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Los expertos desaconsejan el uso de manguitos hinchables y flotadores

16/07/2013

Muchos son los padres que confían en los manguitos y flotadores para que sus hijos estén seguros en el agua y aprendan a nadar. Los expertos advierten que estos materiales suponen un peligro para los más pequeños.

Cada vez se ven menos niños con flotadores y manguitos en las piscinas. Muchos expertos llevan tiempo advirtiendo de la amenaza que suponen. Ninguna de las dos opciones es segura y, además, ninguna es útil para que los pequeños aprendan a nadar.

Los flotadores generan una sensación de falsa seguridad y un exceso de confianza por parte de los padres y, por lo tanto, suponen un riesgo. Los padres creen que los niños no corren ningún peligro, ya que este material les permite flotar y, por ello, descuidan su vigilancia y pueden dejar de prestar una total atención. Pero una simple distracción puede generar una situación de peligro; es fácil que los flotadores se den la vuelta y que el niño quede boca abajo sin posibilidad de volver a la superficie con el riesgo para el niño de ahogarse.

En cuanto a los manguitos, al igual que los flotadores, pueden pincharse con facilidad. Además, deben utilizarse unos adecuados al tamaño del niño, ya que si son muy grandes pueden salirse fácilmente cuando el niño levante los brazos. La mayoría de manguitos impiden a los niños mover los brazos con comodidad y, por lo tanto, son contraproducentes para que los pequeños aprendan a nadar desde una edad muy temprana y adquieran una buena posición y técnica de brazos; cuando se les quiten los manguitos, no sabrán qué hacer con los brazos ni cómo moverlos.

Para que los más pequeños disfruten de la piscina, existen diversos materiales seguros y adecuados para aprender a nadar. Los churros permiten una gran movilidad y una variedad de ejercicios que permitirán que el niño aprenda a desenvolverse en el agua. Los extremos del churro pueden unirse mediante un conector, formando un círculo para que el niño se coloque. Cuando son muy pequeños, este sistema permite que vayan adquiriendo equilibrio poco a poco.

También, son muy útiles los cinturones con tablitas y corchos que permiten la flotación. Posibilitan una buena movilidad del pequeño y dificultan más el equilibrio, algo que permite adquirir más capacidades en el medio acuático. Otro material apropiado para aprender a nadar son los manguitos de poliestireno con varios discos, que no se pinchan y permiten graduar la dificultad al ir quitando los discos. De la misma manera, los bañadores con flotadores integrados permiten, a la vez, la flotación y una gran movilidad. Cuando el niño ya tenga cierto control en el agua, se pueden añadir corchos dentro del mismo bañador e ir quitándolos según el nivel; a medida que se vayan retirando, el niño pasará de posición vertical a horizontal, y ya podrá aprender a desplazarse.

En cualquier caso, es importante que los baños se realicen siempre bajo la supervisión de un adulto, ya que si el niño se queda sin vigilancia siempre existe peligro de ahogamiento.

Referencias bibliográficas:

El peligro de los flotadores y manguitos. Ser padres, 2013 [acceso: 15 de julio de 2013]. 

¿Son seguros los manguitos y los flotadores? Guía Infantil, 2013 [acceso: 15 de julio de 2013].

Materiales de aprendizaje para los bebés en la piscina. Guía Infantil, 2013 [acceso: 15 de julio de 2013]. 

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