• El portal de la salud para las familias
  • El Observatorio de la salud de la infancia y la adolescencia
  • Más de 1000 consejos de salud para tus hijos
  • La guía de la salud y el bienestar para tus hijos

Tortícolis muscular congénita: causas y tratamiento

10/03/2017

¿Por qué se produce la tortícolis muscular congénita?

La tortícolis es una inclinación anómala de la cabeza hacia uno de los lados. Puede presentarse a cualquier edad, incluso en recién nacidos, en cuyo caso la forma más frecuente es la tortícolis muscular congénita. 

Se trata de una tortícolis de causa muscular que se produce en recién nacidos en los que antes o durante el parto alguno de los músculos del cuello sufre un daño. Como consecuencia del proceso inflamatorio y posterior de cicatrización el músculo queda acortado, lo que produce que la cabeza se incline hacia el lado afectado.

¿Qué manifestaciones produce?

Se manifiesta en que el recién nacido tiene la cabeza siempre inclinada hacia el mismo lado. Asimismo, tiene dificultad para corregir esa postura e inclinarla hacia el otro lado, ya sea activamente, siguiendo con la vista a los padres u objetos que llamen su atención, o de forma pasiva, intentando corregir la inclinación del cuello recolocando la cabeza en posición neutra.

En algunos niños puede palparse un pequeño bultito redondeado sobre el músculo afectado. Como consecuencia de la inclinación persistente de la cabeza pueden producirse anomalías faciales y del cráneo, como la plagiocefalia.

¿Cuál es su tratamiento?

Antes de iniciar cualquier tratamiento es recomendable que el niño sea valorado, aparte de por su pediatra, por un médico rehabilitador o un traumatólogo pediátrico, pues es importante diferenciar la tortícolis muscular de otras causas de tortícolis congénita, como anomalías de la columna vertebral.

En caso de confirmarse el diagnóstico, el médico valora el grado de afectación y su repercusión, enseña a sus padres cómo realizar la rehabilitación en casa y lleva a cabo el seguimiento del niño durante el primer año de vida.  

Por tanto, el tratamiento inicial es rehabilitador, mediante medidas posturales y ejercicios de estiramiento del cuello y rotación de la cabeza que han de realizarse varias veces al día, con suavidad y con el niño relajado. 

Es importante realizar el diagnóstico en las primeras semanas o meses de vida, pues si el tratamiento rehabilitador se inicia de forma precoz, en la mayoría de los casos se consigue una corrección completa. 

En el caso de niños en que el diagnóstico se ha realizado de forma tardía o cuya evolución no sea favorable con el tratamiento rehabilitador puede estar indicado el tratamiento quirúrgico, mediante cirugía de alargamiento del músculo afectado. 

 

Comparte