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Meningitis: una enfermedad grave que se puede prevenir

09/07/2015

La meningitis puede ser grave pero, si se detecta pronto, se suele resolver de forma satisfactoria.

Es muy importante que tu hijo reciba las vacunaciones sistemáticas, que sepas identificar los síntomas de esta enfermedad y que solicites atención médica inmediata si sospecharas que la podría haber contraído.

La meningitis es la inflamación de las meninges (las membranas que recubren el cerebro y la médula espinal). La mayoría de los casos de meningitis son de origen bacteriano o vírico.

  • La meningitis bacteriana es muy poco frecuente, pero suele ser grave y puede ser de riesgo vital si no se trata de inmediato.
  • La meningitis viral es relativamente común y mucho menos grave. A menudo no se llega a diagnosticar porque sus síntomas pueden ser similares a los de una gripe común. 

La meningitis se contagia con facilidad entre personas que conviven en espacios cerrados y reducidos. Por eso, tiende a afectar a niños y adolescentes que duermen en internados o colegios mayores.

Si tu hijo entra en contacto con una persona que padece una meningitis bacteriana, llama al pediatra porque es posible que le recomiende un medicamento de tipo preventivo para evitar el contagio.                

Síntomas de la meningitis

Entre los síntomas más frecuentes de la meningitis se incluyen:

  • Fiebre
  • Somnolencia
  • Irritabilidad
  • Dolor de cabeza
  • Fotofobia (ojos hipersensibles a la luz)
  • Rigidez de cuello (y nuca)
  • Erupciones cutáneas
  • Convulsiones.

En los lactantes, la meningitis puede cursar con síntomas adicionales, como:

  • Ictericia (tonalidad amarillenta en la piel)
  • Rigidez de todo el cuerpo
  • Inapetencia
  • Succión débil
  • Llanto agudo
  • Fontanelas abultadas
  • Grandes dificultades para consolarlos.

Tratamiento

Si el pediatra sospecha que un niño podría padecer una meningitis bacteriana, lo más probable es que solicite una punción lumbar. Esta prueba indicará cualquier signo de inflamación en el líquido cefalorraquídeo del paciente y si la infección ha sido provocada por un virus o una bacteria.  

Aunque se puede hospitalizar a un niño que padece una meningitis vírica, algunos niños con formas leves de esta enfermedad se pueden recuperar en su propio domicilio. El tratamiento, orientado a aliviar los síntomas, incluye reposo, ingesta de líquidos y analgésicos de venta sin receta médica.      

Cuando el pediatra diagnostique una meningitis bacteriana o sospeche esta enfermedad, iniciará la administración de antibióticos por vía intravenosa (VI) lo antes posible. También es posible que administre al paciente líquidos por VI.  

Posibles complicaciones

Las complicaciones de la meningitis bacteriana pueden requerir tratamientos adicionales. Estas complicaciones pueden ser graves e incluir problemas neurológicos, como las pérdidas auditivas (o hipoacusias). De todos modos, la mayoría de los pacientes que reciben un diagnóstico y un tratamiento rápidos se recupera por completo.            

Prevención de la meningitis

La meningitis es una enfermedad contagiosa y, por lo tanto, las vacunaciones sistemáticas son la mejor forma de prevenirla. El pediatra de tu hijo te informará sobre todas las vacunas que ayudan a prevenir esta enfermedad (como la de la Haemophilus influenzae tipo b y la MCV4 o “antimeningocócica tetravalente”). 

La mayoría de los casos de meningitis se propagan a través de las diminutas gotas de líquido procedentes de la garganta y de la nariz de una persona infectada. El hecho de compartir comida, utensilios u otros objetos es otra forma de transmitir la infección. Algunas veces la meningitis también se puede propagar a través de las heces.

Muchas de las bacterias y de los virus que pueden desencadenar una meningitis son bastante frecuentes en nuestro entorno habitual. Por lo tanto, unos buenos hábitos higiénicos son fundamentales para prevenir esta enfermedad: lavarse las manos a conciencia y a menudo, evitar el contacto directo con personas claramente enfermas y no compartir comida, bebida ni objetos con otras personas.    

Acceso a la fuente de consulta:

Meningitis. Kidshealth. [Fecha de consulta: 07/07/2015]
           

     

 

 

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