«La negatividad se contagia, al igual que el entusiasmo»

18/03/2013

Entrevista a Àlex Rovira, “psiconomista” y escritor de «La Buena Suerte», entre otros libros.

«Si crees que el problema es demasiado grande, lo será»

Nos enseñan matemáticas y memorizamos las capitales de comarca, pero, ¿cuándo nos enseñarán qué somos por dentro?
¿Cuándo hablaremos de quiénes somos y de qué podemos llegar a ser?

Supongo que ese momento llegará cuando tomemos conciencia de qué es lo más importante. Cuando nos demos cuenta de que estudiar nuestro interior es necesario, porque
las consecuencias psicológicas que experimentamos y que tendremos en el futuro serán cada vez más graves. La situación actual ya es alarmante, pero parece que los indicadores irán
a peor.

 «Cada vez más tendemos a creer que la realidad es inalterable»

¿Qué es lo más importante?

Gestionar la propia alma. Hacer de nosotros y de nuestros hijos un objeto de pensamiento. Hacernos preguntas como: ¿cuáles son tus valores? ¿Y tus principios? ¿Qué dirección quieres tomar en la vida? ¿Te gusta la vida que estás viviendo?... Hay que dedicar tiempo a pensar y evitar la sobrecarga de estímulos exteriores.

Es ahora cuando la educación emocional comienza a cobrar importancia en las escuelas. ¿Qué quiere decir educación emocional?

Yo prefiero el nombre de alfabetización emocional. Es la capacidad de reconocer los sentimientos o emociones. Hay muchos adultos que, a la pregunta “¿qué sientes?”, responden "pienso que...". No saben qué es una emoción ni que el sentimiento es el pensamiento de la emoción. Incluso, no sabrían hacer un listado de emociones.

 «Un niño con una buena educación emocional sabe que para crear una realidad necesita a los demás»

¿Qué beneficios puede aportar a un grupo de niños trabajar la educación emocional?

Como beneficios más importantes, la cooperación, la confianza, la empatía, el compromiso, la responsabilidad y el comportamiento ético. Un niño o niña con una buena educación emocional sabe que para crear una realidad necesita a los demás. El valor se otorga al grupo más que al individuo. Esto es muy positivo porque evita narcisismos patológicos y egocentrismos.

 «Los cambios los hacen personas que han querido hacer realidad una utopía»

¿Los grandes cambios sociales siempre los han llevado a cabo una persona o un pequeño grupo de personas “normales”?

Sí. Luther King, Gandhi, Einstein, Mandela, etc. Personas que han querido hacer realidad una utopía.

 «Ellos saben que lo que es imposible actualmente será posible en el futuro»

¿Qué características comunes tienen estas personas?

Tienen siete características: coraje, responsabilidad, propósito, humildad, cooperación, amor y confianza. Tienen una determinada postura existencial y el deseo de encarnar una utopía. Saben que lo que es imposible actualmente será posible en el futuro. Son idealistas prácticos, grandes visionarios que tienen mucha imaginación.

 «Decir que “no podemos hacer nada” hará que de verdad no hagamos nada»

¿Qué le dirías a una persona, por ejemplo, a un maestro, que quiere cambiar las cosas en su escuela, pero que se ve impotente y te dice que el problema es demasiado grande?

Le diría que tiene razón. Si cree que el problema es demasiado grande, lo será. Como decía Balzac, “la resignación es un suicidio cotidiano”. Decir que “no podemos hacer nada” hará que realmente no hagamos nada. Cada vez más tendemos a creer que la realidad es inalterable. Podemos empezar a hablar y a juntarnos, y poco a poco, se cambian las realidades.

 «A los negativos no trates ni de convencerlos»

¿Qué le dirías a una persona negativa? ¿Aquello de que el vaso siempre está medio vacío?

Le diría que no sé si el vaso está medio lleno o medio vacío, pero yo lo lleno. A los negativos no trates ni de convencerlos.

¿Por qué?

Porque no te lo piden. Igual ya son felices así. Cuidado, porque la negatividad y la depresión se contagian, al igual que el entusiasmo.

 «Los optimistas son los que plantan árboles para que los disfruten los nietos»

¿Y qué le dirías a una persona positiva y optimista?

Que son los que intentan encarnar una utopía. Son los que trabajan, los que son capaces de dormir 3 horas menos para sacar adelante un proyecto del que, quizá, no verán los frutos. Son los que plantan árboles para que lo disfruten los nietos.

 Esta es una entrevista realizada por La Granja, Granja Escuela que se dedica íntegramente a la educación y a la enseñanza de niños y jóvenes en edad escolar a través de las emociones.

La Granja contesta:

¿Qué puedo hacer para que mi hijo sea optimista?

Los pequeños tienen la “mala” costumbre de aprender lo que ven y no lo que los adultos les decimos que tienen que aprender. Así pues, si queremos que nuestros hijos sean optimistas, primero debemos serlo nosotros.

Como dice Àlex, los optimistas son aquellos que ven el vaso medio lleno y, como piensan en positivo y creen que podrán conseguir aquello que se propongan, dan el siguiente paso: PASAR A LA ACCIÓN.

Hay niños que son optimistas por naturaleza y a otros les cuesta un poco más. En cualquier caso, si quieres inculcar el optimismo, una de las habilidades básicas para superar las frustraciones de la vida, comienza hoy mismo a pensar en positivo y pasa a la acción. ¿Cómo?

  • Levántate 5 minutos antes y estírate en la cama junto a tu hijo. Dile que comienza un nuevo día que estará plagado de aventuras en la escuela y que te encanta que él o ella sea tu hijo.
  • Desayunad juntos con una sonrisa, y si te pregunta “¿qué te pasa hoy?” contesta que “he decidido ser optimista a partir de ahora”.
  • Si cenáis juntos, apaga la televisión y habla de las 3 mejores cosas que te han pasado durante el día. Si te preguntan por las cosas negativas, contesta que “esto también me ha pasado, pero prefiero acabar el día pensando en lo bueno porque tengo la opción de escoger lo que pienso”.

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