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Prevención de la infección por estreptococo agalactiae en recién nacidos

21/02/2017

El estreptococo agalactiae (S. agalactiae), o estreptococo beta hemolítico del grupo B, es una bacteria que puede producir infecciones graves en el recién nacido.

Se trata de un germen que forma parte de la flora bacteriana habitual del intestino en personas sanas y que de forma transitoria e intermitente puede colonizar también la vagina, sin producir ninguna manifestación externa aparente. Sin embargo, la colonización del tracto genital sí tiene relevancia en mujeres embarazadas, pues este germen puede transmitirse al recién nacido durante el parto y producir en él infecciones graves, tales como sepsis y meningitis.

Se estima que en caso de que la madre tenga colonización en vagina, el riesgo de transmisión de esta bacteria es de aproximadamente el 50% y, en estos casos, el riesgo de infecciones graves de en torno al 1-2%. Este riesgo se incrementa en algunas circunstancias, tales como la prematuridad (edad de gestación inferior a 37 semanas), ruptura prematura de membranas (cuando la madre “rompe aguas” más de 12 horas antes del parto) o si la madre presenta fiebre durante el parto. 

¿Qué estrategias se utilizan para disminuir el riesgo de infección en el recién nacido?

La estrategia para disminuir el riesgo de infección del recién nacido se basa en detectar a las madres portadoras del S. agalactiae y prevenir su transmisión al feto mediante la administración de antibiótico intravenoso durante el trabajo de parto.  

Por este motivo, dentro del programa de seguimiento de toda embarazada se incluye la realización de pruebas de detección de esta bacteria. 

¿Cómo se detecta a las madres portadoras de S. agalactiae?

Se realiza de forma programada en todas las embarazadas en la semana 35 de gestación mediante un cultivo de la secreción vaginal y del recto recogido mediante un escobillón, un bastoncillo similar al que se utiliza para limpiarse los oídos. Dado que el S. agalactiae también puede colonizar la vía urinaria, también se realiza mediante un cultivo de una muestra de orina.

Ambas pruebas se realizan en el último trimestre del embarazo, a partir de la semana 35 de gestación, y ha de repetirse cada cuatro semanas a partir de entonces, hasta que tenga lugar el parto. Esto se debe a de que la colonización puede ser intermitente, de tal forma que el cultivo puede resultar negativo a las 35 semanas pero positivo a las 39. Si el S. agalactiae se detecta en cualquiera de los dos cultivos, en cualquier momento del tercer trimestre, está indicada la prevención de la transmisión en el momento del parto.

¿Cómo se realiza la prevención de la transmisión del S. agalactiae?

En caso de detectarse, se recomienda la administración de antibiótico durante el parto para prevenir la colonización e infección del recién nacido durante el mismo. Para que la prevención sea efectiva, han de administrarse al menos dos dosis antes del momento del nacimiento, separadas cuatro horas entre sí. 

Esta medida preventiva disminuye el riesgo de colonización del recién nacido, si bien éste no desaparece, por lo que aunque se haya realizado la prevención antibiótica es importante vigilar en el recién nacido la aparición de signos de infección (fiebre, mala coloración de piel, succión débil, hipotonía…). 

En los casos en que la prevención no ha podido realizarse (por ejemplo, por un parto muy rápido) puede estar indicado realizar una analítica al recién nacido para detectar signos de infección en sangre de forma precoz.

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