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Los piojos pueden llegar a ser muy molestos... ¡Cuéntale a tus hijos cómo echarlos fuera!

01/10/2014

Es muy común que los niños se infecten por piojos, para evitarlos sigue estas instrucciones y evitarás algún que otro "dolor de cabeza".

Los piojos son unos insectos parasitarios que proliferan en el cabello de los seres humanos y se alimentan de cantidades pequeñas de sangre varias veces al día que extraen del cuero cabelludo. Los piojos son un problema muy habitual, sobre todo entre niños de 3 a 12 años y son más frecuentes en las niñas.

Los piojos no son peligrosos y no transmiten ninguna enfermedad, pero son contagiosos y pueden resultar muy molestos. Sus picaduras pueden provocar picazón e inflamación en el cuero cabelludo, y el rascado persistente puede provocar irritación cutánea e incluso infecciones en las áreas afectadas.

Lo mejor es tratar lo antes posible los piojos en cuanto se recibe el diagnóstico, puesto que se pueden contagiar fácilmente.

¿Qué nos puede hacer pensar que un niño tiene piojos?

Lo que se podrá ver al inspeccionar atentamente la cabeza de un niño que tiene piojos es lo siguiente:

  • Huevos de piojo (denominados liendres). Tienen aspecto de puntitos amarillos, marrones o de color mostaza, parecen una especie de caspa, a diferencia que no se pueden eliminar simplemente cepillando el pelo.
  • Piojos adultos y ninfas (piojos inmaduros). Los piojos adultos no son más grandes que las semillas de sésamo y su color es entre blanco y gris. Las ninfas son de menor tamaño.
  • Rascado. Cuando los piojos muerden el cuero cabelludo para alimentarse, producen picazón y el consecuente rascado. En realidad, se trata de una reacción a la saliva de los piojos.
  • Bultos rojos tipo pápula provocadas por el rascado. A algunos niños la piel del cuero cabelludo se les irrita solo levemente, pero hay otros que desarrollan erupciones más molestas. Rascarse en exceso puede provocar infecciones bacterianas.

Tal vez puedas ver piojos o liendres separando el cabello de tu hijo e inspeccionando con un peine de dientes finos su cuero cabelludo, detrás de las orejas y cerca de la nuca (es poco habitual encontrar piojos en cejas o pestañas).

No todos los niños presentan los síntomas típicos de tener piojos y algunos pueden carecer completamente de síntomas.

Asimismo, asegúrate de preguntar en el colegio si ha habido más casos de piojos en el centro. Si descubres que tu hijo tiene piojos o liendres, informa al personal del centro educativo ya que los piojos son muy contagiosos y se propagan rápidamente entre personas.

Se contagian sobre todo por el contacto cabeza-cabeza, aunque el hecho de compartir ropa de vestir o de cama, peines, cepillos y gorros también favorece el contagio. Los niños son más proclives a tener piojos que los adultos porque tienden a establecer más contacto físico entre sí y a compartir objetos de uso personal.

¿Cuál es el mejor tratamiento para acabar con los piojos?

Lo más común es que el pediatra te recete un champú, crema o loción formulados médicamente para matar piojos y también huevos. En el caso de piojos muy resistentes, es posible que también deban recetarse medicamentos por vía oral.

El tratamiento puede no ser eficaz si no se aplica correctamente o si los piojos se han vuelto resistentes al medicamento utilizado. Después del tratamiento, es posible que el pediatra recomiende extraer los huevos con la ayuda de un peine de dientes finos y repetir el tratamiento al cabo de siete a diez días para exterminar a las ninfas de reciente eclosión.

ATENCIÓN! Si el niño tiene 2 años o menos, NO le apliques ningún tratamiento, mejor extraerle los piojos y las liendres a mano peinándolo con el pelo mojado tras aplicarle acondicionador o crema suavizante.

Cómo prevenir la reinfestación

Se listan a continuación algunas formas sencillas de deshacerse tanto de los piojos como de sus huevos y de ayudar a prevenir posibles reinfestaciones:

  • Lavar toda la ropa de cama y de vestir que haya llevado recientemente cualquier miembro de la familia que tenga piojos con agua muy caliente (54,4 ºC o 130 ºF).
  • Lavar en seco la ropa de cama, los peluches y los juguetes de felpa que no se puedan lavar con agua y jabón.
  • Pasar la aspiradora por todas las alfombras y moquetas, así como por los muebles tapizados (tanto en casa como en el coche).
  • Poner en remojo (en alcohol o un champú contra los piojos formulado médicamente) los utensilios relacionados con el cuidado del cabello, como peines, cepillos, hebillas, binchas, gomas y cintas de pelo, durante una hora.

Puesto que los piojos se contagian fácilmente de una persona a otra en el entorno doméstico, todos los miembros de la familia infestados y sus compañeros íntimos deberían tratarse para prevenir posibles reinfestaciones.

Lo que NO hay que hacer

Algunas de las cosas que es mejor evitar durante el tratamiento contra los piojos son las siguientes:

  • No secar el cabello del niño con un secador después de aplicarle un tratamiento comercializado para el cuero cabelludo porque algunos de estos tratamientos contienen ingredientes inflamables.
  • No utilizar crema suavizante o una combinación de champú y acondicionador para el cabello antes de aplicar un tratamiento tópico contra los piojos formulado médicamente.
  • No lavar el pelo a tu hijo durante uno o dos días después de utilizar un tratamiento contra los piojos formulado médicamente.
  • No utilizar insecticidas nebulizables ni contratar a una empresa de control de plagas para eliminar los piojos de su casa, pues podría resultar nocivo para la salud de toda la familia.
  • No utilizar el mismo medicamento más de tres veces seguidas en la misma persona si no parece surtir efecto. En tal caso, es posible que el pediatra recomiende cambiar de medicación.
  • No utilizar simultáneamente varios productos médicamente formulados contra los piojos.

Cómo podemos prevenir los piojos

Tener piojos no es ningún signo de suciedad o falta de higiene. Estos molestos bichos pueden atacar a niños de todas las edades y niveles socioeconómicos, independientemente de lo a menudo que se laven el pelo o se bañen.

De todos modos, se pueden evitar posibles infestaciones (o reinfestaciones) de piojos en niños si se adoptan las siguientes precauciones:

  • Que el niño evite el contacto cabeza-cabeza con otros niños cuando esté con otros niños (guardería, escuela, gimnasio, etc.).
  • Que no comparta peines, cepillos, gorros, bufandas, pañuelos, cintas, hebillas, clips, toallas, cascos u otros artículos de uso o aseo personal con otras personas, independientemente de que tengan o no piojos.
  • Que no se acueste sobre ropa de cama, almohadas ni moquetas que hayan sido utilizadas hace poco por otra persona.

Fuente original: KidsHealth

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