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La flora cutánea normal del niño y su función protectora

28/02/2017

Se habla de flora cutánea normal o comensal para describir el conjunto de microorganismos que colonizan y tapizan nuestra piel y nuestras mucosas de forma normal, en personas sanas. Está compuesta de bacterias (estafilococos, micrococos, corinebacterias…), algunos hongos (Malasezzia, levaduras), artrópodos microscópicos (Demodex folliculorum) y virus.  

Se trata de flora comensal, y no parasitaria, pues no son dañinas para nuestro organismo. La flora cutánea se alimenta de las células de descamación y otros productos de nuestra piel, así como unos de otros. Al competir por la colonización de la piel entre ellos y con otros microorganismos que sí pueden producir enfermedades, generan un efecto protector sobre nuestro organismo. 

La composición de la flora no es homogénea en toda la extensión de nuestra piel y de nuestras mucosas. Hay microorganismos que colonizan únicamente las mucosas y no la piel, y viceversa.

Además, en la piel hay gérmenes que predominan en unas localizaciones, como los pliegues, en lugares con predomino de glándulas de la sudoración, en la región genital, etc.

Factores que influyen en el tipo de flora de la piel

La colonización de la piel de un niño comienza al nacimiento, con los gérmenes del canal del parto de la madre. La mayoría de ellos no son patógenos. Es decir, no son invasivos ni tienen la capacidad de producir enfermedades, salvo algunas bacterias y virus.

En algunos casos es importante detectar, previamente al parto, si existe evidencia de la existencia de alguno de ellos en la madre, como el estreptococo del grupo B o S. agalactiae. Posteriormente la piel del recién nacido se coloniza por contacto con los gérmenes de la piel de la madre y de los familiares con los que tiene contacto directo, de tal forma que pasados los primeros meses la flora de la piel del recién nacido es similar a la que podemos encontrar en un adulto sano. 

Por tanto, la edad es un factor que determina la composición de la flora. Aparte de la edad existen múltiples factores que influyen en ella:

  • Factores macroambientales, como el grado de humedad y la temperatura ambiental o la exposición a la luz solar.
  • Factores personales: el sexo, el estado de su sistema inmunológico, el tipo de higiene y de productos que utilice, así como de fármacos, ya sean tópicos (en cremas o pomadas) o sistémicos (sobre todo antibióticos y corticoides). Si bien la higiene disminuye el número de microorganismos, éstos se reproducen de nuevo rápidamente, por lo que el lavado tiene sólo un efecto transitorio, de unas horas.
  • Uno de los factores más importantes en niños es el microambiente, es decir, su entorno más cercano.

​La influencia del entorno del niño

En primer lugar, se refiere al número de miembros de la familia, su edad y los factores personales arriba indicados para cada uno de ellos. Es una evidencia que los segundos, terceros… hermanos están expuestos a un ambiente microbiológico diferente al de los primeros hijos y sufren con mayor frecuencia enfermedades infecciosas propias de la infancia.

Otro factor del entorno que determina el tipo de flora microbiológica de la piel del niño es si asiste a guardería o si está hospitalizado y, en este caso, en qué tipo de unidad. Los niños que asisten a guardería, por la  frecuencia con que a estas edades se sufren enfermedades infecciosas propias de la infancia, están expuestos a un ambiente microbiológico patógeno de forma rutinaria. Hay numerosos estudios que demuestran y cuantifican en niños que asisten a guardería el incremento del riesgo de padecer enfermedades, sobre todo respiratorias y digestivas. De ahí que se recomienda que, si las posibilidades de la familia lo permiten, los niños menores de dos años no asistan a guarderías.

Asimismo, los niños ingresados, sobre todo en unidades de hospitalización de enfermedades infecciosas y en unidades de cuidados intensivos, están expuestos a ambientes con mayor número de microorganismos y, lo que es más importante, con mayor frecuencia de resistencias a antibióticos. 

 

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