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El síndrome de Gilles de la Tourette: qué es y cómo convivir con este síndrome

19/01/2018

El síndrome de Gilles de la Tourette es un problema que afecta al sistema nervioso central de una persona y causa tics (movimientos o sonidos que no se pueden controlar y que se repiten una y otra vez). Las personas afectadas por este síndrome pueden llevar vidas sanas y productivas. 

La gente con síndrome de Gilles de la Tourette tiene tics motores y tics vocales: 

  • Los tics motores son movimientos involuntarios de músculos, como parpadear, agitar la cabeza, sacudir los brazos o encogerse de hombros.
  • Los tics vocales son sonidos que hace una persona con la voz y que no puede controlar. Aclararse la garganta, carraspear, resoplar y toser son tics vocales frecuentes.

Para poder diagnosticar un síndrome de Gilles de la Tourette a una persona, esta debe tener por lo menos dos tics motores y un tic vocal. La persona debe presentar los tics cada día o de vez en cuando a lo largo de un año y estos deben empezar antes de que la persona cumpla 18 años.

El síndrome de Gilles de la Tourette es mucho más frecuente en los niños que en las niñas, y se tiende a iniciar entre los 5 y los 9 años de edad. 

A veces, la gente con síndrome de Gilles de la Tourette puede presentar también otras afecciones, como un trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), un trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), o problemas de aprendizaje. 

Nadie sabe cuál es la causa exacta del síndrome de Gilles de la Tourette, pero algunas investigaciones indican que se trata de un problema relacionado con los neurotransmisores, unas sustancias químicas que hay dentro del cerebro y que trasmiten señales nerviosas entre las células. 

El síndrome de Gilles de la Tourette no tiene cura pero, en la mayoría de los casos, no es necesario tratarlo. Un niño con síndrome de Gilles de la Tourette suele ser capaz de gestionar sus tics y de llevar una vida normal, yendo al colegio y jugando con sus amigos. Si los tics no le permiten llevar una vida normal, su médico le puede sugerir que tome un medicamento. 

Visitar a un psicólogo o psiquiatra también puede ser de ayuda. El síndrome de Gilles de la Tourette no es un problema psicológico, pero un buen terapeuta puede enseñar estrategias de afrontamiento y técnicas de relajación que pueden ayudar a los niños que lo padecen. Estos profesionales también pueden ayudar en otros problemas que se pueden dar junto con el síndrome de Gilles de la Tourette, como el TDAH y la ansiedad. 

El estrés y la preocupación pueden hacer que los tics empeoren, y los niños con este síndrome se pueden sentir mal por sus tics. Los psicólogos y las organizaciones de apoyo a los afectados pueden enseñar a los niños a explicar sus tics a los demás. 

Los niños con síndrome de Gilles de la Tourette quieren que los traten como a cualquier otra persona. Muchos niños con síndrome de Gilles de la Tourette mejoran cuando se hacen mayores. Pero algunas personas siempre vivirán con los síntomas. Lo bueno es que el hecho de tener este síndrome no hace a la persona menos inteligentes, y los adultos con este síndrome pueden llevar vidas completamente normales y felices. 

Acceso a la fuente:

Síndrome de Gilles de la Tourette. KidsHealth. [Fecha de consulta: 19/01/2018]

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