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Para prevenir la caries, flúor

19/05/2014

La caries sigue siendo a día de hoy la infección más frecuente en la infancia. El flúor es un mineral que puede ayudar a fortalecer el esmalte de los dientes y a evitar la caries pero debe administrarse correctamente.

Uno de los principales riesgos para la salud dental de los niños es la caries. Se trata de un trastorno que aparece cuando las bacterias de la boca se combinan con restos de azúcares que quedan entre los dientes tras las comidas. Como resultado, producen un ácido que puede dañar el esmalte dental.

El flúor cumple con la función de proteger a los dientes de ese ácido, y además ayuda a revertir las señales tempranas de caries. Así, es importante que los niños se cepillen con pasta dental fluorizada. En muchos países es, además, un mineral contenido en el agua corriente. Existen gotas o tabletas de flúor, pero se recomiendan a muy pocos pacientes, y en todo caso, las prescribe siempre el dentista.

Los estudios más recientes han demostrado que el efecto local del flúor (es decir, el que se aplica directamente sobre el diente) es el que realmente tiene un efecto de prevención de las caries.

La pasta dental es, por tanto, la clave contra esta infección. Es importante inculcar al pequeño el hábito de limpiarse bien los dientes, si realmente se busca una herramienta eficaz de prevención de caries. Ello es especialmente importante antes de ir a dormir, ya que durante la noche es cuando los restos de comida acumulados durante el día pueden ser más perjudiciales. En este sentido, cabe recordar que el ejemplo que ven los niños en el hogar es fundamental. En general se recomienda empezar a regulzrizar este hábito entre los dos y los tres años.

Los niños que tienen más riesgo, y que por tanto deberían tomar flúor con frecuencia, son los que forman part de uno de los siguientes grupos:

  • Niños con caries ya activas (tres caries en los dientes de leche o una caries en dientes definitivos).
  • Niños con malformaciones de la boca.
  • Niños con ortodoncia fija (brackets).
  • Niños con alguna discapacidad que dificulte su higiene.
  • Niños que podrían sufrir complicaciones graves en caso de caries (enfermos del corazón, problemas de inmunidad, hemofilia, etc.).

Hay que tener presente que un exceso de flúor puede llegar a ser contraproducente. Una acumulación excesiva de este mineral provoca fluorosis, caracterizada por unas dispersas manchas en los dientes. En casos extremos puede incluso dañar el esmalte dental.

Hasta los 6 años, la medida adecuada de flúor vendrá dada por las propias pastas de dientes infantiles, ya que se preparan con una cantidad de flúor reducida. En menores de 2 años, se aconseja aplicar únicamente una cantidad muy pequeña, como “pintada” sobre el cepillo. A partir de los dos años, la cantidad de pasta ya puede ser como la de un guisante.

De los 6 años en adelante, los niños ya pueden utilizar la pasta de dientes para adultos. La cantidad recomendada es entre 1 y 2 centímetros de dentífrico sobre el cepillo.

Como precaución adicional, en general, una buena dieta siempre favorece que no aparezcan trastornos. En el caso de los dientes, una dieta rica en calcio y vitamina D siempre ayuda a mantenerlos más sanos. Suprimir o moderar de la dieta alimentos con azúcar añadido, como chucherías, caramelos o refrescos, es también una medida eficaz.

Referencias bibliográicas:

American Academy of Pediatrics. Preguntas frecuentes: Flúor y niños. Healthy Children. 2012.

El flúor previene las caries: cómo aplicarlo y a quién. En familia, Asociación Española de Pediatría. Revisión 2014.

Palma, C. Cahuana, A. Gómez, L. Guía de orientación para la salud bucal en los primeros años de vida. Acta Pediátrica. 2010.

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