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Pesadillas en niños, ¿se pueden evitar?

12/06/2017

Aunque es normal que los niños tengan pesadillas de vez en cuando existen algunas técnicas que puedes probar para controlarlas y garantizar que tengan un sueño agradable.

Las pesadillas son un tipo de sueño que ocurren durante el acto de dormir y produce sentimientos de terror, miedo, angustia y ansiedad; a menudo se presentan en la segunda mitad de la noche y suelen provocar el despertar de la persona que duerme. Aunque son más comunes en niños, un 50% de los adultos experimentan pesadillas ocasionales, mayoritariamente en mujeres.

En niños suelen empezar alrededor de los 2 años aunque cobran más protagonismo entre los 3 y 6 años. No se sabe exactamente qué las causa, pero se piensa que pueden estar relacionadas con el estrés y la ansiedad del niño. En la mayoría de casos, no suponen un motivo de preocupación para los padres.

¿Se pueden evitar las pesadillas?

No se pueden evitar totalmente pero los padres pueden contribuir a que sus hijos tengan un sueño lo más apetecible posible. Cuando los niños se despiertan por una pesadilla, las imágenes del sueño aún están frescas y pueden parecer reales, así que es natural que se sientan asustados y alterados y que llamen a sus padres para que los consuelen.

No se conocen los mecanismos que provocan la aparición de pesadillas y la mayoría de ellas ocurren sin ninguna razón aparente, aunque puede existir una relación con alguna situación que esté viviendo el niño como una mudanza, cambio de escuela, tensiones familiares, etc. Algunas pesadillas tienen lugar como respuesta a algún acontecimiento más traumático para el niño como una catástrofe natural o un accidente. Algunos niños pueden tener pesadillas si horas antes han presenciado escenas violentas en la televisión o al leer determinados cuentos.

¿Cómo garantizarles un sueño agradable?

Los padres no pueden evitarles las pesadillas pero sí ayudarles a dormir más relajadamente, y en consecuencia esto favorece la minimización de pesadillas. Para ello los niños deberían…

  • Tener un horario regular para irse a dormir y levantarse.
  • Seguir una rutina cuando llega la hora de ir a la cama que les ayude a estar más tranquilos y a sentirse seguros como bañarse, recibir mimos, leer, hablar sobre cosas agradables, etc.
  • Tener una habitación acogedora, donde puedan sentirse en paz y relajados.
  • Evitar ver la televisión antes de ir a dormir o leer cuentos que les puedan dar miedo, sobre todo si ha podido comprobar en otras ocasiones que les produce pesadillas.
  • Saber que las pesadillas no son reales, que sólo son sueños y que no les pueden hacer daño.

¿Qué hacer si un niño tiene pesadillas?

  • Tranquilízalo haciéndole sentir que estás a su lado. Tu presencia y el mostrar tranquilidad ayudará a tu hijo a sentirse seguro y protegido. Saber que un adulto está a su lado le refuerza su sentimiento de seguridad. 
  • Explícale lo que ocurre. Habla con tu hijo para que comprenda que ha tenido una pesadilla y que no es real.
  • Consuélalo. Muestra a tu hijo que entiendes que esté asustado y que tener miedo no es malo y que incluso es natural.
  • Juega con su imaginación. Puedes usar la imaginación del niño para hacer desaparecer los “causantes” de las pesadillas por ejemplo utilizando un supuesto espray especial para eliminar monstruos.
  • Deja una luz encendida. Dejar una luz encendida puede ser un punto de seguridad para el niño. También dejar una linterna en su mesita de noche.
  • Ayuda a tu hijo a volver a dormir. Dándole cariño y consuelo ayudarás a que cambie su estado de ánimo. Para que pueda conciliar el sueño de nuevo puedes darle su peluche favorito, taparlo con una manta, colocarle una almohada, encender una lámpara o incluso ponerle música tranquila.
  • Escúchalo con interés. No es necesario hablar demasiado sobre la pesadilla a altas horas de la noche; bastará con que ayudes a tu hijo para que se sienta tranquilo, seguro y protegido, y así pueda volver a dormirse. Pero es posible que por la mañana, tu hijo quiera contarte con mayor detalle la pesadilla de la noche anterior. Al hablar de la pesadilla a la luz del día  muchas de las imágenes angustiosas pierden su poder.

La mayoría de los niños sólo tienen pesadillas de vez en cuando, y es algo normal que no debe porqué preocupar. Lo único que hace falta en estos casos es que los padres los tranquilicen y les den la seguridad que necesitan. Si las pesadillas impiden que el niño duerma suficiente o si están acompañadas de otros problemas emocionales o de comportamiento, consúltalo con tu pediatra.

Acceso a la consulta:

Las pesadillas. KidsHealth. [Fecha de consulta: 16/06/2017] 

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