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Tendinitis de Aquiles, una lesión deportiva bastante frecuente

03/08/2016

La tendinitis de Aquiles es una lesión deportiva bastante frecuente, provocada por la sobrecarga de este tendón, aunque también puede afectar a personas que no hacen deporte pero someten al tendón de Aquiles a esfuerzos excesivos de forma repetida. La mayoría de los casos mejoran por si solos con reposo y tratamientos sencillos.

Si se deja sin tratar, puede convertirse en una afección crónica (duradera) que acaba haciendo la marcha casi imposible. Es una lesión muy frecuente en los corredores, pero también puede afectar a bailarines y jugadores de baloncesto. Puede ser muy dolorosa.

Síntomas de la tendinitis de Aquiles

La mayoría de los casos de tendinitis de Aquiles empiezan lentamente, con muy poco dolor, pero van empeorando.

Entre sus síntomas más frecuentes, se incluyen: molestia o dolor leve por encima del talón y la parte baja de la pierna; el dolor empeora al ir cuesta arriba o subir escaleras; rigidez y sensibilidad inusual en la parte afectada, sobre todo por la mañana, aunque va despareciendo gradualmente a lo largo del día; hinchazón o nódulos duros de tejido en el tendón; sonido similar al crujido o chasquido al mover el tobillo o al presionar el tendón; debilidad en la pierna afectada.

Causas

Entre los factores que contribuyen a la tendinitis de Aquiles, se incluyen los siguientes:

  • Incremento del nivel de actividad.
  • Practicar deportes que requieren movimientos bruscos y frenazos súbitos (como el tenis y el baloncesto).
  • Cambiar de calzado o llevar un calzado viejo o que no sea de la talla adecuada.
  • Uso repetido de zapatos de tacón alto, seguido de uso de zapatos planos combinado con ejercicio.
  • Correr montañas cuesta arriba.
  • Hacer ejercicio sin precalentamiento previo.
  • Hacer ejercicio sobre una superficie dura o irregular.

Prevención 

Para reducir el riesgo de desarrollar una tendinitis de Aquiles, es conveniente seguir estos pasos:

  • Mantenerse en forma durante todo el año.
  • Incrementar la intensidad y la duración de las sesiones de entrenamiento paulatinamente.
  • Hacer sesiones de precalentamiento antes de hacer deporte.
  • Hacer estiramientos.
  • Utilizar un calzado deportivo de la talla adecuada y que esté diseñado para el deporte que se practica.
  • Correr sobre superficies
  • Trabajar distintos grupos musculares para mantenerse en una buena forma física general y evitar sobrecargar determinados músculos.
  • Dejar de hacer ejercicio en cuanto se perciba el menor síntoma de esta afección.

Tratamiento de la tendinitis

La mayoría de los casos de tendinitis de Aquiles pueden tratarse en casa. He aquí lo que se debe hacer:

  1. Dejar de practicar la actividad que ha provocado la lesión.
  2. Utilizar la siguiente fórmula en cuatro pasos: descansar, aplicar hielo, utilizar una cinta o vendaje elástico y elevar el pie.
  3. Tomar medicamentos antiinflamatorios.
  4. Estirar y ejercitar los músculos de tobillos y pantorrillas durante el proceso de recuperación.
  5. Probar a ponerse un par de plantillas ortopédicas (de venta con receta médica) en el calzado, si el médico lo considera conveniente. 

Las operaciones del tendón de Aquiles no suelen ser necesarias. Por lo general, solo se hacen cuando se rompe el tendón y siempre cómo último recurso, cuando han fallado otros métodos de tratamiento. 

Acceso a la fuente de consulta:

Tendinitis de Aquiles. KidsHealth. [Fecha de consulta: 03/08/2016]

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