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Ototoxicidad o intoxicación del oído: qué es y porqué ocurre

02/02/2016

La ototoxicidad ocurre cuando un medicamento daña o deteriora el oído interno. La detección precoz de esta afección es fundamental para evitar consecuencias más graves. 

Signos y síntomas  

Los síntomas de la ototoxicidad pueden aparecer de repente después de un periodo de tratamiento con fármacos o bien manifestarse de forma gradual.

El grado de deterioro del oído dependerá del tipo de fármaco, la dosis y la duración del tratamiento. La gravedad de esta afección es variable: desde pérdidas auditivas muy leves, hasta graves problemas de equilibrio y/o de audición.     

Algunos niños experimentan pérdidas auditivas evidentes y otros tienen tinnitus o acúfenos, que consisten en oír sonidos extraños e inexistentes, como pitidos, silbidos, zumbidos o rugidos.      

Pero a veces solo se producen lesiones muy leves y los niños ni siquiera llegan a percibir el problema. En calidad de padre, te puede resultar difícil saber si en un momento dado tu hijo no te oye o te oye mal o si se trata simplemente de que no le estás prestando atención. De todos modos, la mayoría de los niños con problemas auditivos presentan varios de estos síntomas: habla limitada o pobre, falta de atención, problemas en el colegio o dificultades de aprendizaje, necesidad de subir el volumen del televisor o de la música, falta de respuesta al habla conversacional (los bebés y los niños que todavía no han aprendido a hablar no se sobresaltan ni giran la cabeza cuando oyen un sonido fuerte).

Cuando está afectado el sistema vestibular, los niños se caen a menudo y presentan síntomas de desequilibrio: una sensación de inestabilidad y mareo que dificulta conductas como ponerse de pie, andar o subir escaleras sin caerse. Pueden andar con las piernas demasiado separadas y tropezar a menudo.              

En los casos más graves, la vista también se puede ver afectada y los niños pueden ver imágenes que saltan erráticamente o que se ven borrosas al mover la cabeza (oscilopsia). Como consecuencia de estos problemas de equilibrio y de vista, los niños pueden desarrollar frecuentes dolores de cabeza, sentirse mareados y/o desorientados.              

Diagnóstico de la ototoxicidad

Si el pediatra cree que tu hijo podría padecer ototoxicidad, es posible que él mismo evalúe la audición y el sentido del equilibrio del niño o que lo remita a un audiólogo o a un otorrinolaringólogo (médico especializado en la nariz, el oído y la garganta) para que le practiquen las pruebas pertinentes. 

En los bebés y los niños muy pequeños, es muy importante hacer el diagnóstico lo antes posible, porque necesitan oír conversaciones con claridad para desarrollar completamente el habla.          

Tratamiento 

Hoy en día, no existe un método infalible para hacer remitir la ototoxicidad, pero en algunas ocasiones el oído solo necesita tiempo para curarse.

Algunos niños dejan de tener problemas auditivos y/o de equilibrio cuando dejan de tomar la medicación ototóxica que se los estaba provocando.

Asimismo, los pediatras pueden impedir que empeoren los síntomas de la ototoxicidad modificando la dosis o bien cambiando de medicamento. Puesto que esto no siempre es posible, porque hay algunos fármacos que son imprescindibles para tratar determinadas infecciones o enfermedades, los pacientes se pueden beneficiar de la terapia auditiva verbal y de la lectura del habla (o de los labios).            

Aquellos pacientes cuya ototoxicidad se debe a un grave deterioro del oído interno pueden necesitar dispositivos de amplificación, audífonos o implantes cocleares.               

Si el paciente presenta problemas de equilibrio, deberá someterse a un tratamiento de equilibrio (también conocido como “rehabilitación vestibular”) realizado por un fisioterapeuta o un terapeuta vestibular. 

Dos buenos consejos 

Si tu hijo está teniendo problemas auditivos y/o de equilibrio y está tomando dosis elevadas de algún medicamento, habla con tu pediatra. 

Si te preocupan los efectos de algún medicamento que está tomando tu hijo, ponte en contacto con su pediatra, pero no modifiques la dosis ni dejes de dársela sin hablar antes con él.

Acceso a la fuente de consulta:

Ototoxicidad (toxicidad auditiva). KidsHealth. [Fecha de consulta: 02/02/2016]

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