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Pitiriasis rosada

24/01/2017

Las enfermedades que producen erupciones en la piel son muy frecuentes en niños. Algunas son de causa infecciosa y muy conocidas, como la varicela, el herpes, el sarampión, la rubéola, la enfermedad mano-pie-boca… Otras lo son menos, por ser menos frecuentes y por presentarse con un aspecto no siempre característico o típico. Una de ellas es la pitiriasis rosada.

Se trata de una enfermedad de causa no bien conocida, si bien por la aparición estacional de los casos y por el hecho de que la mayoría de los afectados son niños y adolescentes se piensa que puede existir un desencadenante externo infeccioso, el virus del herpes humano tipo 7.

Produce manifestaciones únicamente en la piel, y se caracteriza por la aparición de una erupción de manchas rosadas ovaladas, generalmente en el tronco. La intensidad del color es variable de una persona a otra y en la misma persona a lo largo del tiempo, y puede variar entre un color rosado muy tenue hasta un color rojizo más intenso. Además de su color y su forma, estas manchas se caracterizan por estar cubiertas de pequeñas escamas blanquecinas, producidas por la descamación de la piel. Estas manchas siguen las líneas de tensión de la piel, de tal forma que en la espalda la erupción puede adquirir un aspecto característico de “árbol de Navidad”. Otro aspecto característico, que ayuda a identificar esta enfermedad es que, en algunas ocasiones, días o semanas antes de la aparición de la erupción, aparece en el tronco una lesión más grande que, con el paso del tiempo, se blanquea en su centro. Dado que su aparición anuncia la llegada del resto de la erupción, se conoce como placa heraldo.

La evolución natural de la erupción es su desaparición espontánea, si bien esta puede ser lenta y tardar hasta seis semanas. Es conveniente saber que la exposición al sol puede hacer que las lesiones se vuelvan más rojas y que piquen más. El tratamiento, solo en el caso de que el niño tenga picor, es con antihistamínicos, preferiblemente por vía oral (jarabe o pastillas), así como recordar al niño y a su familia que eviten la exposición solar.

Dadas la benignidad y el carácter autolimitado de la erupción, lo más importante en estos casos es su diferenciación de otras enfermedades que afectan a la piel y que pueden producir lesiones similares, entre ellas la tiña del cuerpo, que se trata de una infección por hongos, o la psoriasis, una enfermedad con una base genética.

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