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La mitad de los niños de hoy serán adultos obesos

29/05/2018
Un estudio reciente indica que el 57% de los niños de hoy serán obesos cuando tengan 35 años y si el niño ya es obeso de pequeño, las posibilidades son aún mucho mayores de que esta realidad se confirme.
 
La obesidad es un serio problema, no sólo en los adultos, sino también en los pequeños. Los motivos son distintos. Para muchas familias tiene que ver con la economía, ya que los alimentos saludables, como las frutas y verduras frescas, son más caros que los alimentos poco saludables procesados.
 
Además, asegurar que los niños estén activos también puede ser complicado cuando las familias no tienen acceso a áreas de juego seguras o no disponen de tiempo para poder acompañar a sus hijos al parque. El hecho de que apuntarlos a actividades deportivas extraescolares sea caro o que las mismas escuelas estén recortando horas de deporte para satisfacer las demandas académicas, también supone un agravante, a lo que además se añade el problema de que el tiempo de pantalla se ha convertido en una forma muy generalizada en nuestra cultura.
 
Sin embargo, uno de los principales factores que fomenta esta situación es que muchas familias no creen que el hecho de que su hijo tenga sobrepeso sea realmente un problema, incluso cuando estamos hablando de un niño obeso. Se tiende a pensar que se trata de "grasa del bebé", y que el pequeño adelgazará de forma natural. Un estudio recientemente publicado en el New England Journal of Medicine deja claro que este tipo de familia probablemente no adoptará ningún cambio en los hábitos del niño.

¿Qué dicen los datos sobre el futuro de los niños con sobrepeso?

Los investigadores han analizado datos de decenas de miles de niños y adultos, y han desarrollado predicciones de peso adulto en función del peso infantil. Lo que se ha podido concluir ha sido sorprendente. No sólo más de la mitad de los niños actuales serán obesos a los 35 años, sino que tan sólo uno de cada 4 niños de menos de 2 años, que sea obeso, tiene la posibilidad de no serlo a la edad de 35 años. Si este niño de 2 años es exageradamente obeso, la posibilidad de tener un peso saludable a los 35 años es sólo de uno de cada cinco. Asimismo, si este niño sigue siendo exageradamente obeso a la edad de 5 años, tan sólo tiene una probabilidad entre 10 de no serlo a los 35.
 
Este estudio demuestra que la obesidad temprana es un problema que no podemos ignorar. Un niño obeso de 2 años es más probable que sea obeso a los 35, que una persona con sobrepeso a los 19 años.

¿Qué podemos hacer los padres?

Definitivamente existen factores económicos, y es fundamental que, como sociedad, generemos alimentos sanos y oportunidades de ejercicio asequibles y accesibles para todos. Pero hay cosas que tanto padres como cuidadores podemos poner en práctica para ayudar a los niños a alcanzar un peso saludable.
  • Practicad una "alimentación sensible" con niñas y niños. Es importante reconocer sus señales de apetito y sólo alimentarlos cuando realmente tengan apetito y sólo hasta que estén llenos. Muchos niños son sobrealimentados porqué los padres piensan que comer más es mejor que comer menos.
  • Ofreced una dieta saludable. "Saludable" significa muchas frutas y verduras, granos enteros, proteínas magras y minimizar el consumo de alimentos procesados y rápidos. Se deben evitar los refrescos y los zumos con azúcar. El agua y la leche sin azúcar son necesidades de un niño. Los dulces ocasionales están bien, pero realmente deben ser ocasionales y la porción debe ser pequeña.
  • Ofreced tamaños de porciones sanas. Un niño debe comer una porción de tamaño infantil, no de un tamaño para adultos. El uso de platos más pequeños es una manera de ponerlo en práctica de forma más fácil.
  • Limitad los aperitivos. Consumir una merienda saludable a media mañana y media tarde está bien, pero los niños no deberían comer aperitivos todo el día. Muchos niños piden comida por aburrimiento o hábito en lugar de hacerlo realmente por hambre. Intentad no dejar que esto suceda.
  • Aseguraos que los niños estén activos durante al menos una hora cada día. No es necesario que sea una práctica deportiva, aunque los deportes son geniales. Algunos ejemplos podrían ser pasear, jugar al aire libre, ir en bicicleta, clases de danza o artes marciales, incluso bailar en la sala de estar... en realidad, cualquier cosa que les haga mover (preferentemente con vigor, al menos durante parte de la hora) está bien. Intentad reducir el tiempo frente a una pantalla.
  • Averiguad si el peso de su hijo es ideal. Hay calculadoras de Índice de Masa Corporal (IMC) que podéis utilizar, pero lo mejor es hablarlo con el médico. Juntos podéis valorar el peso de vuestro hijo y adecuar un plan de intervención en caso de que sea necesario.
  • Recordad tres importantes "no" si vuestro hijo tiene sobrepeso. Si su médico dice que el niño tiene sobrepeso, tomároslo en serio. Pedid la ayuda necesaria (una visita con un nutricionista puede ser muy útil) y seguid con vuestro médico para controlar el progreso del niño. Existen tres "no" importantes:
  1. No os desaniméis. Con paciencia y persistencia, la inmensa mayoría de los niños que comen de forma saludable y son activos, tendrán un peso saludable.
  2. No lo hagáis de cualquier manera. Los niños no deberían seguir dietas restrictivas. Una dieta saludable con porciones adecuadas para la edad, es lo que deben comer.
  3. No hagáis que un niño se sienta mal. Avergonzarlo nunca le va a ayudar. Concentraos en la salud, en construir hábitos saludables, y en ser positivos y cariñosos.
 
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