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Lactancia materna: la mastitis, qué es y cómo se evita

03/11/2017

La mastitis es una inflamación del pecho que puede desarrollarse durante la lactancia. Se calcula que la incidencia se sitúa alrededor del 10% de la población, pero puede prevenirse fácilmente siguiendo unos sencillos consejos.

Generalmente la mastitis no trae consecuencias graves si se trata a tiempo. En la mayoría de casos las medidas son muy fáciles de aplicar. No obstante, en casos graves puede conducir a lesiones irreversibles en el pecho, y una mastectomía puede llegar a ser necesaria.

Un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) detalla con precisión cómo hay que actuar ante la aparición de la enfermedad. En general, nunca debe interrumpirse la lactancia, salvo en el caso de que la madre sea portadora del VIH, porque entonces aparece el riesgo de transmisión.

Síntomas de la mastitis:

La madre deberá acudir al médico si observa la aparición de uno de estos síntomas:

  • Agrandamiento del pecho, hinchazón, enrojecimiento o dolor.
  • Aparición de una masa dolorosa en el pecho con una mota blanca.
  • Aparición de abscesos, si el caso es grave. Podría tener que recurrirse a cirugía.
  • Los anteriores síntomas, acompañados de fiebre o malestar general.

​El informe concluye que la enfermedad es más frecuente en las madres que tienen entre 21 y 35 años, y parece ser que hay una incidencia destacable entre los 30 y los 34 años. Tiene una cierta tendencia a repetirse si han existido episodios previos, y si el parto ha presentado complicaciones. La mastitis también se asocia a un excesivo estrés o fatiga de la madre, a traumatismos o lesiones en el pecho y a otros factores como un exceso de sal, un exceso de grasa o una anemia en la sangre de la madre.

Los especialistas consideran importante seguir estos consejos para evitar la aparición de la enfermedad:

  • El bebé debe estar bien agarrado. La técnica correcta consiste en succionar el pezón y, además, una parte del pecho.
  • Iniciar la lactancia en la primera hora tras el parto.
  • Que las tomas sean “a demanda”. En general se recomienda que los niños tomen el pecho tantas veces como quieran, sin ninguna clase de restricciones ni tiempo de frecuencia; así se garantiza el correcto drenaje de la leche. En este sentido, los especialistas recuerdan que hasta los seis meses de edad deben alimentarse exclusivamente de leche materna.
  • Esperar a que el niño suelte el pecho espontáneamiente él mismo el pecho mientras mama, y no interrumpir la toma por miedo a que después no quiera tomar el otro.

Si la madre nota la aparición de algún síntoma, debe continuar con la lactancia procurando que el bebé succione bien el pecho afectado. En algún caso, se puede recurrir al vaciado de la leche de forma manual o con el sacaleches. El informe de la OMS señala que lo más habitual es que la madre experimente una recuperación completa.

Acceso a la fuente:

Mastitis: Causas y manejo. Organización Mundial de la Salud. 2000 [Fecha de consulta: 16/01/2018]. 

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