• El portal de la salud para las familias
  • El Observatorio de la salud de la infancia y la adolescencia
  • Más de 1000 consejos de salud para tus hijos
  • La guía de la salud y el bienestar para tus hijos

Niños con alergia al huevo: causas, diagnóstico y tratamiento

28/09/2015

El sistema inmunitario de una persona alérgica al huevo reacciona de forma desproporcionada a las proteínas de este alimento. Cada vez que ingiere estas proteínas, su sistema inmunitario fabrica anticuerpos específicos contra el huevo y libera sustancias químicas, como la histamina, para proteger al organismo. 

La alergia al huevo suele ocurrir al cabo de pocos minutos o de varias horas de ingerir huevo o derivados del huevo. La mayoría de reacciones alérgicas afectan a la piel (erupción de granitos o ronchas rojas, eccema y/o enrojecimiento e inflamación alrededor de la boca), el tubo digestivo (retortijones, diarrea, náuseas y/o vómitos) y las vías respiratorias (moqueo nasal, picor ocular, ojos llorosos, estornudos, ataques de asma acompañados de tos, resuello).   

Una cantidad reducida de niños con alergia al huevo presentan una reacción alérgica muy grave conocida como anafilaxia, que se asocia a inflamación de la boca, la garganta y las vías respiratorias bajas, lo que genera importantes dificultades respiratorias. También se puede asociar a una peligrosa bajada de la tensión arterial, que puede cursar con mareo, desmayo o estado de choque.

Diagnóstico 

Si el pediatra de tu hijo sospecha que podría ser alérgico al huevo, lo más probable es que lo remita a un alergólogo (un especialista en alergias), quien es posible que le practique una prueba de punción cutánea.

Algunos alergólogos también extraen muestras de sangre y las envían a un laboratorio, donde las mezclarán con posibles alérgenos para comprobar si aparecen o no anticuerpos. La obtención de resultados positivos en las dos pruebas anteriores no basta para demostrar que los síntomas están provocados por una alergia al huevo. Para ello, se debería acudir a la prueba de provocación, donde el paciente ingeriría alimentos que contuvieran huevo bajo la atenta supervisión de un médico. 

Tratamiento 

El tratamiento de la alergia al huevo solo consiste en asegurarse de que no se ingieren huevos ni sus derivados, leyendo atentamente todas las etiquetas alimentarias. Es recomendable consultar a un dietista titulado para elaborar un buen plan de alimentación que aporte a tu hijo todos los nutrientes que necesita al tiempo que impide que ingiera alimentos elaborados con huevo o sus derivados. Cuando comáis fuera, pregunta por los ingredientes de todos los platos, y, cuando cocinéis en casa, restregad a conciencia los utensilios que vayáis a utilizar si los habéis utilizado antes con huevos o alguno de sus derivados.  

Asegúrate de que tu hijo siempre lleva encima un antihistamínico. Si su alergia fuera grave, debería llevar siempre encima un inyectable de adrenalina. Si tu hijo ingiriera por error algo que contuviera huevo o sus derivados y empezara a desarrollar una anafilaxia, se le debería administrar la inyección de adrenalina inmediatamente.   

Si tu hijo acaba de recibir una inyección de adrenalina, dirigiros de inmediato a un centro médico o servicio de urgencias, porque hasta un tercio de las reacciones anafilácticas presentan una segunda ráfaga u oleada de síntomas varias horas después del ataque inicial. 

Acceso a la fuente de consulta:

Alergia al huevo. KidsHealth. [Fecha de consulta: 01/10/2015]

Comparte