potencia habilidades sociales relacionadas con la comunicación o la disposición a cooperar y compartir que les podrán ser de utilidad en sus interacciones con otros humanos.
  • Afianza el sentido de la responsabilidad. Se debe establecer un reparto de las tareas para el cuidado de la mascota. Asignar una labor al niño le ayudará a aumentar su sentido de la responsabilidad. Además, comprenderá que los otros también tienen sus necesidades y que debe respetarlas.
  • Fomenta el conocimiento y el respeto por la naturaleza. Tener cerca un animal le puede ayudar a comprender el respeto que merecen todos los seres vivos.
  • Promueve las actividades en familia. Si todos los miembros de la casa colaboran con el cuidado de la mascota, se conseguirá un fuerte punto de unión y de compromiso.
  • Ayuda a los niños a hacer más ejercicio, un hecho especialmente relevante dada la creciente tasa de obesidad infantil. La mascota adecuada en este caso es el perro. El hábito de pasear con el animal será una actividad física altamente motivadora para tu hijo.
  • Los animales de compañía pueden incluso mejorar la salud cardiovascular al contribuir a disminuir la presión sanguínea y regular la frecuencia cardiaca en situaciones estresantes, según diversos estudios científicos.
  • Los animales en casa son una fuente de apoyo emocional para los más pequeños.
  • Otras investigaciones recomiendan también que los perros sean utilizados con fines terapéuticos, como por ejemplo para mejorar la estancia de los niños en los hospitales, porque les reducen los niveles de ansiedad. 
  • Además, suponen un beneficio claro para los niños con autismo, ya que les ayudan a mejorar sus habilidades sociales. Investigadores de la Universidad de Missouri, en los Estados Unidos, han descubierto recientemente que esto se produce no sólo cuando los niños tienen perro sino también con cualquier otra clase de mascota. Los niños con autismo que cuentan con un animal en casa son más asertivos y tienen más facilidades para interactuar con otras personas.

Los inconvenientes:

  • Hay que tener en cuenta que los niños pueden padecer alergia a los animales. Este artículo explica cómo se debe actuar en caso de que se produzcan síntomas alérgicos.

De todos modos, la relación entre mascotas y alergias es particularmente compleja. Artículos científicos recientes sugieren que los niños que tienen contacto temprano con animales pueden ver fortalecido sus sistema inmunitario y desarrollar menos alergias. Según un estudio de investigadores finlandeses, los niños con perros durante el primer año de vida pueden sufrir menos enfermedades respiratorias infecciosas a lo largo de la infancia.

  • Un animal es fuente de olores y con frecuencia puede estropear el mobiliario de la casa.
  • Supone un gasto relevante. El animal más caro de mantener es el perro (los grandes más que los pequeños), seguido del gato. Los peces, pájaros o tortugas constituyen un dispendio mínimo.
  • Puede suponer una carga a la hora de salir de viaje. 

No hay una receta mágica a la hora de decidir si te conviene o no adquirir un animal de compañía para tu hijo. Tendrás que valorar todas las ventajas y las cargas que conlleva para decidir si el niño y toda la familia estáis preparados para compartir vuestro hogar con este nuevo compañero.

Acceso a los documentos originales:

Can Fido and Whiskers Enrich Children’s Lives? New York Times. [Fecha consultada: 8 enero 2015]

¿Está preparado su hijo para una mascota? Academia Americana de Pediatría. [Fecha consultada: 8 enero 2015]

Niños y mascotas. La Vanguardia. [Fecha consultada: 9 enero 2015]

Quiere una mascota. ¿Está preparado? Ser Padres. [Fecha consultada: 10 enero 2015]

Las mascotas y los niños según su edad. Hacer Familia. [Fecha consultada: 10 enero 2015]

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