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Intolerancia a las proteínas de leche de vaca

17/05/2010

La intolerancia a las proteínas de la leche de vaca (IPLV) es una enfermedad que afecta básicamente a los niños en un momento delicado como es el cambio de dieta. Pero, ¿sabemos en qué consiste? Este estudio de la Asociación Española de Pediatría explica qué es y cuáles son las causas, síntomas y tratamientos del IPLV.
Los doctores J. Guerrero-Fdez y M.V. Guiote Dominguez  presentaron en septiembre de 2000 un estudio a la Asociación Española de Pediatría donde se explica qué es la intolerancia a las proteínas de la leche de vaca (IPLV), enfermedad que afecta principalmente a los recién nacidos.

La intolerancia a la leche de vaca se debe a un fallo del sistema inmunológico en la recepción de determinadas proteínas que contiene. Este fallo se debe a la inmadurez y suele ser transitorio. Se puede nacer con él o puede ser producido por una gastroenteritis o una enfermedad digestiva. Habitualmente esta enfermedad desaparece entre el año y los tres años de vida.

Los efectos de la intolerancia dañan el tubo digestivo, que ya no puede absorber alimentos, provocando diarrea y, a largo plazo, malnutrición, fallo en el crecimiento, etc. Aunque no es lo mismo, en un alto porcentaje (30-50%) se asocia a la alergia a la leche de vaca.  La intolerancia aparece sólo al ingerir la leche de vaca, aunque también puede aparecer si se consume leche materna y la madre consume leche de vaca. 

La IPLV suele aparecer antes de los 6 meses, generalmente entre lactantes, fruto de la inmadurez del sistema inmunológico. Los síntomas pueden ser muy sutiles e incluso retardarse semanas desde la ingestión de leche de vaca: diarrea, vómitos, dolor de abdomen. Si además se asocia alergia, entonces también pueden aparecer síntomas de tipo urticaria, bronquio-espasmo y en casos extremos shock.

Es probable que se trate de IPLV si además de presentar los síntomas, recientemente se ha incorporado una alimentación con fórmula artificial: en estos casos, los médicos prescriben fórmulas sin leche de vaca. Semanas o meses después de retirar la leche de vaca debe realizarse la prueba de provocación, que se lleva a cabo en el hospital por riesgo de reacción alérgica grave. Consiste en dar pequeñas cantidades de leche de vaca y esperar: si aparece sintomatología es que persiste la intolerancia y es necesario repetir todo el proceso. En caso contrario, se continúa con la introducción progresiva de la leche. El diagnóstico es más difícil si los síntomas o los antecedentes no son claros. En estos casos la retirada de la leche de vaca o ciertos estudios del tejido intestinal mediante biopsia pueden confirmar la sospecha. Si existen indicios de alergia, se utilizará un estudio, análisis de sangre y provocación en piel, para confirmarla.

La ILPV se puede prevenir evitando la introducción de leche artificial dentro de los primeros seis meses de vida, es decir, con lactancia materna exclusiva durante este primer período. La madre debe tener siempre presente que si consume productos lácteos provenientes de la vaca éstos pueden pasar a la leche que alimenta el niño.

Existe además un tratamiento a base de fórmulas lácteas compuestas de proteínas de leche de vaca hidrolizadas, que puede pasar desapercibidas al sistema inmune. Existen dos grados de hidrólisis: las hipoantiogénicas (fórmulas HA) que no sirven para esta enfermedad, pues la hidrólisis es insuficiente, y las hipoalergénicas (fórmulas oligoméricas). Si las fórmulas no pasan desapercibidas al sistema inmune, se emplean fórmulas con proteínas de soja, o fórmulas preparadas con carne de pollo o cordero, además de las fórmulas elementales, que destruyen las proteínas. Las fórmulas elementales, al estar muy hidrolizadas son caras y tienen mal sabor: si el niño es incapaz de tomarlas, se necesitará una alimentación por sonda. Estas fórmulas tiene efectos secundarios: cambio de color y consistencia de las heces.

En todos los casos anteriores es el pediatra quien decide el tratamiento y quien procede a un seguimiento riguroso del mismo.

Referencia bibliográfica

Guerrero-Fdez, J., Guiote Dominguez, MV. Intolerancia a las proteínas de leche de vaca. Asociación Española de Pediatría (AEP). 2000 [acceso 22 de abril 2010]. Disponible en: http://www.aeped.es/infofamilia/temas/iplv.htm

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