La importancia de administrar vitamina K a los neonatos

06/02/2013

¿Sabes por qué, al nacer, a los bebés se les administra una dosis de vitamina K?
Los pediatras siempre realizan una serie de cuidados mínimos cuando nace un bebé. Se les aplica una pomada en los ojos para prevenir la conjuntivitis neonatal y se les suministra una inyección de vitamina K intramuscular para prevenir las hemorragias perinatales. Asimismo, se realizan 2 tipos de test para descartar diferentes enfermedades: la prueba del talón para descartar metabolopatías congénitas, y otra para descartar la sordera perinatal.

De todos estos cuidados, la administración de vitamina K, al ser intramuscular, es el único doloroso. A pesar de esto es conveniente suministrarla, dado el importante papel que juega en los primeros días del recién nacido.

La importancia de la inyección

Los bebés recién nacidos presentan niveles bajos de vitamina K. Se trata de una vitamina muy importante para el sistema de coagulación, ya que sin ella pueden producirse sangrados. La vitamina K no se moviliza fácilmente de la placenta de la madre al recién nacido, y por ello presenta niveles bajos.

Además, en el caso de los adultos, la vitamina K proviene normalmente de la dieta y de la síntesis por las bacterias en el intestino. En los neonatos, el intestino no está colonizado al nacer y, por lo tanto, no hay producción bacteriana de vitamina K. De la misma manera, ni en la leche materna ni en la artificial hay suficientes niveles de esta vitamina como para evitar la inyección.

Al ser tan importante en los factores de coagulación, si no se administra la vitamina K los bebés pueden presentar sangrados espontáneos en diferentes etapas de la vida:

  • En las primeras 24 horas después de su nacimiento (denominado precoz).
  • Entre los 2 y los 14 días de vida (denominado clásico).
  • De la segunda semana a los 6 meses de vida (denominado tardío).

Este sangrado puede presentarse en diferentes localizaciones. Las más comunes son:

  • El área del ombligo.
  • El tracto gastrointestinal (puede ocasionar la aparición de sangre en las deposiciones del bebé).
  • Las membranas mucosas (como el revestimiento de la nariz y la boca).
  • Las zonas donde se ha producido una punción con aguja.

También puede presentarse:

  • Sangre en la orina.
  • Hematomas en diferentes localizaciones.
  • Cefalohematoma («chichón» en la cabeza del bebé producido por una acumulación de sangre debajo de uno de los huesos del cráneo).
  • Hemorragia intracraneal.

Todos estos sangrados son peligrosos, pero el que presenta más riesgo es el sangrado intracraneal; suele tener muy mal pronóstico y, en la mayoría de casos, deja secuelas neurológicas, o incluso provoca la muerte del bebé.

Existe la posibilidad de administrar la vitamina K de forma oral, pero debe tomarse durante varias semanas y nunca ha quedado claro su nivel de absorción intestinal, ni se ha comprobado que tenga la misma eficacia. De hecho, en algunos estudios, la administración oral de la vitamina K parece prevenir la hemorragia tardía, pero no la hemorragia precoz ni la clásica, por lo que, a día de hoy, no es una alternativa fiable.

Por todas estas razones, los beneficios de la inyección de la vitamina K superan con creces el dolor derivado.

Referencia bibliográfica :
¿Porqué se administra vitamina K en los neonatos al nacer?. Pediatria dels Pirineus , 2013 [acceso: 6 de febrero de 2013]. Disponible en: https://www.pediatriadelspirineus.org/blog...

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