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Traumatismos dentales: cómo actuar cuando un niño sufre un golpe en un diente

20/10/2016

Los traumatismos en los dientes en niños son muy frecuentes durante los primeros años de vida. En esta época de la vida muchos de ellos se producen sobre los dientes de leche y no tienen una repercusión futura importante. No obstante, en ocasiones los traumatismos pueden afectar a las encías y a la dentición definitiva y es importante saber cómo actuar en las primeras horas. 

Los traumatismos en los dientes pueden tener como consecuencias posibles su fractura (diente roto), subluxación (diente móvil), luxación (diente fuera de su localización normal) o su avulsión (arrancamiento del diente).

Fractura dental

Cuando la corona del diente se rompe pero no se mueve no precisa tratamiento urgente, si bien es recomendable que lo valore su dentista en los siguientes días, para realizar un control clínico y radiológico. 

Cuando, además de romperse, el diente es móvil, depende de si se trata de una pieza de leche o si es el diente definitivo. En caso de los dientes de leche, si es muy móvil puede extraerse o puede esperarse a que se desprenda solo en las siguientes horas o días. Es recomendable el control por su dentista porque en ocasiones puede producir alteraciones en la erupción de los dientes definitivos. 

Subluxación, luxación o avulsión de un diente

Cuando el traumatismo afecta no sólo al diente sino también a los tejido que sujetan el diente, encía y hueso en que está ubicado, pueden producirse cualquiera de estas lesiones. 

Subluxación

Es cuando el diente es ligeramente móvil pero no se ha desplazado de su localización normal, dentro de la línea de dientes. Si son dientes de leche ha de tratarse con dieta blanda de fácil masticación, higiene dental rigurosa pero cuidadosa, analgésicos (ibuprofeno, paracetamol) y con control por su dentista.

Cuando se trata de dientes definitivos, además de esto, es necesario que un odontólogo o un cirujano maxilofacial lo “sujete” a los dientes que tiene al lado (ferulización) para intentar que se vuelva a fijar a su lecho. 

Luxación

Se llama así cuando el diente queda fuera de su posición normal en la línea de dientes, sin llegar a desprenderse, por ejemplo cuando el diente queda impactado o incrustado. Se trata de manera similar a la subluxación, y en algunos casos con antibióticos para prevenir la infección. El odontólogo deberá valorar el tratamiento específico en función de la gravedad del desplazamiento.

Avulsión o arrancamiento de las piezas dentarias

Los dientes de leche no deben reimplantarse. Los definitivos sí, de forma urgente, idealmente durante la primera hora, pues después las posibilidades de éxito disminuyen mucho. El diente puede transportarse sumergido en leche o en suero fisiológico o, en los niños mayores, incluso dentro de la boca (bajo la lengua o en el mismo hueco que ha dejado el diente), si no se dispone de un medio de transporte adecuado.

 

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