• El portal de la salud para las familias
  • El Observatorio de la salud de la infancia y la adolescencia
  • Más de 1000 consejos de salud para tus hijos
  • La guía de la salud y el bienestar para tus hijos

Laringomalacia: la causa más frecuente de respiración ruidosa en recién nacidos

21/06/2016

¿Qué es la laringomalacia?

La laringomalacia es una anomalía congénita del desarrollo de la laringe que hace que algunos recién nacidos tengan una respiración ruidosa.

Se produce porque, durante la inspiración, los tejidos de la laringe, la zona por la que debería pasar el aire, se colapsan. Al disminuir su diámetro, se produce un sonido silbante llamado estridor. Al ser congénito se presenta desde los primeros días de vida.

En los recién nacidos que la presentan se han descrito algunas anomalías de la forma de diversas estructuras de la laringe, tales como la epiglotis, los aritenoides o los ligamentos aritenoepiglóticos. Sin embargo, se desconoce su causa concreta, por lo que tampoco existe ningún tratamiento preventivo de que aparezca.

¿Qué manifestaciones produce?

El estridor, que aparece en los primeros días de vida, empeora con la alimentación, con el llanto y al tumbar al recién nacido. Su evolución suele ser hacia la mejoría de forma espontánea a lo largo del primer año de vida.

En casos más graves puede producir también cianosis (cambio de la coloración de la piel, que se vuelve azulada), atragantamientos durante la alimentación (por aspiración del alimento), pausas de apnea…

¿Cómo se diagnostica?

Dado que es la causa más frecuente de estridor congénito, en casos leves y sin otras malformaciones asociadas generalmente es suficiente con observar su evolución durante los primeros meses de vida. Si la evolución no es la esperada, si sus manifestaciones son severas o si presenta complicaciones tales como apneas (pausas de respiración), broncoespasmos de repetición o cianosis, precisa de la evaluación por un especialista en otorrinolaringología (ORL). 

En estos casos es imprescindible visualizar la zona de la laringe mediante endoscopia (fibrolaringoscopia), para descartar otras malformaciones de la vía aérea que pueden producir manifestaciones similares (parálisis de cuerdas vocales, membranas laríngeas…). En algunos casos puede ser necesario realizar una endoscopia rígida para valorar estructuras como la tráquea.

¿Cuál es su tratamiento?

La mayoría de los casos de laringomalacia son leves y no producen complicaciones.

Suele evolucionar hacia la mejoría durante los primeros meses de vida, y resolverse definitivamente antes de los dos años, a medida que los cartílagos de la laringe se hacen más firmes. Sólo en un pequeño porcentaje de los niños es necesario el tratamiento quirúrgico.

 

Comparte