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Mi hijo tiene tics. ¿Debo preocuparme?

21/12/2012

Los tics son bastante frecuentes en niños, pero muchos padres no saben cómo actuar ante ellos. Os ofrecemos algunos consejos prácticos para tratar a un niño con tics.

¿Qué son los tics?

Los tics son movimientos repentinos (tics motores) o sonidos (tics vocales o fónicos) repetidos y rápidos. Son involuntarios, ya que el niño no puede controlarlos. Sin embargo, pueden suprimirse parcialmente por períodos variables . Los tics se clasifican en simples y complejos.

  • Los tics motores simples comprometen a más de un grupo de músculos y se manifiestan en forma de parpadeos, giros del cuello o encogimiento de hombros.
  • Los tics motores complejos se caracterizan por movimientos coordinados más lentos y decididos, que comprometen a más de un grupo de músculos, y que llevan a saltar, ponerse de cuclillas o dar vueltas repetidamente.
  • Los tics vocales simples consisten en un sonido, como el de aclararse la garganta, toser o hacer inspiraciones por la nariz.
  • Los tics vocales complejos se caracterizan por combinaciones de sonidos, como la repetición de palabras, sílabas o frases.

Los tics son muy comunes entre los niños. Estudios recientes indican que hasta el 25% de los niños en edad escolar presenta tics , al menos durante un breve período de tiempo (más de un mes y menos de un año); son los tics conocidos como tics pasajeros .

En cambio, los tics crónicos (que persisten más de un año) son menos comunes, pero no infrecuentes. Las últimas investigaciones indican que los trastornos por tics crónicos son más habituales de lo que se sostenía anteriormente. El trastorno de Tourette es un trastorno por tics crónicos que se caracteriza por tics tanto motores como vocales presentes durante más de un año . Los tics y los trastornos por tics son más comunes entre los niños que entre las niñas.

Muchos niños con síntomas de tics leves ni siquiera son conscientes de estos movimientos o sonidos, por lo que no suponen un problema ni hacen sufrir al pequeño. Sin embargo, algunos niños sí sufren a causa de los tics. Este padecimiento puede manifestarse en forma de molestias físicas, como dolor de cabeza o de cuello, o de sufrimiento emocional, como el sentimiento de vergüenza por tener tics. Si bien son involuntarios, la mayoría de niños aprende a suprimir los tics en la escuela y en otras situaciones sociales, lo que deriva en un aumento de los tics durante la tarde, mientras están en casa. Por otra parte, la supresión de los tics puede provocar un cansancio o fatiga excesivos.

¿Qué podemos hacer los padres?

  • Si tu hijo no se da cuenta de los tics pero estos son visibles para los demás, será útil establecer con él una charla de apoyo sobre los tics para que el niño llegue a advertirlos.
  • Si tu hijo sí se da cuenta, puede resultar de gran ayuda hacerle preguntas directas acerca de los problemas que le ocasionan los tics, como dolores de cabeza o de cuello, otros síntomas físicos, o cualquier preocupación o sensación de vergüenza a causa de los mismos.
  • Aunque los tics no le estén provocando un sufrimiento o disminución funcional, el niño se sentirá reconfortado al conocer tu preocupación e interés acerca de qué manera experimenta los síntomas.
  • Con frecuencia, a los niños les gusta que sus padres “verifiquen” de vez en cuando cómo se sienten respecto a sus tics.
  • Asegúrate de que tu hijo lleva una vida sana y activa; que coma bien, que duerma lo suficiente y que participe en actividades entretenidas. La mayoría de los tics no interfieren en las actividades cotidianas y son menos problemáticos cuando se llevan a cabo actividades placenteras orientadas .
  • Debido a que la angustia y las situaciones nuevas o de estrés intensifican transitoriamente los tics, es útil fomentar la relajación y la diversión .

Estrategias para manejar los tics:

  • Si el niño se siente avergonzado por los tics o estos interfieren en los estudios o en casa, es útil asignar una “habitación para tics”: un espacio privado al que el niño pueda dirigirse por períodos breves de tiempo para dejar salir los tics. Habitualmente, los lugares tranquilos y la atenuación de los estímulos, la excitación y la angustia facilitan la disminución de los síntomas.
  • Para aliviar los tics, resulta muy útil permitirle al niño salir de clase a ratos.
  • La realización de técnicas de relajación, como ejercicios de respiración, puede ser de gran ayuda.
  • Si los tics resultan embarazosos en situaciones sociales, como escupir o morderse la camisa, puedes inducir al niño a desarrollar estrategias de sustitución de los tics . Por ejemplo, se le puede enseñar a escupir en un pañuelo en vez de sobre sí mismo o en sus libros, y a masticar un chicle sin azúcar en lugar de morder su ropa.

¿Qué debemos evitar?

  • Evita llamar la atención sobre los tics de tu hijo cuando ni él ni su maestra ni los compañeros los hayan notado. Muchos tics no son evidentes en grupos infantiles donde el movimiento constante es la norma.
  • Evita decirle a tu hijo que termine con los tics o los controle. Recuerda que son involuntarios. Pedirle a un niño que contenga un tic es como pedirle a alguien que contenga un estornudo .
  • No permitas que el niño se sobreexcite o sea estimulado por otros. En muchos niños, los tics aumentan al jugar con videojuegos agresivos o excitantes.

¿Cuándo deberíamos buscar ayuda profesional?

Es aconsejable pensar en una evaluación profesional en los siguientes casos:

  • Cuando los tics persisten más de un año.
  • Cuando se advierte que los tics hacen sufrir al niño o a la familia.
  • Cuando se advierte que los tics están interfiriendo en el rendimiento escolar y en la vida social y familiar.

Referencia bibliográfica:

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