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Disfrutar del invierno con seguridad: cómo prevenir problemas

16/01/2013

Entramos de pleno en el invierno, y con él, llegan la nieve, los esquís y la montaña, acompañados de un frío persistente. Te ofrecemos la guía básica para disfrutar de todo ello sin temer por la seguridad de tus pequeños.
Es muy positivo que los niños sigan realizando actividades al aire libre a pesar de que lleguen la nieve y las bajas temperaturas. Realizan ejercicio físico y además les ayuda a permanecer activos en cualquier circunstancia. No obstante, las condiciones extremas del invierno hacen que sea necesario tomar algunas precauciones extras.

¿Cuándo ir a la nieve?

Llevar a la nieve a un bebé de pocos meses no es lo más recomendable. Aún no puede jugar con la nieve y los padres deberán estar muy pendientes de que no se enfríe. Los más pequeños permanecen sentados en la sillita o tumbados en el cochecito todo el rato. Si la edad es de dos o tres años, deberemos vigilarlos de muy cerca. Resbalan con facilidad y, probablemente, esto nos dejará agotados. No obstante, a partir de esta edad ya les gusta mucho la nieve. Si van abrigados y volvemos pronto a casa (debido a que se cansan enseguida), se pueden adaptar a la situación .

La edad ideal para ir a la nieve es a partir de los cuatro años . Ya tienen la resistencia física necesaria para caminar aunque se les hundan las botas en la nieve, resisten con humor los resbalones y saben revolcarse, construir muñecos y hacer guerras de bolas.

Si es un día sin sol, con ventisca, lluvia u otras condiciones climáticas extremas, considera la posibilidad de ir a la nieve otro día.

¿Cómo equiparse?

Hay que abrigar a los niños, pero no en exceso, porque puede ser contraproducente. En la nieve, los niños no paran de jugar y, a veces, acaban sudando. El sudor se les pega al cuerpo y, cuando frenan un poco su actividad, se les queda en la piel una sensación de humedad y frío que puede favorecer la aparición de síntomas de congelación.

Los niños más pequeños sufren más los cambios de temperatura. Es mejor usar muchas capas delgadas de ropa que pocas capas gruesas . Lo más importante es tapar el cuello y la cabeza.

  • Mejor que la ropa interior sea de algodón, que favorece la transpiración.
  • Los calcetines, mejor de lana.
  • Usar jerséis de lana y poliéster, aunque no demasiado gruesos. Los de cuello alto protegen la garganta.
  • Los pantalones deben ser impermeables y acolchados. Mejor ajustados al tobillo o con el borde metido en la bota, para que no entre agua.
  • Usar siempre guantes y gorros, y nunca bufanda (al caerse al suelo se moja y es molesta).

En la nieve, emplearemos siempre protección solar, incluso cuando el día sea nublado . El hielo y la nieve reflejan mucho la luz solar, aunque haya poca o no tengamos esa sensación. El factor debe ser 15 como mínimo. Se renovará cada dos horas si se está ininterrumpidamente al aire libre. Por los mismos motivos, hay que equiparse siempre con unas buenas gafas de sol.

¿Qué hacer?

Si es una actividad nueva (como esquiar por primera vez), hay que intentar dominarla, antes que nada. Empezad con pendientes muy flojas. Tened mucha paciencia antes de cambiar de nivel, es importante que el niño no sienta presiones.

Si usamos trineo, emplearemos siempre casco, no permitiremos que suban muchos pasajeros al trineo, no provocaremos choques y nunca realizaremos bajadas que estén cerca de un lago helado. El equipo debe ser de calidad y bien ajustado.

¿Cuándo acabar la jornada?

El cansancio de los niños depende, en parte, del tipo de actividad que planeemos: varias horas en la montaña les cansan más que jugar en casa o en un parque. En plena sierra, sólo para caminar ya hacemos un esfuerzo físico importante . Cuando están entretenidos ni ellos mismos notan el cansancio acumulado, pero, de pronto, se desmoronan ("me duelen las piernas", "no puedo más"). Entonces ya están rendidos.

Para evitar llegar a esta situación es conveniente tener en cuenta sus fuerzas, elegir un lugar donde haya un bar u otro refugio para el descanso cerca, ser prudente con el horario y desayunar bien por la mañana. Lo normal es que un niño de cinco años aguante con facilidad una excursión de cuatro o cinco horas en la montaña.

Fuentes

Chillin’With Winter Safety. Healthychildren.org , 2012 [acceso: 16 de enero de 2013]. Disponible en: http://www.healthychildren.org/English/safety-prevention/at-play/Pages/Chillin-With-Winter-Safety.aspx?nfstatus=401&nftoken=00000000-0000-0000-0000-000000000000&nfstatusdescription=ERROR%3a+No+local+token

Vamos a la nieve. ¿Qué equipo necesitan los niños? Ser Padres , 2012 [acceso: 16 de enero de 2013]. Disponible en: http://www.serpadres.es/familia/tiempo-libre/vamos-a-la-nieve-que-equipo-necesitan-los-ninos.html

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